Tarta Normanda de Manzanas

Hola a todos!

Espero estén muy bien, y con ganas de cocinar. Sí, sé que para ustedes es verano y hace calor para prender el horno, pero esta receta la verdad que merece la pena, así que a abrir bien las ventanas, poner en funcionamiento los ventiladores o aires acondicionados y a disfrutar de la receta, jaja  :o)

Otro beneficio de esta rica tarta, es que tiene ingredientes que siempre tenemos en casa, así que si de sorpresa nos avisan que vienen a tomar el té, en un par de horas la tendremos lista, y nuestros invitados quedarán más que satisfechos

Manos a la obra!

Ingredientes:

Masa:

Harina 250 grs

Azúcar 50grs

Mantequilla fría en cubos 125grs

Yema 1

Agua helada, cantidad necesaria

 

Relleno

Manzanas  5 (preferentemente la variedad Rome Beauty)

Nueces Molidas 50grs

Mantequilla derretida 125grs

Azúcar 125grs

Huevos 2

Paso a Paso

Colocar en un procesador, la mantequilla, el azúcar y la harina, procesar hasta lograr un arenado. No exagerar porque la mantequilla se puede calentar y perdemos el efecto esperado en este tipo de masas. Disolver aparte, la yema con 3 cucharadas de agua fría e ir integrando esta mezcla, al arenado mientras seguimos procesando. Esto debería ya formar nuestro bollo de masa, de no ser así agregar, de a cucharadas, agua helada. Una vez formado, llevar al frío por 30 minutos

Pasado este tiempo, estirar con palote, y forrar una tartera de 24cm de diámetro, y llevar a la heladera nuevamente (es muy importante en este tipo de masas de manteca, el paso por frío, ya que de lo contrario, la masa en el horno podría achicarse bastante o deformarse)

Cocinar en horno a 180grados, por 10 minutos (cocción a blanco). Dejar enfriar a temperatura ambiente y reservar

Para el relleno, deberemos pelar las manzanas y cortarlas en octavos. Las dispondremos en una placa para horno enmantecada. Luego espolvorearemos las manzanas ya en la placa, con azúcar glass. Cocinarlas por espacio de 15 minutos, o hasta que los bordes se tornen dorados. Dato importante y no menor: que las manzanas sean lo más parejas posibles, de lo contrario, unas estarán cocidas y otras crudas!  ;o)

Armado de la tarta: Cubrir el fondo de nuestra masa de tarta con las nueces picadas, y colocar sobre ellas, las manzanas peladas y cortadas

Luego recubrirlas con la preparación de ligue, es decir los huevos, mantequilla derretida y azúcar. Aquí se le puede agregar algún licor rico, como he hecho yo, como para perfumar un poco más.

Cocinar durante 25-30 minutos en horno moderado

Les recomiendo comerla tibia con un poco de nata montada sin azúcar

Hasta la próxima receta!

Marcos

 

 

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Tarta Normanda de Manzanas

El equipamiento perfecto para repostería

Hoy no hay receta. ¿Por qué? Porque me sobran treinta kilos, señores, y estoy a dieta (por primera vez en mi vida asesorada por un profesional y no por mi cuenta) y casi acabo de empezar. Como voy a tardar año y pico en perder todo lo que me sobra, no me puedo poner a hornear como una loca. Que yo soy de las que luego se lo comen. Eso sí: para la próxima vez prometo unas galletitas o un bizcocho o algo. A la espera de que algún día me atreva con un buen pastel. Algo saludable, con harina integral, huevos ecológicos, frutos secos o frutas… Ya miraré, a ver qué se me ocurre.

Además, para acabar de rematarlo, ¡es mi cumpleaños! Pero no, no voy a hornear nada, ni a hacer trufas crudas, ni a meterme dulces para el cuerpo. Creo que la mejor manera de celebrarlo, con los calores que hacen, es bebiendo litros y litros de gazpacho. Pero esto se llama “comparte postres”. Merde. Para una vez que consigo cogerle el punto al gazpacho. ¿El gazpacho de sandía se considerará como postre? Mmmm. Dudo que un postre lleve ajo…

Cuando uno entra en la cocina por primera vez para hornear, piensa: dios mío, no tengo equipo. No tengo “instrumental”. Pero no hacen falta muchas cosas para hacer un bizcocho, unos muffins, unos cupcakes o unas galletas. Bueno, si vamos a decorarlas de forma historiada, con florecitas de fondant y figuras, sí que precisarás de los instrumentos necesarios, pero esas cosas irás haciéndolas con el tiempo y ampliando tus utensilios de cocina según veas que los vas necesitando. Sin embargo, sí que hay utensilios imprescindibles. No incluimos aquí boles y platos y cucharas y cuchillos porque esperamos que todo el mundo los tenga…

El horno.- Cada horno es un mundo y cada uno funciona como le da la gana. Es decir, aunque pongas el termostato a 180ºC, su temperatura interior puede no ser esa. Por eso las recetas tienen tiempos orientativos: cuando una receta dice “hornea durante 20 minutos” quiere decir, realmente, “hornea de 17 a 25 minutos, dependiendo de cómo sea tu horno”. Lo ideal es comprar un termómetro de horno o abrir un poco el horno, introducir un termómetro de rayos infrarrojos, que son los más precisos, y subir o bajar el termostato hasta que el aparato alcance la temperatura correcta.

Batidora eléctrica.- Puedes tener una batidora con un accesorio de varillas para montar. O, mejor aún, puedes tener una batidora tipo KitchenAid. De hecho, esta marca es la más recomendada por todos los pasteleros profesionales. Es algo cara, pasa de los 400 euros, pero dicen que la inversión merece la pena. Si haces pan, busca la que tenga gancho para masas. Es imprescindible el accesorio de palas, para batir la margarina y el azúcar y que la masa tenga suficientes burbujas y quede esponjosa. Ojo: yo no la tengo y hago bizcochos. Y siempre se ha batido a mano. Pero mezclar margarina con azúcar a mano es una empresa para esas mujeres fuertotas que no llevaban precisamente vidas sedentarias…

Moldes.- ¿Qué horneas? ¿Bizcochos redondos? ¿Bizcochos tipo plumcake? ¿Muffins? Hay moldes de silicona, moldes de metal, como los deNordic Ware, y moldes desmontables. Si el calor se difunde rápidamente, el bizcocho tendrá una mejor textura, de modo que los mejores moldes son los fabricados con un material que sea buen conductor (como el aluminio). Los moldes de acero inoxidable y los de metal negro son malas elecciones. Unos porque rechazan el calor y otros porque lo absorben demasiado rápido.

El tamaño del molde en relación con la cantidad de masa también influye en la cocción del bizcocho. Hay que llenar los moldes por la mitad: nunca por debajo de la mitad de su altura. Y nunca por encima porque lo más probable es que el bizcocho se desborde. Hay quien usa círculos de papel vegetal para los moldes redondos y engrasa solo las paredes. Así el bizcocho se desmolda mucho más fácilmente.

Rejillas.- Cuando los bizcochos, las galletas, los muffins o lo que sea que hayas horneado se saca del horno, hay que pasarlo, generalmente, a una rejilla para que el calor residual del molde no lo humedezca y acabe con su textura.

Espátulas.- Son muy útiles para decorar tartas y alisar la superficie de las cremas de las tartas. Puedes tener dos: una más larga y otra más corta, de 10 cm de diámetro.

Jarra medidora.- Escoge una jarra con las marcas bien visibles y que sea de vidrio resistente al calor, por si tienes que añadir líquidos calientes a alguna preparación. Si antes se calienta con agua caliente, conservará aún mejor el calor.

Tazas y cucharas americanas.- Muchas recetas vienen en tazas y cucharas americanas. Las medidas de sólidos deben tener bordes irrompibles y lisos para permitir rasar completamente el exceso del ingrediente que midamos.

Tamizador de harina.- Para tamizar la harina y otros ingredientes, como las especias, el bicarbonato sódico, la sal o el azúcar glas, necesitamos un tamizador. No. Un colador no sirve.

Cuchillo largo de sierra.- Si quieres decorar una tarta y tienes que partirla por la mitad, es la mejor inversión que vas a hallar. Al menos, te puedes asegurar de que las capas de la tarta van a quedar rectas.

Balanza electrónica.- Procura que sea lo más precisa posible: al menos, que mida en gramos. Es necesaria del todo para repostería. Yo la uso hasta para pesar los cereales del desayuno. Jamás pensé que iba a utilizar tanto un trasto de cocina.

Utensilios que no son imprescindibles.- Hay muchos utensilios que no son imprescindibles, pero que te pueden alegrar la vida. Por ejemplo, papeles decorativos para tus cupcakes, moldeadores para figuritas hechas con fondant, espátulas de silicona, pinceles de repostería o de silicona para extender bien el aceite o la margarina con los que engrases los moldes, papel vegetal de horno (que te ahorrará el tener que engrasar las bandejas cuando hagas galletas) o tapetes de silicona (que sirven para lo mismo), creperas para tus crepes o gofreras para tus gofres. ¡Incluso venden donuteras para los donuts! Hasta una pala de repostería, para servir las tartas, te puede ser muy útil. Tú irás viendo lo que vas necesitando. Ocurre lo mismo con las mangas pasteleras: parecen imprescindibles para decorar los cupcakes, por ejemplo, con su gran surtido de boquillas… pero se pueden decorar perfectamente sin ellas, usando una bolsa de plástico.

El equipamiento perfecto para repostería

Rodajas de manzana con queso y pistachos acompañadas de una crema de limón para beber.


¡Hola chicos! Me apetecía con este calor comer algo fresquito. Entré en internet a buscar ideas y he acabado con dos recetillas que podría llamar fáciles de no ser por las claras a punto de nieve, que se me dan fatal, y podría calificar de rápidas si no fuese por la ralladura de los limones. Tardaréis una hora y media aproximadamente en hacer estas dos recetas, al lado de otras siempre podemos decir que es rápida. Teníais que haberme visto separando las claras de las yemas, qué patosilla he sido siempre con los huevos. ¿Listos?

¡Os traigo dos recetas! Son dos recetas de dos webs de esas que metes los ingredientes y te sale lo que puedes hacer con eso. Yo tenía antojo de limón y manzana y el resultado ha sido:
Crema de limón (receta de Igancio Pérez de la web Qué cocino hoy?) y rodajas de manzana con queso y pistachos (de la web Whole Food Market).

Estas recetas son super fresquitas y llenan de energía con este calor que estamos pasando pero no os engañéis, empachan mucho.

Crema de limón.

Ingredientes para dos personas (proporcionalmente podéis calcular para el número de personas que queráis, lo he comprobado):

3 huevos.
3 limones: la ralladura y el zumo.
150 gramos de azúcar.
30 gramos de mantequilla.

¡Comenzamos!
Separamos las yemas de las claras. Mezclamos las yemas en un bol con el azúcar y el zumo y la ralladura de los limones.
Las claras las montamos a punto de nieve, yo he utilizado una batidora, y las añadimos al bol.
Vertemos la mezcla en un cazo y le damos un hervor (a mi no me ha hecho burbujitas, de oído lo he retirado del fuego y en el fondo del cazo se estaba empezando a quemar el azúcar, por lo que es conveniente remover con una cuchara de madera).
Retiramos del fuego y dejamos enfriar. Lo he cambiado del cazo al bol. Añadimos la mantequilla que está a temperatura ambiente. Después de dejarlo enfriar un rato fuera lo he metido en la nevera. Como la mantequilla no ha terminado de fusionarse bien le he pasado a la mezcla una pasada muy rápida con la batidora.
Se sirve en vasitos y se mete en la nevera.
Con estos ingredientes para dos personas me han salido tres vasitos de 15 centilitros.

Rodajas de manzana con queso y pistachos.

Ingredientes:
1 Manzana cortada en rodajas.
Queso de untar.
Pistachos machacados.
Y frutas confitadas o escarchadas según la receta, pero yo no las he utilizado.

¡Continuamos!
Pelamos la manzana y la cortamos en rodajas al gusto. En media rodaja untamos el queso para tener la otra mitad libre para coger con la mano. Encima del queso espolvoreamos los pistachos y, en su caso, la fruta escarchada.

Nota: la manzana se oxida, un truco para evitarlo consiste en ponerle unas gotas de limón, a mi me aguanta dos horas perfecta en la nevera sin necesidad de ponerle limón.

Y así tenemos una receta super fresquita, barata y con ingredientes de los que hay por casa. Espero que la disfrutéis.

Rodajas de manzana con queso y pistachos acompañadas de una crema de limón para beber.

Blackstrap gingernaps / Galletas de melaza y jengibre

Las galletas de jengibre nos saben a Navidad. Estas saben a primavera y verano. O a Navidad. O a lo que queramos, porque no me resisto a comer galletas de jengibre solo en una época del año. Como siempre, cuando hago una receta por vez primera, la sigo al pie de la letra, pero creo que el gusto del jengibre aquí queda demasiado pronunciado, así que la próxima vez, en lugar de las tres cucharaditas de jengibre en polvo, pondré solo 1 y 1/2 y le añadiré canela, que creo que le va que ni pintado. Son galletas “picantes”, dejan cierto regusto picante una vez se ha terminado de morder el último bocado, así que no sé si le gustarán a todo el mundo, porque generalmente se piensa que las galletas han de ser completamente dulces. Sin embargo, la repostería está llena de sabores que hay que descubrir pacientemente. De todos modos, por si las moscas, ¡¡no le pongáis todo el jengibre!! A mí me gustaron, pero a la inmensa mayoría de mis conejillos de indias no.

Receta extraída de Vegan Cookies invade your cookie jar:

Para 2 docenas de galletas. A mí me salieron 14 galletas, porque las hice grandes. El tiempo de horno lo aumenté en tres minutos más, por esta razón.

Ingredientes:

  • ¾ taza de azúcar
  • 1/3 taza de melaza
  • ½ taza de aceite de canola (o suave)
  • 3 cucharadas de leche de soja, avena, arroz…
  • ½ cucharadita de extracto de vainilla
  • 1 y ¾ taza de harina todo uso
  • 3 cucharaditas colmadas de jengibre en polvo (poned menos: con 1 tiene suficiente. Si no, salen picantes)
  • ½ cucharadita de nuez moscada
  • ½ cucharadita de bicarbonato sódico
  • ½ cucharadita de sal

Cómo medir la harina en esta receta:

Las autoras recomiendan medir la harina con la taza dejando un copete, darle unos golpecitos contra la encimera para quitar las burbujas de aire que se puedan haber formado y luego nivelar la superficie con un cuchillo o una espátula.

Preparación:

Precalienta el horno a 180ºC. Engrasa dos bandejas ligeramente o fórralas con papel de horno.

En un bol grande, bate juntos el azúcar, la melaza, el aceite y la leche con la vainilla.

En un bol aparte, mezcla la harina, el jengibre, la nuez moscada, el bicarbonato y la sal, tamizados. Agrega esta mezcla en el bol con la melaza y mezcla bien hasta formar una masa.

Coge pedazos de masa con una cuchara y con las manos mojadas y haz una bolita. Pon las bolas de masa en las bandejas, separadas entre sí unos 7 cm porque luego las galletas se expanden. Hornea 12 minutos, hasta que los bordes comiencen a estar marrones. Yo las tuve 15 minutos porque mi cuchara de galletas hace 1 cucharada y salen unas galletas bastante grandes y hermosas.

Deja enfriar 5 minutos en la bandeja de horno y luego pásalas a una rejilla. Este paso es fundamental, porque las galletas siguen haciéndose con el calor residual de la bandeja en la que se han horneado. Consérvalas en una lata de galletas.

Blackstrap gingernaps / Galletas de melaza y jengibre