Galletas de Jengibre – Hombrecitos de Jengibre

Feliz víspera de nochevieja a todos!

Tenía muchas ganas de publicar esta receta, y por fin hoy ha visto la luz.

Creo que de todos los productos de repostería lo que más me gusta hacer son galletas, sobretodo cuando tienes mucho tiempo para ello, porque aunque es bastante fácil de hacer, requiere su tiempo. No para hacer la masa, pero si para cortarlas, hornearlas y sobretodo, decorarlas.

Aquí os traigo una galleta un poco diferente, aunque seguramente la mayoría de vosotros ya las conoce o las ha visto en algún sitio. Yo las conocí cuando vi la película de Shrek y la verdad es que el muñequito me hizo mucha gracia, y unos años más tarde, aquí estoy, haciendo yo misma las galletas.

Antes de entrar al detalle de las galletas me gustaría explicaros un poquito más sobre estas típicas galletas. Os dejo aquí la descripción que hace Wikipedia:

“Un hombre de jengibre u hombre de pan de jengibre es una galleta hecha de pan de jengibre que suele tener una forma humana estilizada, si bien son comunes variantes con formas diferentes, especialmente de temas estacionales.

Historia:

El pan de jengibre procede del siglo XV, y la elaboración de galletas con forma humana se practicaba ya en el siglo XVI. La primera ocurrencia documentada de galletas de pan de jengibre con forma humana se dio en la corte de Isabel I de Inglaterra. La reina obsequiaba a las visitas importantes con galletas de pan de jengibre parecidas a ella.

Características:

Mujer y hombre de pan de jengibre decorado.

La mayoría de los hombres de pan de jengibre comparte la misma forma aproximadamente humanoide, paticorta y sin dedos. Muchos hombres de jengibre tienen cara, aunque los rasgos pueden ser hendiduras en la propia galleta o caramelo pegado en ella con glaseado o chocolate, según la receta. También son comunes otras decoraciones: pelo, puños de camisa y zapatos están presente a veces, pero con mucho la decoración más popular son los botones de la camisa, que tradicionalmente se representan con gomitas, glaseado o pasas.”

Busqué muchas recetas a través de internet, pero sin duda la que me convenció fue la de la web de Bea. Todo lo que he hecho de ella me ha salido genial, así que considero cualquier receta de esta página una garantía de éxito.

Ingredientes, para unas 30 galletas aproximadamente:

–          250 gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente

–          105 gr de azúcar moreno

–          125 gr de azúcar blanquilla

–          345 gr de melaza clara (yo le puse melaza o miel de caña oscura, porque no encontré otra en el supermercado)

–          1 huevo grande

–          780 gr de harina de repostería

–          1 cucharadita de bicarbonato sódico

–          1 cucharada de jengibre en polvo

–          1 cucharadita de canela en polvo

–          ½ cucharadita de nuez moscada en polvo

–          ½ cucharadita de sal

Preparación:

–          Batir la mantequilla hasta que esté esponjosa y añadir el azúcar hasta que se haya integrado perfectamente.

–          Seguir batiendo e ir incorporando la melaza poco o poco.

–          Añadir el huevo y seguir batiendo hasta que todos los ingredientes estén completamente integrados.

–          Tamizar la harina, la sal, el bicarbonato, el jengibre, la canela y la nuez moscada. Incorporar esta mezcla a la de la mantequilla poco a poco mientras seguimos batiendo, hasta que toda la harina esté bien mezclada con la mantequilla.

–          Como esta masa estará muy blanda y no se podrá manejar bien, hay que dejarla enfriar en la nevera durante un par de horas. Se puede dejar hasta dos días.

–          Una vez pasado este tiempo, procedemos a estirar la masa con un rodillo entre dos papeles de horno (o silpat, lo que tengamos).

–          Estiraremos la masa (hay que hacerlo en tres o cuatro partes) hasta que nos quede con unos 6 milímetros de grosor aproximadamente.

–          Con los cortadores damos forma a los muñecos y los colocamos sobre una bandeja de horno preparada con papel de hornear para que no se nos peguen.

–          Con el horno precalentado a 200º, horneamos las galletas durante unos  6-7 minutos, o hasta que veamos que están doraditos.

–          Dejar enfriar en la bandeja durante unos 5 minutos y traspasarlos a una rejilla para que se enfríen completamente. Este paso hay que hacerlo con un poco de cuidado, ya que las galletas quizás están todavía un poco blandas y se pueden desmontar. Hasta que no se enfríen no se quedarán completamente duras.

–          Repetimos la operación con el resto de la masa.

–          Las sobras de la masa las podremos reutilizar, aunque es preferible no hacerlo más de tres veces. Si se calienta la masa y se vuelve pegajosa, la podemos dejar unos 10 minutos en la nevera y volver a utilizar.

Yo estas galletas las decoré con glasa, que es como a mi más me gustan. Pero se pueden decorar con caramelos, gominolas, etc. Para prepara la glasa yo utilicé:

–          ½ clara de huevo

–          150 gr de azúcar glasé

Estas cantidades son más o menos orientativas. Primero batimos un poco la clara de huevo hasta que empiece a espumar y después añadimos la cantidad de azúcar que creamos necesaria para la cantidad de galletas que tengamos. Esta mezcla no ha de quedar muy líquida, la textura debería ser que si al cogerla con una cuchara y dejarla caer, cayera pero con lentitud. Si vemos que ha quedado muy dura añadimos más clara de huevo (o agua) y si nos ha quedado muy líquida añadimos más azúcar.

Cuando tengamos la mezcla lista, podemos separa en diferentes tarros y darles color con colorantes, pero yo en este caso quise que la decoración fuera toda blanca.

Colocamos la mezcla en una manga pastelera con una boquilla del 2 o del 3 (dependiendo del grosor que queramos para las líneas) y galleta por galleta vamos decorando al gusto. Dejamos secar durante tres o cuatro horas aproximadamente (yo las dejé toda la noche) y ya están listas para comer.

En mi caso estas galletas han sido todo un éxito. El sabor es muy peculiar, no tiene nada que ver con cualquier otro tipo de galleta que hayáis probado, es muy especiada y está riquísima. Además la forma que tiene y la decoración es muy divertida; seguro que a vuestros invitados les gustará.

Y ya para despedirme, desearos que paséis una feliz Nochevieja y los mejores deseos para el 2012!

Galletas de Jengibre – Hombrecitos de Jengibre

Muffins de limón


Esta receta la he preparado a prisa y corriendo porque venían mis tíos de fuera y me avisaron una hora antes. En total he tardado una hora y un cuarto en hacerla, por lo que se puede decir que se hace bastante rápido, ¿no creéis?
El resultado en las fotos no se ve tan espectacular. Pero los muffins han volado todos y casi no me ha dado tiempo a hacer las fotos, por lo que no tengo tantas como me gustaría.

Ingredientes para unos 12 muffins, dependiendo de los moldes:
– 2 limones
– “unos” 10 ml de leche
– 225 gr de harina
– Un sobre de levadura
– Una pizca de sal
– 150 gr de azúcar
– 2 huevos
– 85 gr de mantequilla

Comenzamos!
Lo primero de todo: sacamos la mantequilla de la nevera, si no vais a tener que esperar a que se derrita.
Precalentamos el horno a 200 grados.
Rascamos los dos limones y despúes exprimimos su jugo.
A este jugo de los limones (yo lo pongo sin pulpa) se le añade la leche hasta llegar a 250 ml. Yo he cogido dos limones bastante grandes. Y después le añadimos la ralladura.
Mezclamos: la harina, la levadura y la sal en un bol grande.
En otro bol batimos los dos huevos, pero sin hacer espuma, y le agregamos la mezcla del zumo de limón, el azúcar y la mantequilla.
La mezcla liquida la vertemos en el bol de la mezcla sólida y lo mezclamos bien, yo no me he atrevido a batirlo muy rápido y he utilizado una cuchara.
Con una cuchara vertemos la mezcla en los moldes. Yo he escogido unos de silicona con forma de corazón. Siempre limpio lo que se sale del molde con una servilleta, pero esta vez he querido dejarlo para saber qué podía pasar si lo hacíamos con prisa. Y no ha pasado nada, lo que se ha quedado por fuera se ha churruscado un poco, pero ojo al desmoldarlo que se puede caer en el plato. Los moldes de silicona los he untado con mantequilla, y se han desmoldado perfectos.

Calentamos en el horno precalentado durante 20 minutos. No sé si debería de haberlos dejado un poco más, hasta que se dorasen un poco más, lo cierto es que estaban super esponjosos y muy ricos.
Aunque se ve que tienen curvatura en la superficie, que en el caso de mis moldes va a ser la base, lo cierto es que no he tenido que recortar la base, ya que se han adaptado muy bien al plato.
Dejamos enfriar mínimo 5 minutos, yo los dejo enfriar dentro del molde.

Y aunque yo los he decorado con sirope de fresa porque los moldes tienen una forma de corazón, lo cierto es que están mil veces más ricos sin nada. Además debéis tener en cuenta que el sirope lo absorbe, por lo que es mejor poner el sirope en el momento en el que se va a comer, porque queda más bonito y porque está más rico, sino el resultado es un muffin con sabor a sirope de fresa.


Bon apetite!

Muffins de limón

Panettone

Hola amigos!!!

En primer lugar, aunque ya lo hemos hecho en el blog en nombre de todos los que formamos COMPARTE POSTRES, yo personalmente, quería desearos una MUY FELIZ NAVIDAD.

Espero de todo corazón que vuestra Nochebuena haya sido la más buena de todas, que paséis un fin de año inolvidable y como sé que habéis sido MUY buenos, estoy segura que los Reyes Magos se van a portar estupendamente con vosotros.

Y en segundo lugar, me pongo manos a la obra con lo que mejor sabemos hacer, compartir nuestras experiencias reposteriles con vosotros.

Hoy os traigo un dulce navideño típico de Italia, aunque podemos encontrarlo fácilmente en éstas fechas en cualquier supermercado de cualquier país.

El artículo de Wikipedia nos habla un poco de su origen, y nos cuenta lo siguiente:

“Hay muchas leyendas sobre el origen del panettone. Según la primera de éstas, la historia de este postre nació hace más de cinco siglos, alrededor de 1490, cuando un joven aristócrata, Ughetto Atellani de Futi, se enamoró de la hija de un pastelero de Milán. Para demostrarle su amor se hizo pasar por aprendiz de pastelero e inventó un pan azucarado con forma de cúpula a base de frutas confitadas y aroma de limón y naranja. Los milaneses empezaron a acudir en masa a la pastelería a pedir el «pan de Toni», quien así se llamaba el ayudante, y de ahí viene el nombre de panettone.

Según otra leyenda, probablemente más conocida, el panettone nació en la corte de Ludovico el Moro, señor de Milán desde 1494 a 1500, en la Nochebuena. Se cuenta que el Duque celebró la Navidad con una gran cena, llena de deliciosos platos dignos de la riqueza de la corte milanesa. El postre iba a ser la natural conclusión de tan lujoso banquete, sin embargo, al momento de sacarlo del horno, el cocinero se dio cuenta que se había quemado. Hubo un momento de terror en la cocina de Ludovico, pero afortunadamente un lavaplatos, llamado Antonio, había pensado utilizar las sobras de los ingredientes para amasar un pan dulce y llevárselo a su casa. Dada la situación, el joven Antonio propuso al cocinero servir su pan como postre. Era un pan dulce muy bien subido, lleno de fruta confitada y mantequilla que fue llevado inmediatamente al Duque. El inusual postre tuvo un enorme éxito y Ludovico preguntó al cocinero quién lo había preparado y cuál era su nombre. El cocinero le presentó al Duque al joven Antonio, quien confesó que ese postre todavía no tenía nombre. El señor entonces decidió llamarlo «Pan de toni Panettone», que con los siglos se convertiría en panettone.

El primer registro del panettone como dulce navideño tradicional milanés es un artículo del escritor iluminista Pietro Verri en el siglo XVIII, que lo llama pane di tono (‘pan grande’).

Su industrialización hizo que su consumo se hiciera tradicional en Italia, y luego a nivel mundial, durante la Navidad. En el año 1919 el empresario milanes Angelo Motta y luego en el 1933 Gino Alemagna, lanzaron en toda Italia y el mundo el panettone, dulce típico de Navidad.

De aquel primer pan se han derivado numerosas variaciones y se puede encontrar con uvas, pasas, piñones, almendras, chocolate y frutas confitadas. En Milán terminó por convertirse en un postre tradicional navideño, sobre todo desde que los empresarios empezaron a regalarlo a sus clientes como obsequio.”

En mi caso, descubrí el Panettone gracias a mi madre, que es una apasionada de las frutas confitadas y cuando encontró este postre lo convirtió en uno de sus favoritos.

He tenido la suerte de probar un auténtico panettone casero que realizó la matriarca de mi “familia” italiana, y desde entonces, tenía muchas ganas de hornear uno yo misma, ya que como bien sabéis todos los que nos seguís por aquí, las cosas que uno hace, y si las hace con ganas y cariño, saben muchísimo mejor.

Después de buscar recetas y ver muchos vídeos, finalmente me decidí por seguir las recomendaciones de Cristina Lorenzo del blog “Kanela y limón”. Me decidí por usar su receta porque después de haber hecho algunas cosas suyas, sé que todo lo que hace Cristina es un éxito asegurado.

Seguí sus recomendaciones, pero cambié un poco la forma de proceder.

Sin más, nos ponemos manos a la obra!!!

INGREDIENTES PANETTONE (2 buenos Panettones)

Para la masa madre:

    • 100gr harina. Yo usé harina de trigo todo uso.
    • 35gr levadura fresca
    • 1 cucharada de azúcar (medida con las cucharas medidoras).
    • 80 ml agua tibia

Para el resto de masa:

    • 5 huevos batidos a Tª ambiente
    • 150gr mantequilla sin sal a Tª ambiente cortada en trozos
    • 180gr azúcar
    • 2 cucharadas esencia de azahar.
    • 1 cucharadita esencia de vainilla.
    • Ralladura de 2 naranjas.
    • 1 pizca de sal
    • 15gr levadura fresca
    • 600gr harina.
    • Masa madre.

Para rellenar (a un panettone le puse fruta y a otro el chocolate y las galletas)

    • 150gr fruta confitada
    • 150gr chocolate negro Nestlé
    • 50 gr galletas.

PREPARACIÓN

En primer lugar tenemos que comenzar a elaborar la masa madre, que usaremos como fermento principal en el panettone.

Para empezar, disolvemos la levadura en el agua tibia. Es importante que el agua esté tibia, y no caliente, porque puede “matar” a la levadura.

En un bol, mezclamos todo, harina, azúcar, y levadura disuelta.

Mezclamos bien y tapamos el bol con papel film.

Dejamos reposar para que la levadura haga su efecto y doble el volumen. Yo dejé 3 horas.

Pasadas las tres horas, procedemos a formar el resto de la masa.

Batimos los huevos, azúcar, mantequilla, esencia de azahar, de vainilla, ralladura de naranja, levadura disuelta en 20-30 ml agua, sal, masa madre, y vamos añadiendo la harina poco a poco, para ir mezclando bien.

Amasamos todo bien durante 30 minutos. Es importante que quede todo muy bien integrado, que se haya mezclado bien la mantequilla y la masa madre.

Tengo que decir que esta masa me resultó muy difícil de manipular. Es muy pesada, y estaba muy pegajosa. No quise añadir más harina porque eso le quitaría esponjosidad, pero como siempre, todo es cuestión de paciencia y ganas de que salga bien el panettone!!!jejeje

Una vez que la masa está bien mezclada, la pasamos a un nuevo bol al que le puse aceite bien untado por las paredes. Tapamos con papel film y volvemos a dejar fermentar.

En esta ocasión, la dejé toda la noche, estaría fermentando casi 10 horas desde que la dejé hasta que volví a manipularla.

A la mañana siguiente, para empezar, fabriqué mis moldes para el panettone, que hice con cartulina, forré con papel de horno en el interior y con papel aluminio por fuera para que reforzara las juntas.

Dividí la masa en dos y pasé a rellenarla.

A una parte le puse fruta confitada, y a la otra chocolate partido a trocitos y galletas también troceadas.

Esto me costó trabajo porque la masa era realmente difícil de manipular. Si nos mojamos los dedos con agua, preferiblemente tibia, podemos manipular con los dedos sin que se nos pegue la masa.

Una vez bien mezclado, puse cada masa en su molde. Apreté bien para que no quedara aire dentro, volví a tapar con film y a dejar reposar en el molde para que aumentara de nuevo el tamaño.

Esta vez pasaron unas 5 horas. La fermentación esta vez tardó más, y subió menos, puesto que la levadura cada vez hace menos efecto.

La masa debe subir hasta el filo del molde, no debemos dejarla subir más.

Precalentamos el horno a 170º, pintamos con huevo nuestros panettones e introducimos en el horno.

A mi, en los primeros 5 minutos, se me tostó muy rápido la parte de arriba, así que para el resto del horneado los tapé con papel aluminio para que les quitara un poco de calor directo.

Estuvieron unos 30-35 minutos en el horno. Los saqué cuando introducí un palillo en varias direcciones y salía limpio.

Al sacarlos, los dejé enfriar sobre una rejilla 10 minutos en el molde. Quité los moldes y los dejé sobre la rejilla.

Cuando estaban fríos, los puse en un plato y cubrí con papel film para conservarlos bien tiernitos para la Nochebuena.

El resultado nos ha encantado. El sabor es delicioso, esta muy conseguido, y la textura idem de lo mismo.

Se pueden encontrar panettones en los supermercados muy bien de precios y hay quien pone en duda (esa es mi madre) si merece la pena hacerlos con el trabajo que requiere. Mi respuesta es SI, claro que merece la pena. A los que nos gusta la cocina no nos asustan unas horas de fermentación ni una masa pegajosa, y nada es comparable a la satisfación de ver a toda tu familia saboreando tu Panettone Navideño casero, en Nochebuena.

Hay cosas que no tienen precio!!!!

Espero que os haya gustado y que veáis que cualquiera puede hacer un delicioso Panettone para navidad, sin electrodomésticos, sin experiencia… solo con paciencia, y mucho amor!!

Feliz final de año a todos!!!

Un beso. sara

Panettone

Oreo Cupcakes

¿Puede haber algo mejor en el mundo que la cara de un niño abriendo sus regalos la mañana de Navidad o Reyes? Rotundamente, sí. Probad a dejar junto a sus regalos unas Cupcakes de Oreo como las que os proponemos hoy. Entre regalo y regalo, bocado. Si ya son, seguramente, sus galletas favoritas, imaginaos en forma de cupcake. Será una mañana perfecta para ellos. ¿Os animáis?

Oreo Cupcakes

Ingredientes (para 12-16 cupcakes)

– 125 gr. de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente.

– 140 gr. de azúcar.

– 115 gr. de harina.

– 1 cucharadita (tsp) de polvo de hornear.

– 2 y 1/2 cucharadas (tbsp) de cacao puro en polvo.

– 80 ml. de leche, a temperatura ambiente.

– 2 huevos, a temperatura ambiente.

– 1 cucharadita (tsp) de extracto de vainilla de buena calidad.

– 8 galletas Oreo picadas o ralladas.

Preparación

– Precalentamos el horno a 180º.

– Rellenamos con las cápsulas correspondientes una bandeja para cupcakes.

– En un bol, mezclamos la harina, el polvo de hornear y el cacao. Tamizamos y reservamos.

– En un bol o jarra, mezclamos la leche y la vainilla. Reservamos.

– Batimos la mantequilla con el azúcar hasta conseguir una mezcla suave y cremosa. Con batidora de mano tardaremos entre 5 y 7 minutos.

– Añadimos los huevos uno a uno. No añadiremos el siguiente hasta que el anterior esté totalmente integrado, aproximadamente un minuto de batido para cada huevo.

– Añadimos las harinas en tres veces, y la mezcla de leche en dos veces, alternándolas. Es decir, añadimos un tercio de las harinas > batimos ligeramente, sólo para integrar, NUNCA hay que batir demasiado > la mitad de la leche con vainilla > batimos levemente > otro tercio de las harinas > batimos levemente > lo que queda de leche con vainilla > batimos unos segundos > el tercio que nos queda de harinas > acabamos de integrar.

– Por último, añadimos la Oreo picadas o ralladas e integramos con una espátula o cuchara de madera.

– Se vierte la preparación en las cápsulas hasta alcanzar dos tercios de su capacidad,  y horneamos durante unos 20 minutos. Cada horno es diferente, por lo que yo aconsejo controlar la preparación desde los 17-18 minutos de horneado. Si al insertar un palillo éste sale limpio, ya se pueden retirar. Dejamos enfriar 10 minutos en el mismo molde, y las trasladamos seguidamente a una rejilla para que acaben de atemperarse. Mientras, preparamos el frosting.

Oreo buttercream

Ingredientes

– 200 gr. de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente.

– 300 gr. de azúcar glas.

– Un par de cucharadas de leche (o tres, en función de la consistencia deseada)

– 6 galletas Oreo ralladas o picadas.

Preparación

– En un bol grande, se bate la mantequilla con la mitad del azúcar hasta conseguir una crema. Se va añadiendo azúcar poco a poco, para controlar la consistencia hasta que logremos la deseada.

– Se añade la leche necesaria para acabar de darle la cremosidad y la consistencia que queremos. Despues, se añaden las Oreo ralladas o picadas y se acaban de integrar.

– Se napan las cupcakes con el frosting, con espátula o manga pastelera. Se decoran al gusto (en este caso, yo he optado por una mini Oreo).

El resultado es delicioso. Con un sabor a Oreo muy marcado, pero con las esponjosidad del cupcake. La buena noticia es que, con estas cantidades, sobra un poco de buttercream, que nosotros en casa devoramos untado sobre unas rebanadas de pan de leche para desayunar. Absolutamente sublime. Pecaminoso, incluso. ¿pero quién no se permite un capricho de estos en Navidad?

¡Buen Provecho!

Ya sabéis que, si preparáis ésta u otras recetas de Comparte postres, podéis mostrarlas en el grupo de Facebook. Allí, además, podréis realizar preguntas, resolver dudas o sugerir lo que queráis!

Oreo Cupcakes

Bundt de nueces y gotas de chocolate

La receta que hoy os traigo no es una receta típica de Navidad. De hecho, diría que es una receta válida para cualquier época del año. Pero es que las celebraciones navideñas en muchas casas duran un par de semanas y está bien comer los dulces típicos de Navidad pero también es una buena oportunidad para empezar a hacer cosas nuevas.

Por eso he querido hacer esta receta, aparte de que le tenía muchas ganas desde que la vi en la web de El rincón de Bea. A mí las fotos no me han salido tan espectaculares y apetecibles como a Bea; de hecho, mi bundt está a años luz de ser tan apetitoso como el de ella, pero por algo se empieza y os aseguro que los que lo han probado me han dicho que está realmente bueno.

Os paso a detallar la receta:

– 250 gr de mantequilla a temperatura ambiente

– 300 gr de azúcar

– 420 gr de harina todo uso

– 1/4 cucharadita bicarbonato sódico

– 1/2 cucharadita sal

– 250 ml. buttermilk

– 2 cucharaditas extracto de vainilla

– 4 huevos

– 1 yema

– 100 gr. nueces picadas

– 100 gr. gotas de chocolate

La entrada original añade también 60 ml de bourbon, yo no le puse porque no tenía, pero creo que puede darle un buen toque al bizcocho.

Para hacer la masa seguimos los siguientes pasos:

– Tamizar la harina, el bicarbonato y la sal. Reservar.

– Batir la mantequilla con el azúcar unos tres minutos aproximadamente hasta conseguir una mezcla esponjosa.

– Mezclar el buttermilk con el extracto de vainilla.

– En un bol mezclar las nueces picadas y las gotas de chocolate. Añadir dos cucharadas de la mezcla del buttermilk y unos 30 gr de la mezcla de la harina. Mezclar bien.

– Ir incorporando a la mezcla de la mantequilla y azúcar los huevos y la yema uno a uno hasta que se hayan integrado bien. Como siempre, no añadir el siguiente hasta que no se haya mezclado bien el primero.

– Ir añadiendo, alternativamente un tercio de la harina, con la mitad del buttermilk, otro tercio de harina y así sucesivamente. Mezclando bien, pero sin que esté mucho ratio batiendo.

– Añadir con una espátula la mezcla de las gotas de chocolate y nueces y mezclar a mano bien.

– Engrasar un molde bundt de 25 cm con mantequilla o aceite (yo lo hice con aceite). Y verter la mezcla en el molde asegurándonos que no queden huecos sin masa.

– Hornear durante 45 minutos a 170º con el horno previamente precalentado.

– Estar atentos al horno y cuando pase el tiempo fijado introducir un palito, si este sale seco el bundt ya estará listo, si sale húmedo dejar 4-5 minutos más y volver a comprobar.

– Dejar enfriar dentro del molde y sobre una rejilla unos 10 minutos y a continuación desmoldar y dejar enfriar sobre una rejilla hasta que esté completamente frio.

Nota: si le queremos añadir bourbon a la receta, esto lo tendremos que hacer cuando preparemos la mezcla del buttermilk y el extracto de vainilla. Por lo demás seguir el mismo proceso.

Espero que os animéis a hacerlo y a que visitéis nuestra página de Facebook.

Elena

Bundt de nueces y gotas de chocolate

Muffins de Naranja

Se acercan estas Navidades en las que la familia se reúne y se reencuentran amistades. Sacamos los turrones y ese cafecillo. Y ¿qué mejor manera para acompañar ese café que un muffin? Te llama un amigo o un familiar que esta tarde va a verte y rápidamente tienes una merienda perfecta. Esta es una receta sencilla, rápida de hacer, con ingredientes que siempre tenemos en casa y con resultado de grandes cantidades para estas fechas.

Para 24 muffins grandes, con blondas de magdalenas o 48 mini muffins.

Ingredientes:

– 2 naranjas

– “unos” 100 ml de leche

– 280 g de harina

– 1 cucharada de levadura

– una pizca de sal

– 115 g de azúcar en polvo.

– 2 huevos

– 85 g de mantequilla, derretida y fría.

Elaboración:

Ralla la monda de la naranja y exprime el zumo.

Al zumo se le añade la leche hasta llegar a 250 ml y después se le añade la ralladura de la naranja.

Tamiza juntos la harina, la levadura y la sal en un bol grande.

Añade el azúcar.

Coloca los huevos en un recipiente y bátelos ligeramente y añádeles la mezcla de naranja y leche y la mantequilla.

Ahora tenemos dos mezclas: haz un pozo en el centro de los ingredientes secos y vierte los ingredientes líquidos. Se revuelven suavemente mezclándolos sin moverlos demasiado.

Si tienes bandeja para muffins la rellenas con las blondas. Yo como no tengo lo que he hecho ha sido coger las blondas de cupcakes de plástico y meterles la blonda de papel dentro, el resultado ha sido similar, ya que la blonda no se ha abierto tanto. Con una cuchara vierte en cada una de las blondas un poco de la masa.

Ya esta listo para ir al horno precalentado a 200 grados: cuécelos durante 15 minutos, o hasta que esté bien crecido, dorado y firme al tacto.

Dejar enfriar en los moldes mínimo 5 minutos. Se pueden comer calientes o enfriarlos completamente.

Decoración:

Chocolate blanco derretido o un sirope. Yo he escogido sirope de fresa porque me he decantado por un contraste de frutas. Si te decantas por el sirope lo puedes poner tú o dejar en la mesa una colección de siropes dando juego a tus invitados para que cada uno se prepare su muffin perfecto.

Muffins de Naranja