Arroz con leche….me quiero casar?

Uno de mis postres preferidos de cuando era niño, era el arroz con leche que hacía mi madre, siempre, obvio, coronado con una buena cucharada de innecesario dulce de leche, je, je…innecesario, pero que delicia eh!

En la escuela, nos enseñaban una canción que decía:

Arroz con leche, me quiero casar

con una señorita de San Nicolás,

que sepa cocer, que sepa bordar

que sepa abrir la puerta para ir a jugar

que tendrá que ver la señorita de San Nicolás, con el arroz con leche me pregunto luego de tantos años!!!   🙂 ….en fin, lo bueno es que fue un postre que he degustado infinidad de veces, y lo retomo luego de muchos muchos años para compartirlo con ustedes aquí

Esta receta en particular, es de Mariano, mi pareja, y la es verdad que me sorprendió gratamente (viene bien para cuando tenemos plátanos que se están poniendo muy oscuritos). Debo decir que no estaba muy a favor de la utilización de la leche condensada en lugar de azúcar, pero el resultado final ha sido genial

En mi caso me gusta un poco más líquido de consistencia, pero eso es cuestión de gustos….y sobre gustos….no hay nada escrito

Espero les guste!

Ingredientes (para 6 porciones como Dios manda)

Arroz (si es para risotto mejor, ya que tiene más almidón) 300 grs

Leche, 1 litro

Leche condensada, 1 lata (400 ml)

Banana madura, 1 grande (200 grs)

Canela, 1 cucharadita (bueno…a gusto y piacere en realidad)

Cáscara de 1 limón

Opcionales

Escencia de vainilla (yo no le puse) – Mermelada de fresas – Nueces

Paso a Paso

La receta, como les comentaba, es muy simple. Como primer paso, colocaremos en una olla al fuego, la leche, la banana, los saborizantes, y la leche condensada. Esperaremos a que esta preparación tome un poco de temperatura, y luego agregaremos el arroz.

Una vez hecho esto, pondremos el fuego a medio, y revolveremos hasta que levante hervor. Llegado este punto, bajar el fuego a mínimo, y revolver cada tanto para que la leche no se pegue en el fondo de nuestra olla.

Al igual que un arroz para una comida, el mismo estará cuando quede al dente. Si vemos que la leche se ha consumido demasiado, agregar más, a gusto. En ese caso recordar que la que agreguemos, deberá también llegar al punto de hervor

Dejar enfriar la preparación y luego llevar a heladera

Servir con alguna mermelada o dulce cítrico (para mejor contraste) y algunas nueces…o lo que quieran!!

Yo he agregado más canela a mi copa :o)

Besos para todos!

Arroz con leche….me quiero casar?

Cupcakes marmolados (Marble cupcakes)

Cuando era pequeño, los domingos de verano eran especiales en mi casa. Tras la comida, llegaba la felicidad en forma de barra de helado, que devorábamos en plato o entre dos barquillos planos en forma de corte. Aunque había cantidad de sabores (al menos en los ’80. Hace años que no como helado de barra), yo siempre elegía el de vainilla y chocolate. Me resultaba imposible decantarme entre la suavidad de la vainilla y la profundidad del chocolate, así que me parecía un gran invento que existiesen postres que combinaran ambos sabores.

Han pasado muchos años, pero la unión de la vainilla y el chocolate en un solo postre o en un solo bocado me sigue pareciendo fantástica. Por eso, hace tiempo hago en casa estos cupcakes marmolados, que combinan todo lo exquisito de estos dos sabores con la textura densa y jugosa del cupcake. ¡Un postre, desayuno o merienda genial! Id preparando un gran vaso de leche.

¿Empezamos?

Cupcakes marmolados (Receta de Martha Stewart)

Ingredientes (para 14-16 cupcakes)

– 205 gr. de harina de repostería

– 2 cucharaditas (tsp) de polvos de hornear

– 1/2 cucharadita (tsp) de sal

– 115 gr. de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente

– 80 ml. de leche, a temperatura ambiente

– 80 ml. nata espesa (35% M.G.), a temperatura ambiente

– 225 gr. de azúcar

– 3 huevos L, a temperatura ambiente

– 1 cucharadita (tsp) de extracto de vainilla de buena calidad

– 30 gr. de cacao puro en polvo

– 60 ml. de agua hirviendo

– Azúcar glas, para decorar

Preparación

– Precalentamos el horno a 180º. Colocamos las cápsulas de papel en una bandeja para hornear cupcakes.

– En un bol, tamizamos la harina, el polvo de hornear y la sal. Mezclamos.

– En un vaso, mezclamos la leche con la nata.

– En un bol grande, batimos la mantequilla con el azúcar hasta conseguir una crema suave y esponjosa (unos 5 minutos con batidora de mano). Incorporamos los huevos uno a uno. Es decir, incorporamos un huevo, y batimos un minuto hasta que está completamente integrado. Incorporamos el siguiente, y el mismo procedimiento.

– Añadimos la vainilla. Batimos.

– Una vez incorporados los huevos y la vainilla, añadimos la harina en tres veces, y la mezcla de leche y nata en dos veces, alternándolas. Es decir, añadimos un tercio de la harina > batimos ligeramente, sólo para integrar, NUNCA hay que batir demasiado > la mitad de la leche y nata > batimos levemente > otro tercio de la harina > batimos levemente > lo que queda de leche y nata > batimos unos segundos > el tercio que nos queda de harina > acabamos de integrar.

– Para la masa de chocolate, separamos en un bol un tercio de la masa (unos 250 gr. aproximadamente). En una taza, mezclamos el cacao y el agua hirviendo hasta integrar. Volcamos sobre la masa reservada e integramos.

– Rellenamos las cápsulas alternando cucharadas de masa de vainilla con cucharadas de masa de chocolate, dejando que predomine la de vainilla, y llenándolas hasta 3/4 partes de su capacidad. Con la parte trasera de un cuchillo o con un palillo, realizamos ondas sobre la masa, o los dibujos o formas que queramos, pero evitando que ambas masas se mezclen demasiado.

– Introducimos en el horno. Horneamos durante unos 20 minutos, o hasta que introduzcamos un palillo en el centro de una cupcake y salga limpio. Dejamos enfriar en el molde unos diez minutos, y transferimos las cupcakes a una rejilla para que terminen de atemperar.

– Antes de servir, las decoramos con azúcar glas. En un tupperware bien cerrado, nos duran en perfectas condiciones unos tres días a temperatura ambiente. Además, congelan perfectamente, y aguantan hasta dos meses.

¡Que aproveche!

Cupcakes marmolados (Marble cupcakes)

Corn muffins – Muffins de maíz

Receta extraída de The Complete Magnolia Bakery Cookbook.

The Magnolia Bakery es una pastelería de Nueva York que, si bien era famosa antes de su aparición en Sex and the City, con esa imagen de Carrie y Miranda comiendo cupcakes en un banquito, desató la fiebre. Se ha hecho famosa por sus cupcakes y ha editado un sinfín de libros de cocina: The Complete Magnolia Bakery Cookbook recoge las recetas de Magnolia Bakery Cookbook y More from Magnolia. La fundaron Allysa Torey y Jennifer Appel, pero ahora pertenece a otros dueños. Cuando esto ocurrió, Allysa Torey escribió At Home with Magnolia. Jennifer Appel, por su parte, fundó Buttercup Bake Shop, también con dos libros: The Buttercup Bake Shop Cookbook y Buttercup Bakes at Home.

Esta receta de corn muffins, muffins de harina de maíz, es perfecta para desayunar. No sirve como postre y me atrevería a decir que tampoco sirve como merienda: solo para desayunos. La masa es húmeda, suave y están muy ricos. Eso sí: te tiene que gustar la harina de maíz, cosa que no le ocurre a todo el mundo.

Ingredientes para nueve muffins, medidos con el molde de Dr Oetker:

1 y 1/4 tazas de harina de maíz (amarilla, no Maizena)
1 y 1/4 tazas de harina todo uso
1/3 taza de azúcar
1 cucharada de levadura Royal
1 cucharadita de sal
2 huevos L, ligeramente batidos
1 y 1/2 tazas de leche
3/4 taza de mantequilla sin sal, derretida, pero no caliente, enfriada un poco

Preparación:
Precalentar el horno a 180 grados.

Engrasar moldes de muffins.

En un bol grande, mezclar los ingredientes secos, haciendo un volcán en el centro.

En él, poner los ingredientes líquidos y mezclar con una cuchara de madera hasta que estén combinados. Pero solo lo justo hasta que estén combinados. Si se mezcla un poco más, el muffin saldrá duro.

Rellenar los moldes de muffins y hornear 18-20 minutos, hasta que al insertar un palo, salga con algunas miguitas pegadas, no del todo limpio, pero tampoco con la masa entera…

Todas las fotos son mías. Algún día aprenderé a hacer fotos culinarias. Creo.

Corn muffins – Muffins de maíz

Bundt de chocolate con leche

Hola a todos! Ya han pasado estas fechas estupendas, pero aquí seguimos en Comparte Postres dejando cositas ricas para no perder costumbre.

La idea para esta entrada era la de hacer un bizcocho de plátano de Primrose Bakery, pero a veces las cosas no salen como uno las planea y el bizcocho estaba bueno (si, estaba porque ya ha desaparecido) pero al desmoldarlo se me rompió por todos lados y no había manera de sacarle una foto en condiciones, así que me puse de nuevo manos a la obra. busqué por la web de El Rincón de Bea, que sabía que allí encontraría algo riquísimo para hacer, ya que mi primera idea no había salido como me esperaba. Y allí encontré esta receta.

Ingredientes:

– 200gr de chocolate con leche

– 120 ml de sirope de chocolate

– 250 gr de mantequilla a temperatura ambiente

– 200 gr de azúcar

– 4 huevos L

– 1 cucharadita de extracto de vainilla

– 360 gr de harina

– 1 cucharadita de levadura

– 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico

– 1/2 cucharadita de sal

– 250 ml de buttermilk

Empezamos:

– Precalentamos el horno a 160º

– Tamizamos la harina, el bicarbonato, la levadura y la sal. Reservamos.

– En un bol ponemos el chocolate con leche y el sirope de chocolate, lo derretimos en el microondas en tandas de 30 segundos, parando para remover entre tanda y tanda. Yo necesité tan sólo 1 minuto para derretirlo todo.

– Batimos la mantequilla con el azúcar hasta que consigamos una mezcla esponjosa, aproximadamente unos tres minutos.

– Incorporamos a la mezcla de la mantequilla los huevos. Uno a uno. No añadimos el siguiente hasta que el primero se haya integrado por completo en la mezcla.

– Mientras sigue batiendo incorporamos el chocolate derretido y el extracto de vainilla

– Incorporar un tercio de la harina y después la mitad del buttermilk. Repetimos hasta que hayamos terminado con la mezcla de la harina.

– Engrasamos con aceite y enharinamos el molde elegido. Vertemos la mezcla, procurando que la masa entre en todos los huecos que pueda tener el molde.

– Horneamos durante 55 minutos. Antes de retirarlo del horno comprobamos que esté listo insertando un palillo en el centro del bizcocho. Si este sale limpio ya podemos retirarlo, si sale húmedo lo dejamos 5 minutos más.

– Dejar enfriar durante unos 15 minutos en el molde. Pasar la punta de un cuchillo por los bordes del molde y desmoldar.

– Trasladar el bundt a una rejilla y dejar que se enfrie por completo allí.

 

Espero que os guste!

 

Elena

 

 

 

 

Bundt de chocolate con leche

La diferencia entre: cupcakes y muffins y… magdalenas?

A día de hoy gracias a internet y a que aprendemos nuevos idiomas, la circulación de las recetas viaja a la velocidad de la luz. Nos encontramos con palabras que tienen traducción pero otras que no la tienen, y el uso del lenguaje y la diferente forma de pensar de unos y de otros hace que se le de un significado diferente a los términos.

Desde hace tiempo me he interesado por las cupcakes. Me preguntaban qué era y yo contestaba una cosa muy bonita que leí una vez: “las cupcakes son magdalenas con gorrito”. Aquí en España de toda la vida comemos magdalenas, y lo que salga de ahí nos es completamente nuevo, y es cierto, es así. O comemos “magdalenas” o “sobaos”, si no se salen de la blonda, y si tienen chocolate son “pastelitos” o “bizcochitos” pero al salir de ahí nos perdemos. Las diferencias se ven más fácil si nos paramos a observar los ingredientes.

Aunque la diferencia fundamental está en el “aspecto” resulta que podemos encontrar muffins o magdalenas con “sombreritos” según quien los elabore, pero no son cupcakes.

Las diferencias:

  • Las magdalenas, tan extendidas en España, proceden de Lorena , en Francia, y todas tienen forma redonda, blondas de papel y levadura, que hace que se eleven por encima de la blonda, y aceite para su elaboración. La superficie se adorna con azúcar. La receta tradicional de las magdalenas lleva: huevos, azúcar, mantequilla, harina, aceite de oliva, levadura y ralladura de limón. De hecho podemos utilizar recetas de bizcochos para hacer “magdalenas de pega”.

  • Las cupcakes, es el boom que llega de EEUU gracias a las series de televisión. Externamente son magdalenas sin elevación, adornadas, pero es mucho más. No solo las hay de limón, las hay de muchísimos sabores. Lo que enamora de las cupcakes es su elaboración, desde cremas y glaseados hasta figuritas en miniatura. Todo un mundo por descubrir. Una diferencia con las magdalenas es que las cupcakes llevan mantequilla en vez de aceite de oliva, pero esto no es del todo cierto, ya que la mantequilla se puede sustituir por aceite de girasol. No son tan esponjosas como las magdalenas porque no se baten tanto y no llevan levadura. En las tiendas podemos encontrar multitud de blondas divertidas para hacer más apetitosa nuestra cupcake y miles de toppings para decorarla. Las cupcakes son verdaderas obras de arte en algunos casos y podemos encontrar de todo tipo, desde unas románticas para una boda hasta unas con la cara de personajes de dibujos para los cumpleaños de los más pequeños.

  • Los muffins se confunden bastante con las cupcakes. Los muffins son más grandes. Pueden ser dulces o salados, en cambio las magdalenas y las cupcakes son siempre dulces. Son muy comunes los muffins de frutas, aunque también, los hay de verduras. Contienen menos cantidad de grasas y son siempre planos y sin adornos, aunque como ya he dicho cada uno elabora sus propias recetas. Es bastante costoso diferenciar los muffins de las cupcakes por su receta ya que son similares, habrá que esperar a su resultado final.

Para empezar, podemos fijarnos una idea de cómo son estos tres pastelitos externamente. Espero haberos ayudado.

La diferencia entre: cupcakes y muffins y… magdalenas?

White Chocolate Cheesecake

Hola chicos!!!

Fui yo la encargada de dar el pistoletazo de salida a las navidades, y soy yo la encargada de hacernos volver a la realidad.

Los Reyes Magos ya van de vuelta a Oriente y para muchos hoy empieza una época de dietas, cuestas de enero, ahorro, nuevos proyectos, los clásicos intentos fallidos de cumplir los propósitos de año nuevo, exámenes, rutinas laborales….

En Comparte Postres, vamos a volver al ritmo normal del blog antes de la navidad, pero nos negamos en rotundo a quitar el dulce de nuestras vidas, y el propósito de año nuevo que hemos hecho los que formamos COMPARTE POSTRES es seguir “engordando” juntos. ¡¡¡Y nosotros si lo vamos a cumplir!!!

Hoy os traigo una receta que hice hace un tiempecillo y que gustó mucho en casa. No tenía mucho tiempo y andaba falta de inspiración, tenía un evento y me decidí por una versión de la clásica cheesecake que enconré en un canal de Youtube que me recomendaron. El canal en cuestión se llama “De uvas a Peras”.

Cogí la idea de este blog pero hice una fusión entre ésta receta y mi Tarta de Queso clásica, que adoro con toda mi alma!!!jeje.

La tarta que os traigo se trata de una Tarta de queso con Chocolate blanco y cobertura de chocolate.

Lo principal que cambié es que personalmente, no soy muy amiga de la nata líquida, así que intento usarla lo menos posible. Algunos me dirán que es una barbaridad hacer ciertas cosas sin nata, pero a mi me gusta el resultado sin ella.

En definitiva, aquí os dejo la receta de MI tarta, pero repito, la receta original la podéis encontrar en el canal de youtube “De uvas a peras”.

WHITE-CHOCOLATE CHEESECAKE:

Para la base:

  • 170gr galletas digestive
  • 80gr mantequilla sin sal
  • 2 cucharadas soperas de cacao en polvo (yo uso el de Hacendado)

Para la tarta:

  • 800gr crema de queso (tipo Philadelphia)
  • 200gr chocolate blanco
  • 70ml leche entera
  • 2 huevos
  • 5 cucharadas soperas de azúcar
  • 1 cucharada de harina
  • Esencia de vainilla

Para la cobertura:

  • 150gr chocolate para fundir
  • 50gr mantequilla sin sal
  • 30ml leche entera

PREPARACIÓN

  • Para la base:

En primer lugar, machacamos las galletas. Yo uso las galletas digestive porque son más duras, y a mi personalmente me gusta la base de la tarta de queso crujiente. Una vez usé galletas maría y no me gustó el resultado.

Para machacarlas, las meto en una bolsa transparente y le doy golpes con un rodillo en el suelo. Es un método un poco brusco, pero es más fácil y más rápido que con el picador que yo tenía.

Una vez machacadas las pongo en un bol y le añado el cacao en polvo.

Derrito la mantequilla en el microondas y se la añado a la mezcla anterior.

Una vez bien mezclado, pongo la pasta de galletas en el fondo del molde para la tarta. En este caso he usado un molde de silicona, que no me gustan especialmente, pero era el que mejor me iba.

  • Para la tarta:

En primer lugar, pongo a derretir el chocolate blanco con la leche en el microondas en tandas de 1 minuto. Cuando pase el primer minuto, saco y muevo la mezcla. Es importante ir moviendo, porque con el mismo calor se va derritiendo el chocolate, y si lo dejo mucho tiempo en el microondas esperando que se derrita por completo ahí dentro, puedo quemar el chocolate. Lo mejor es dejarlo sin derretir totalmente, que al moverlo fuera, con su propio calor, él solo acaba el proceso.

Por otra parte, ponemos la crema de queso, el azúcar, los huevos y la harina, y mezclamos bien hasta que nos quede una crema sin grumos.

Añadimos un poco de esencia de vainilla si nos gusta y el chocolate blanco ya derretido a la mezcla de la crema de queso.

Mezclamos bien y lo vertemos en el molde encima de la galleta.

Hemos precalentado el horno a 170º, y metemos la tarta a esa temperatura durante apróximadamente 40 minutos.

Pasado ese tiempo, introducimos un palillo, y si sale limpio, ya tendremos nuestra tarta hecha.

Dejamos enfriar dentro del horno.

Una vez frío, metemos en la nevera, todavía dentro del molde.

Yo lo dejé ahí toda la noche, y a la mañana siguiente desmoldé muy muy fácilmente y le puse la cobertura.

  • Para la cobertura:

Fundimos en el microondas el chocolate la mantequilla y la leche, siguiendo el mismo proceso que he explicado antes para el chocolate blanco.

Una vez fundido, lo dejamos reposar y que se enfríe.

Cuando está a temperatura ambiente cubrimos la tarta con el chocolate, y colocamos en la tartera.

Podemos meterla en la nevera pero es aconsejable sacarla un rato antes de servir para que el chocolate no se haya endurecido mucho.

Yo cuando le puse la cobertura, la tuve 5 minutos en el frigorífico, y listo!!

La tarta estaba buenísima. No estaba para nada empalagosa, puesto que el queso rebaja muchísimo el dulzor del chocolate blanco.

La verdad es que gustó bastante, y es muy fácil y muy rápida de hacer. La recomiendo al 100%.

Espero que os guste!!

Como siempre, esperamos que os animéis a hacer nuestras recetas, y nos enseñéis vuestros resultados en nuestra página de FACEBOOK.

Un beso. Sara

White Chocolate Cheesecake

Chocolate and coffee loaf – Bizcocho de chocolate y café

Hoy vienen los Reyes Magos. La blogosfera está que arde con los roscones de Reyes, muy típicos de estas fiestas, pero yo no me atrevo con un roscón… ¡si acabo de tirar una masa de galletas porque ha resultado impracticable! Y eso que se suponía que era para torpes. Sin embargo, hay bizcochos que salen siempre bien. Éste es uno de ellos. Y, aunque no sea para hoy mismo (o sí: ¿por qué no dejarles a los Reyes, con la copita de cava, un trocito de bizcocho?) sí que puede servir para una de las frías tardes de invierno que aún nos quedan. Disfrutadlo porque está buenísimo.

La receta de este bizcocho de chocolate y café está sacada del libro Cake Days. Recipes to make every day special, de The Hummingbird Bakery.

Ingredientes:

190 gramos de mantequilla sin sal, ablandada, más algo más para engrasar

130 gramos de harina normal, más algo más para espolvorear

190 gramos de azúcar (soft light brown sugar) o azúcar moreno integral

3 huevos L

60 gramos de cacao en polvo

1 cucharadita de polvo de hornear

20 mililitros de leche entera

1 cucharada de café fuerte, no soluble, hecho en casa y frío

En el libro pone que la receta sirve para un molde de 8,5 x 17 cm con 7,5 cm de lado. El único molde parecido que yo tengo es uno de Dr. Oetker que mide 20 cm.

Preparación:

Precalienta el horno a 170ºC. Si es de gas, en el 3. Engrasa el molde con mantequilla y espolvorea con harina. Elimina la harina sobrante, con golpecitos.

Utilizando una batidora de mano o eléctrica con el accesorio de pala, batir el azúcar con la mantequilla juntos hasta obtener una consistencia cremosa. La mezcla ha de ser pálida y suave.

Añade los huevos de uno en uno, batiendo bien después de cada adición y raspando las paredes del bol para integrarlo todo.

Tamiza juntos la harina, el cacao en polvo y el polvo de hornear en un bol.

Echa la leche en una jarrita, añade el café y mezcla bien con los ingredientes húmedos.

Añade los ingredientes húmedos al bol de la mezcla de harina, polvo de hornear y cacao, en dos tandas, batiendo bien a baja velocidad. Raspa las paredes del bol y bate bien.

Una vez que todos los ingredientes estén bien batidos, aumenta la velocidad a media-alta para obtener una masa espumosa.

Vierte la masa en el molde engrasado y enharinado.

Mete en el horno por una hora, aproximadamente, hasta que al insertar una aguja en el centro salga limpia. Deja enfriar por cinco minutos en el molde, una vez fuera del horno y luego pásalo a una rejilla para que se acabe de enfriar completamente.

Me resultó curioso, aunque no sé si se aprecia bien en las fotos, que la masa del bizcocho, una vez hecha, brillaba como si tuviera purpurina…

El resultado es un bizcocho jugosísimo, húmedo, con una miga compacta que huele a café pero sabe a chocolate. Y es un sabor ligeramente amargo, no demasiado dulce. Ideal para la merienda. Y para el desayuno.

He usado cacao con procesado holandés (del otro no tengo y no lo puedo comprar sin gastarme el sueldo). Para saber de qué estoy hablando, nada mejor que leer la explicación de la maravillosa Bea Roque, de El Rincón de Bea, sobre los diferentes tipos de cacao en polvo. Lo he hecho bien, por lo visto, porque la receta tiene polvo de hornear y no bicarbonato.

Además, es muy fácil de hacer: ¿os animáis?

Chocolate and coffee loaf – Bizcocho de chocolate y café