Rodajas de manzana con queso y pistachos acompañadas de una crema de limón para beber.


¡Hola chicos! Me apetecía con este calor comer algo fresquito. Entré en internet a buscar ideas y he acabado con dos recetillas que podría llamar fáciles de no ser por las claras a punto de nieve, que se me dan fatal, y podría calificar de rápidas si no fuese por la ralladura de los limones. Tardaréis una hora y media aproximadamente en hacer estas dos recetas, al lado de otras siempre podemos decir que es rápida. Teníais que haberme visto separando las claras de las yemas, qué patosilla he sido siempre con los huevos. ¿Listos?

¡Os traigo dos recetas! Son dos recetas de dos webs de esas que metes los ingredientes y te sale lo que puedes hacer con eso. Yo tenía antojo de limón y manzana y el resultado ha sido:
Crema de limón (receta de Igancio Pérez de la web Qué cocino hoy?) y rodajas de manzana con queso y pistachos (de la web Whole Food Market).

Estas recetas son super fresquitas y llenan de energía con este calor que estamos pasando pero no os engañéis, empachan mucho.

Crema de limón.

Ingredientes para dos personas (proporcionalmente podéis calcular para el número de personas que queráis, lo he comprobado):

3 huevos.
3 limones: la ralladura y el zumo.
150 gramos de azúcar.
30 gramos de mantequilla.

¡Comenzamos!
Separamos las yemas de las claras. Mezclamos las yemas en un bol con el azúcar y el zumo y la ralladura de los limones.
Las claras las montamos a punto de nieve, yo he utilizado una batidora, y las añadimos al bol.
Vertemos la mezcla en un cazo y le damos un hervor (a mi no me ha hecho burbujitas, de oído lo he retirado del fuego y en el fondo del cazo se estaba empezando a quemar el azúcar, por lo que es conveniente remover con una cuchara de madera).
Retiramos del fuego y dejamos enfriar. Lo he cambiado del cazo al bol. Añadimos la mantequilla que está a temperatura ambiente. Después de dejarlo enfriar un rato fuera lo he metido en la nevera. Como la mantequilla no ha terminado de fusionarse bien le he pasado a la mezcla una pasada muy rápida con la batidora.
Se sirve en vasitos y se mete en la nevera.
Con estos ingredientes para dos personas me han salido tres vasitos de 15 centilitros.

Rodajas de manzana con queso y pistachos.

Ingredientes:
1 Manzana cortada en rodajas.
Queso de untar.
Pistachos machacados.
Y frutas confitadas o escarchadas según la receta, pero yo no las he utilizado.

¡Continuamos!
Pelamos la manzana y la cortamos en rodajas al gusto. En media rodaja untamos el queso para tener la otra mitad libre para coger con la mano. Encima del queso espolvoreamos los pistachos y, en su caso, la fruta escarchada.

Nota: la manzana se oxida, un truco para evitarlo consiste en ponerle unas gotas de limón, a mi me aguanta dos horas perfecta en la nevera sin necesidad de ponerle limón.

Y así tenemos una receta super fresquita, barata y con ingredientes de los que hay por casa. Espero que la disfrutéis.

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Rodajas de manzana con queso y pistachos acompañadas de una crema de limón para beber.

Maxi pastas


Llego, llego, llego… aquí estoy! Con otra receta de las de una estrella de dificultad. Una receta super fácil. Fijaos lo fácil que es que he tenido hasta que improvisar. Lo que ha sucedido es que tengo el horno estropeado y lo tengo que coger prestado. Eso no es un problema ya que tengo carta blanca (¿verdad, Ruben?). El problema es cambiar de cocina y no tener tus propios bártulos. Ahí es donde entra la improvisación. Comenzamos con la receta y sobre la marcha os cuento!

Esta es una receta heredada de mi madre. Mi madre la recortó de una revista hace unos veinte años. Así que desde aquí felicito a la persona que se molestó en enviar la receta a la revista ya que estas pastas son riquísimas. El año pasado apareció una amiga en mi puerta con unas pastas casi parecidas y me dijo que las había hecho con la Chef. La receta es casi parecida así que no esperéis un gran descubrimiento. El descubrimiento es que no tengáis esta receta tan rica. Pero desde hoy ya se acabó.

Lo dicho; es una receta fácil pero no es rápida. Lo cierto es que lleva su tiempo. Aunque si tenéis amasadora entonces ya… suertudos.

Ingredientes (para ocho personas):
250 gr de harina de trigo
100 gr de azúcar glas
125 gr de mantequilla
Y 1 huevo.

Comenzamos!

Tamizamos la harina en un bol y la mezclados con el resto de ingredientes: el azúcar, la mantequilla (cortada en trocitos) y el huevo. Yo lo mezclo y machaco con una cuchara de madera y después con las manos lo amaso y mezclo bien.
Os quedará una masa que no es masa, parecerá que os ha salido mal. Pero lo cierto es que vamos bien. Queda como una arenilla. Pero sin problema. Se hace una bola con toda la masa y se mete en la nevera.

Dejamos la masa una hora en la nevera. No puedo deciros si en menos tiempo se puede hacer porque siempre he cumplido a rajatabla la hora de nevera.

Mientras pasa la hora limpiamos bien la encimera o mesa que vayamos a utilizar. Enharinamos la superficie. Cogemos la bola de masa de la nevera y la estiramos con un rodillo.

¿Que no tenéis rodillo? No pasa nada. Seguro que tenéis alguna botella por ahí, mejor vacía de vino o de agua, eso sí, sin etiqueta. Para quitarle la etiqueta solo tenéis que meter la botella debajo del grifo de agua caliente o, mejor, dejarla reposar cinco minutos dentro del agua caliente que gasta menos agua. ¿Tampoco tenéis botella? Eso mismo me pasó a mi. Sin problema. Se busca algo redondo. Mirad qué chulos los vasos de regalo que he encontrado en un armario.

Estiramos bien la masa con el rodillo, o similar, hasta dejarla de un grosor de un centímetro aproximadamente. Si las dejamos más finas se romperán y se tostarán mucho y si las dejamos más gordas quedarán crudas por dentro.

Cogemos los cortapastas y hacemos formas. Yo estas pastas las suelo hacer en Navidades y lo que hacemos es formas con el cuchillo. Quedan preciosas todas diferentes y completamente artesanales. Pero si tenéis prisa y no tenéis cortapastas podéis usar la boca del vaso. Queda unas maxi pastas super graciosas.
Si veis que la pasta se empieza a pegar a la mesa solo tenéis que poner más harina y si es necesario al rodillo también.
Y le toca el turno al horno. El horno tiene que estar precalentado a 175 grados, si el horno no marca 175 lo ponéis a 170 grados.
Las pastas podéis ponerlas en la superficie de la bandeja del horno engrasada con mantequilla o, para no manchar tanto, encima de un papel de cocina.

Metemos las pastas al horno durante 20 minutos si ponemos 175 grados o 25 minutos si ponemos 170 grados. Las pastas estarán cuando estén algo doraditas. No dejadlas nunca menos tiempo porque por dentro estarán crudas.
Sacamos las pastas del horno y las dejamos enfriar.

Decoramos las pastas. Esta receta la hago espolvoreando azúcar glas por la superficie. Como con manga pastelera para pintar fino no sé, he comprado en el supermercado este lápiz. Lo cierto es que es algo difícil y eso que parece cosa de niños. Pintamos caras o dibujos en las pastas y ya están. Listas para comer.


Como veis han salido doce maxi pastas. Serían el doble de pastas de tamaño normal.

Maxi pastas

Tortitas para AR


Tortitas para desayunar, merendar y cenar.

Según la Wikipedia: La tortita, panqueque, panqueca, o panicuque (en inglés pancake y en Estados Unidos también hotcakes, griddlecakes, o flapjacks) es un pan plano redondo dulce, cuya masa base contiene usualmente leche, mantequilla, huevos, harina, levadura, azúcar y quizá una especia, esencia o extracto (canela, por ejemplo).

Esta es una receta super fácil y rápida, en menos de media hora se tiene lista. La encontré por internete hace unos cuatro años pero no me quedé con el link así que si alguien lo encuentra que me lo pase que estaré encantada de ponerle el enlace. La verdad es que había probado unas diez recetas diferentes hasta encontrar una que me encantase y esta está genial, espero que os guste.

Me trae recuerdos de la infancia. No es que mi madre me hiciese tortitas, es que cuando era pequeña veía en la televisión una serie que se llamaba DINOSAURIOS y llegaba el padre a casa y gritaba: “Chiqui! Ya estoy aquí!”,¿ sabéis de qué serie os hablo? En esa serie en todos los capítulos desayunaban tortitas y El Peque las hacia volar por los aires.

Os dejo el link: http://www.youtube.com/watch?v=z1oWo535dZ0

Vamos con la receta!

Ingredientes:
1 huevo
4 cucharaditas de azúcar
½ vaso de leche
1 vaso de harina
2 cucharaditas de levadura (también sin levadura)

Comenzamos!

Ponemos todos los ingredientes en un bol y batimos hasta que quede una masa homogénea. Dejamos reposar unos 15 minutos.

Echamos pequeñas cantidades en una sartén muy caliente. Y se les dá la vuelta para hacerlas por los dos lados.

Es muy importante la sartén, sino se pegan las tortillas. Tampoco sé si es cosa mía pero siempre la primera que hago se quema. La tortita se hace rápido, yo les doy la vuelta cuando veo que las burbujitas de la masa explotan.

Nota: las tortitas se acompañan con nata, sirope de caramelo, mermelada o miel, yo las he acompañado con sirope de chocolate.

Pasar el día de mi cumpleaños haciendo gran variedad de cosas entre ellas tortitas, ha sido un día muy especial. Gracias Rubén por dejarme usar tu cocina.

Tortitas para AR

Parte II: Muerte por bizcocho (sin huevos ni lactosa)


Hoy os traigo la parte II de la receta sin huevos ni lactosa. Esto es, mejorada. La primera receta era algo insípida, pero lo he solucionado fácilmente con mi super sirope de fresa, y digo super porque me ha sacado más de una vez de apuros. Como esta receta la he enfocado para niños, he querido darle un toque infantil y tras “jugar” un poco en la cocina me ha quedado un buen resultado, pero no descarto seguir mejorando la receta.

Empezamos:
He cogido la mitad de la masa que había congelado en mi anterior post. He sacado el taper del congelador y he dejado descongelar la masa durante casi dos horas.

Os recuerdo los ingredientes:
150 gr de azúcar
250 gr de harina de trigo
¼ l de leche (he utilizado sin lactosa)
½ taza de café pequeña de aceite de oliva
1 sobre de levadura (he utilizado medio sobre y en las fotos veis que me he quedado corta)
125 gr de margarina vegetal
La ralladura de un limón (para que le de saborcillo)
Una amasadora (se tarda muchísimo menos tiempo y para esta receta es difícil manualmente)

La receta de la masa está aquí: Muerte por bizcocho (sin huevos ni lactosa).

Como ya he dicho estaba algo insípida, así que he cogido el sirope de fresa que utilizo para decorar y lo he agregado a la masa y lo he mezclado bien. La masa ha pasado de un color amarillito a rosita. Pero el problema fundamental de esta masa sigo sin arreglarlo que es que pesa mucho y se desparrama. Pero tiempo al tiempo.
El siguiente paso ha sido poner en una bandeja del horno cucharadas de la masa separadas unas de otras encima de papel de cocina. Lo cierto es que la cucharada tiene que ser pequeña y hay que dejar bastante separación. Las he espolvoreado con confeti de azúcar de colores.

Durante 20 minutos a 220 grados con el horno precalentado el resultado ha sido este: pastas es imposible hacerlas porque se desparrama demasiado y es imposible, aunque alguna sí que se ha salvado.
Lo que he hecho ha sido darles la vuelta a las que habían salido bien y meterlas de nuevo en el horno para que se hiciesen por el otro lado, a 220 grados unos escasos diez minutos.

Pero aquí no me había quedado muy contenta con el resultado, evidentemente, y eso que en las fotos me tenéis que perdonar porque en realidad tenían mejor pinta. Así que seguí experimentando mientras comía lo que acababa de hacer.

El resto de la masa desparramada seguía caliente. Se me ocurrió coger los cortapastas. Puse uno y voilá, ¡funcionó!. Se hacían pastas de forma facilísima. Cortan muy bien. Y manos a la obra este ha sido el resultado:


Al igual que hice en la primera tanda, volvi a meter los bizcochitos ya cortados en la bandeja del horno del revés.

NOTA: estos mini bizcochitos son muy fáciles de hacer aunque algo más laboriosos. Como es bizcocho son blandos. Están muy bien para utilizar como decoración en otros postres. No son pastas.

Parte II: Muerte por bizcocho (sin huevos ni lactosa)

Muerte por bizcocho (sin huevos ni lactosa)

Imagen

Es la primera vez que pongo título original a una receta. Me ha parecido que el titulo le viene al pelo dado la fotografía que he escogido de cabecera y, aquí viene lo mejor, los ingredientes.

Esta es una receta doble, y digo doble porque va orientada a dos tipos de personas. Es una receta para aquellos que no pueden comer huevo, una receta de bizcocho sin huevo, y lo mejor, sin lactosa, le he puesto leche Kaiku sin lactosa. He hecho la prueba en casa y mis padres no han notado la diferencia. Mis padres me han dicho que estaban muy ricos los mini cupcakes, que le notaban algo raro (es lo que tiene la falta de huevo y la falta de leche, que les falta algo de sabor) pero que estaban ricas. Mi hermana que no puede tomar lactosa se las ha tomado y no le han sentado mal. Y mis amigos, buf, se las han comido a puñados con la escusa de que tenían hambre.

Lo que he hecho ha sido coger la receta del bizcocho original. Y quitar los huevos y sustituir el yogur por leche. Recordad que con leche entera sale mucho más rico.

Comenzamos!

Nota: con los ingredientes que os voy a poner salen mogollón de mini cupcakes, de hecho yo he congelado la mitad de la masa, por lo que para un cumpleaños probad a hacer esta cantidad, no hagáis más.

Ingredientes:

150 gr de azúcar

250 gr de harina de trigo

¼ l de leche (he utilizado sin lactosa)

½ taza de café pequeña de aceite de oliva

1 sobre de levadura (he utilizado medio sobre y en las fotos veis que me he quedado corta)

125 gr de margarina vegetal

La ralladura de un limón (para que le de saborcillo)

Una amasadora (se tarda muchísimo menos tiempo y para esta receta es difícil manualmente)

Blondas de mini cupcakes.

Imagen

Y manos a la masa!

Y qué os voy a contar!! Si es una receta de niños!!

Ponemos todos los ingredientes en el bol de la amasadora y a amasar!!

Precalentamos el horno a 175 grados (lo normal para bizcochos, el mio no tiene 175 así que le puse 170 y a la mitad lo subí a 180 grados).

Ponemos las blondas de mini cupcakes en una bandeja para mini cupcakes ( yo como no tengo, y la estoy buscando, así que si sabéis dónde las hay decídmelo, he puesto papel de cocina en la bandeja del horno lisa, algunas se han desparramado).

Cuando el horno veíais que va a llegar a su temperatura, 175 grados, empezáis a rellenar con una cucharilla de postre las mini blondas. Yo me he ayudado con un platito para que no me cayeran pegotes (la verdad es que es algo difícil para los que no tienen paciencia, pero os animo igualmente, jeje).

Se mete la bandeja al horno y cuando estén tostaditas se sacan (ojo, igual necesitáis dejarlas más de 35 minutos). Pinchadlas con un cuchillo y tiene que salir seco.

Las mini cupcakes ya están listas!!

Imagen

Podéis decorarlas con la crema que queráis, ya veis que no suben mucho.

Nota: las cupcakes si sobran no las tapéis con una servilleta de papel, ya que al día siguiente van a saber a papel mojado.

Os dejo una foto de una caja individual de cupcake rellena de mini cupcakes que he regalado, ha quedado muy original.

Imagen

La receta admite muchísimos cambios, ya se me ha ocurrido una variante de esta receta para un siguiente post, así que estad atentos.

Este post se lo dedico a mi amiga Pili, para que le haga mini cupcakes a su sobrinito por su cumple.

Muerte por bizcocho (sin huevos ni lactosa)

Visita Sweet Place en A Coruña

Este es un post que llevaba tiempo queriendo hacer. Un día me anime y envie un DM via Twitter a @cupcakescoruna y aquí estoy, escribiendo un post sobre Sweet Place, un sitio nuevo que lleva solo unos meses abierto (desde junio de 2011). Para mi este post es especial porque es la primera recomendación de lugar que hago en A Coruña.

Os presento a SWEET PLACE! una tienda pequeñita con grandes sorpresas en su interior.

Os cuento una anécdota que me ha pasado varias veces, es que la gente se cree que es solo una panadería. Cuando cuento que han abierto una “pastelería” nueva, la gente me contesta que solo hay una panadería. Y es cierto. Es panadería y pastelería. Y me pregunto yo, ¿habrán pasado por la acera de enfrente? porque es imposible pasar por delante y no oler lo rico que huele y pararse, aunque solo sea para pararse a mirar lo que hay dentro y ya ni os cuento si os gustan los dulces, porque esta pastelería tiene una gran variedad y todos los días cambian los modelos de cupcakes.

Se nota que me gusta el sitio, ¿verdad? La verdad es que sí. Y ya sabéis que soy una apasionada de los cupcakes, pero lo cierto es que persona que entra persona que vuelve. La primera vez que la vi entre, me compré una cupcake de chocolate con crema de chocolate negro con Lacasitos y lo primero que hice, haciendo un gran esfuerzo, fue hacerle una foto para subirla a Twitter, sí sí, cierto es. Y la verdad es que esa foto obtuvo bastantes visitas. Es lo que tiene, que la comida entra por los ojos,¿ cierto?

Y ay! Qué rica! La crema de chocolate, y la de fresa también, me recuerda las cupcakes que me compré en mi viaje a Londres en Covent Garden. Es increíble los recuerdos que pueden traer los olores y los sabores.

Se pueden hacer encargos y son personalizables, para ver más información puedes visitar el siguiente enlace que también contiene la lista con los cupcakes que hay cada día de la semana, os dejo el link porque la información la actualizan y nunca se sabe cúando se puede estar leyendo este post.

Galletas de empresa con el logo, fiestas temáticas, San Valentín, bodas, bautizos, todo esto y mucho más en su web y también tienen blog.

Yo ya sé cuál va a ser mi siguiente cupcake en caer… la cupcake del mosntruo de las galletas!!! Pero no solo tienen cupcakes, también tienen cakes y brownies!

Y os cuento un secreto: me han dicho que van a crear nuevos sabores *ssssh*.

No os olvidéis de seguirles en Twitter, suben fotos recién salidas del horno.
Si no sois de Twitter, siempre nos quedará Facebook.

Visita Sweet Place en A Coruña

La diferencia entre: cupcakes y muffins y… magdalenas?

A día de hoy gracias a internet y a que aprendemos nuevos idiomas, la circulación de las recetas viaja a la velocidad de la luz. Nos encontramos con palabras que tienen traducción pero otras que no la tienen, y el uso del lenguaje y la diferente forma de pensar de unos y de otros hace que se le de un significado diferente a los términos.

Desde hace tiempo me he interesado por las cupcakes. Me preguntaban qué era y yo contestaba una cosa muy bonita que leí una vez: “las cupcakes son magdalenas con gorrito”. Aquí en España de toda la vida comemos magdalenas, y lo que salga de ahí nos es completamente nuevo, y es cierto, es así. O comemos “magdalenas” o “sobaos”, si no se salen de la blonda, y si tienen chocolate son “pastelitos” o “bizcochitos” pero al salir de ahí nos perdemos. Las diferencias se ven más fácil si nos paramos a observar los ingredientes.

Aunque la diferencia fundamental está en el “aspecto” resulta que podemos encontrar muffins o magdalenas con “sombreritos” según quien los elabore, pero no son cupcakes.

Las diferencias:

  • Las magdalenas, tan extendidas en España, proceden de Lorena , en Francia, y todas tienen forma redonda, blondas de papel y levadura, que hace que se eleven por encima de la blonda, y aceite para su elaboración. La superficie se adorna con azúcar. La receta tradicional de las magdalenas lleva: huevos, azúcar, mantequilla, harina, aceite de oliva, levadura y ralladura de limón. De hecho podemos utilizar recetas de bizcochos para hacer “magdalenas de pega”.

  • Las cupcakes, es el boom que llega de EEUU gracias a las series de televisión. Externamente son magdalenas sin elevación, adornadas, pero es mucho más. No solo las hay de limón, las hay de muchísimos sabores. Lo que enamora de las cupcakes es su elaboración, desde cremas y glaseados hasta figuritas en miniatura. Todo un mundo por descubrir. Una diferencia con las magdalenas es que las cupcakes llevan mantequilla en vez de aceite de oliva, pero esto no es del todo cierto, ya que la mantequilla se puede sustituir por aceite de girasol. No son tan esponjosas como las magdalenas porque no se baten tanto y no llevan levadura. En las tiendas podemos encontrar multitud de blondas divertidas para hacer más apetitosa nuestra cupcake y miles de toppings para decorarla. Las cupcakes son verdaderas obras de arte en algunos casos y podemos encontrar de todo tipo, desde unas románticas para una boda hasta unas con la cara de personajes de dibujos para los cumpleaños de los más pequeños.

  • Los muffins se confunden bastante con las cupcakes. Los muffins son más grandes. Pueden ser dulces o salados, en cambio las magdalenas y las cupcakes son siempre dulces. Son muy comunes los muffins de frutas, aunque también, los hay de verduras. Contienen menos cantidad de grasas y son siempre planos y sin adornos, aunque como ya he dicho cada uno elabora sus propias recetas. Es bastante costoso diferenciar los muffins de las cupcakes por su receta ya que son similares, habrá que esperar a su resultado final.

Para empezar, podemos fijarnos una idea de cómo son estos tres pastelitos externamente. Espero haberos ayudado.

La diferencia entre: cupcakes y muffins y… magdalenas?