Hummingbird Cake o Tarta de Colibrí

He intentado averiguar un poco sobre el origen de esta cake por internet, pero la verdad es que no he encontrado gran cosa. Al parecer fue inventado hace poco más de décadas por una ama de casa del sur de Estados Unidos y actualmente se ha convertido en uno de los cake de referéncia.

Yo la primera vez que lo ví fue en la web de El Rincón de Bea y me pareció una receta muy original, a base de unos ingredientes poco utilizados (a la vez, no por separado) en repostería y que de esa mezcla seguro que sugiría un bizcocho estupendo.

La receta de Bea está pensada para hacer un layer cake, pero yo que todo lo transformo decidí hacer un bizcocho estilo loaf, que me encantan.

Al ver tantos ingredientes puede parecer una receta más compleja, pero en absoluto es así. Empezamos:

Ingredientes:

– 225 gr. harina
– 1 cucharadita canela
– 1/2 cucharadita de bicarbonato
– 1/2 cucharadita sal
– 50 gr. nueces muy picadas
– 50 gr. coco rallado
– 100 gr. azúcar blanquilla
– 100 gr. azúcar moreno
– 1 huevo más 1 yema
– 155 gr. piña al natural escurrida
– 3 plátanos hechos puré
– 125 gr. aceite de maíz
– 1 cucharaditade extracto de vainilla

– Empezamos precalentando el horno a 175º y engrasando nuestro molde elegido. Yo lo hago con aceite de maíz y harina.

– Picamos las nueces bien picadas, pero sin llegar a hacerlas polvo.

– Trituramos el plátano y la piña hasta hacerlos puré y reservamos.

– Tamizamos la harina, el bicarbonato, la sal, la canela, el coco y las nueces y reservamos.

– Batimos el huevo y la yema con los dos tipos de azúcar hasta que el azúcar se haya disuelto.

– Incorporamos el aceite, extracto de vainilla y el puré de plátano y piña y batimos hasta conseguir una mezcla homogénea.

– Le añadimos en dos veces la mezcla de harina que habíamos reservado, sin excedernos en ello. Si fuera necesario lo podríamos terminar a mano.

– Vertemos la mezcla en el molde de loaf y horneados durante aproximadamente 45-50 minutos.

– Antes de retirarlo del horno comprobaremos que esté listo insertando un palito en el centro, si este sale seco ya estará listo, sino lo dejamos 5 minutos más.

– Dejamos enfriar dentro del molde y sobre una rejilla durante unos 5 minutos. Después desmoldaremos y dejaremos enfriar por completo sobre una rejilla.

Es un bizcocho de sabor un poco peculiar, pero para bien, porque está riquísimo!!

Espero que lo intentéis hacer en casa.

Elena

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Hummingbird Cake o Tarta de Colibrí

Muerte por bizcocho (sin huevos ni lactosa)

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Es la primera vez que pongo título original a una receta. Me ha parecido que el titulo le viene al pelo dado la fotografía que he escogido de cabecera y, aquí viene lo mejor, los ingredientes.

Esta es una receta doble, y digo doble porque va orientada a dos tipos de personas. Es una receta para aquellos que no pueden comer huevo, una receta de bizcocho sin huevo, y lo mejor, sin lactosa, le he puesto leche Kaiku sin lactosa. He hecho la prueba en casa y mis padres no han notado la diferencia. Mis padres me han dicho que estaban muy ricos los mini cupcakes, que le notaban algo raro (es lo que tiene la falta de huevo y la falta de leche, que les falta algo de sabor) pero que estaban ricas. Mi hermana que no puede tomar lactosa se las ha tomado y no le han sentado mal. Y mis amigos, buf, se las han comido a puñados con la escusa de que tenían hambre.

Lo que he hecho ha sido coger la receta del bizcocho original. Y quitar los huevos y sustituir el yogur por leche. Recordad que con leche entera sale mucho más rico.

Comenzamos!

Nota: con los ingredientes que os voy a poner salen mogollón de mini cupcakes, de hecho yo he congelado la mitad de la masa, por lo que para un cumpleaños probad a hacer esta cantidad, no hagáis más.

Ingredientes:

150 gr de azúcar

250 gr de harina de trigo

¼ l de leche (he utilizado sin lactosa)

½ taza de café pequeña de aceite de oliva

1 sobre de levadura (he utilizado medio sobre y en las fotos veis que me he quedado corta)

125 gr de margarina vegetal

La ralladura de un limón (para que le de saborcillo)

Una amasadora (se tarda muchísimo menos tiempo y para esta receta es difícil manualmente)

Blondas de mini cupcakes.

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Y manos a la masa!

Y qué os voy a contar!! Si es una receta de niños!!

Ponemos todos los ingredientes en el bol de la amasadora y a amasar!!

Precalentamos el horno a 175 grados (lo normal para bizcochos, el mio no tiene 175 así que le puse 170 y a la mitad lo subí a 180 grados).

Ponemos las blondas de mini cupcakes en una bandeja para mini cupcakes ( yo como no tengo, y la estoy buscando, así que si sabéis dónde las hay decídmelo, he puesto papel de cocina en la bandeja del horno lisa, algunas se han desparramado).

Cuando el horno veíais que va a llegar a su temperatura, 175 grados, empezáis a rellenar con una cucharilla de postre las mini blondas. Yo me he ayudado con un platito para que no me cayeran pegotes (la verdad es que es algo difícil para los que no tienen paciencia, pero os animo igualmente, jeje).

Se mete la bandeja al horno y cuando estén tostaditas se sacan (ojo, igual necesitáis dejarlas más de 35 minutos). Pinchadlas con un cuchillo y tiene que salir seco.

Las mini cupcakes ya están listas!!

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Podéis decorarlas con la crema que queráis, ya veis que no suben mucho.

Nota: las cupcakes si sobran no las tapéis con una servilleta de papel, ya que al día siguiente van a saber a papel mojado.

Os dejo una foto de una caja individual de cupcake rellena de mini cupcakes que he regalado, ha quedado muy original.

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La receta admite muchísimos cambios, ya se me ha ocurrido una variante de esta receta para un siguiente post, así que estad atentos.

Este post se lo dedico a mi amiga Pili, para que le haga mini cupcakes a su sobrinito por su cumple.

Muerte por bizcocho (sin huevos ni lactosa)

White Chocolate Cheesecake

Hola chicos!!!

Fui yo la encargada de dar el pistoletazo de salida a las navidades, y soy yo la encargada de hacernos volver a la realidad.

Los Reyes Magos ya van de vuelta a Oriente y para muchos hoy empieza una época de dietas, cuestas de enero, ahorro, nuevos proyectos, los clásicos intentos fallidos de cumplir los propósitos de año nuevo, exámenes, rutinas laborales….

En Comparte Postres, vamos a volver al ritmo normal del blog antes de la navidad, pero nos negamos en rotundo a quitar el dulce de nuestras vidas, y el propósito de año nuevo que hemos hecho los que formamos COMPARTE POSTRES es seguir “engordando” juntos. ¡¡¡Y nosotros si lo vamos a cumplir!!!

Hoy os traigo una receta que hice hace un tiempecillo y que gustó mucho en casa. No tenía mucho tiempo y andaba falta de inspiración, tenía un evento y me decidí por una versión de la clásica cheesecake que enconré en un canal de Youtube que me recomendaron. El canal en cuestión se llama “De uvas a Peras”.

Cogí la idea de este blog pero hice una fusión entre ésta receta y mi Tarta de Queso clásica, que adoro con toda mi alma!!!jeje.

La tarta que os traigo se trata de una Tarta de queso con Chocolate blanco y cobertura de chocolate.

Lo principal que cambié es que personalmente, no soy muy amiga de la nata líquida, así que intento usarla lo menos posible. Algunos me dirán que es una barbaridad hacer ciertas cosas sin nata, pero a mi me gusta el resultado sin ella.

En definitiva, aquí os dejo la receta de MI tarta, pero repito, la receta original la podéis encontrar en el canal de youtube “De uvas a peras”.

WHITE-CHOCOLATE CHEESECAKE:

Para la base:

  • 170gr galletas digestive
  • 80gr mantequilla sin sal
  • 2 cucharadas soperas de cacao en polvo (yo uso el de Hacendado)

Para la tarta:

  • 800gr crema de queso (tipo Philadelphia)
  • 200gr chocolate blanco
  • 70ml leche entera
  • 2 huevos
  • 5 cucharadas soperas de azúcar
  • 1 cucharada de harina
  • Esencia de vainilla

Para la cobertura:

  • 150gr chocolate para fundir
  • 50gr mantequilla sin sal
  • 30ml leche entera

PREPARACIÓN

  • Para la base:

En primer lugar, machacamos las galletas. Yo uso las galletas digestive porque son más duras, y a mi personalmente me gusta la base de la tarta de queso crujiente. Una vez usé galletas maría y no me gustó el resultado.

Para machacarlas, las meto en una bolsa transparente y le doy golpes con un rodillo en el suelo. Es un método un poco brusco, pero es más fácil y más rápido que con el picador que yo tenía.

Una vez machacadas las pongo en un bol y le añado el cacao en polvo.

Derrito la mantequilla en el microondas y se la añado a la mezcla anterior.

Una vez bien mezclado, pongo la pasta de galletas en el fondo del molde para la tarta. En este caso he usado un molde de silicona, que no me gustan especialmente, pero era el que mejor me iba.

  • Para la tarta:

En primer lugar, pongo a derretir el chocolate blanco con la leche en el microondas en tandas de 1 minuto. Cuando pase el primer minuto, saco y muevo la mezcla. Es importante ir moviendo, porque con el mismo calor se va derritiendo el chocolate, y si lo dejo mucho tiempo en el microondas esperando que se derrita por completo ahí dentro, puedo quemar el chocolate. Lo mejor es dejarlo sin derretir totalmente, que al moverlo fuera, con su propio calor, él solo acaba el proceso.

Por otra parte, ponemos la crema de queso, el azúcar, los huevos y la harina, y mezclamos bien hasta que nos quede una crema sin grumos.

Añadimos un poco de esencia de vainilla si nos gusta y el chocolate blanco ya derretido a la mezcla de la crema de queso.

Mezclamos bien y lo vertemos en el molde encima de la galleta.

Hemos precalentado el horno a 170º, y metemos la tarta a esa temperatura durante apróximadamente 40 minutos.

Pasado ese tiempo, introducimos un palillo, y si sale limpio, ya tendremos nuestra tarta hecha.

Dejamos enfriar dentro del horno.

Una vez frío, metemos en la nevera, todavía dentro del molde.

Yo lo dejé ahí toda la noche, y a la mañana siguiente desmoldé muy muy fácilmente y le puse la cobertura.

  • Para la cobertura:

Fundimos en el microondas el chocolate la mantequilla y la leche, siguiendo el mismo proceso que he explicado antes para el chocolate blanco.

Una vez fundido, lo dejamos reposar y que se enfríe.

Cuando está a temperatura ambiente cubrimos la tarta con el chocolate, y colocamos en la tartera.

Podemos meterla en la nevera pero es aconsejable sacarla un rato antes de servir para que el chocolate no se haya endurecido mucho.

Yo cuando le puse la cobertura, la tuve 5 minutos en el frigorífico, y listo!!

La tarta estaba buenísima. No estaba para nada empalagosa, puesto que el queso rebaja muchísimo el dulzor del chocolate blanco.

La verdad es que gustó bastante, y es muy fácil y muy rápida de hacer. La recomiendo al 100%.

Espero que os guste!!

Como siempre, esperamos que os animéis a hacer nuestras recetas, y nos enseñéis vuestros resultados en nuestra página de FACEBOOK.

Un beso. Sara

White Chocolate Cheesecake

Victoria Sponge Cake

Pocas recetas de dulce hay tan tradicionalmente inglesas como el Victoria Sponge Cake. En Inglaterra es un básico. Todas las amas de casa lo saben hacer, es la base para infinidad de tartas y preparados, casi todas las pastelerías lo sirven…

El nombre, que originariamente era simplemente Sponge Cake y no contenía relleno, toma su nombre de la reina Victoria, que gustaba de acompañar su té de media tarde con una porción de este jugoso pastel, eso sí, relleno de mermelada de frambuesas y nata. En el artículo de la Wikipedia referido a este manjar está explicado de forma más detallada, advirtiendo de que, a diferencia de otras tartas, ésta no lleva nada de cobertura ni frosting salvo una leve capa de azúcar en polvo:

The Victoria sponge cake was named after Queen Victoria, who favoured a slice of the sponge cake with her afternoon tea. It is often referred to simply as sponge cake, though it contains additional fat. A typical Victoria sponge consists of raspberry jam and whipped double cream or vanilla cream. The jam and cream are sandwiched between two sponge cakes; the top of the cake is not iced or decorated apart from a dusting of icing sugar“.

Una vez explicado lo que es un Victoria Sponge Cake y, sobre todo, lo que representa para los ingleses, vamos allá con la receta!

Victoria Sponge Cake (receta extraída del libro The Primrose Bakery Book)

Ingredientes:

– 210 gr. de harina bizcochona (self-raising, con levadura incorporada). Yo uso de la marca Harimsa. Aquí en Barcelona se encuentra en cualquier súper o gran superficie.

– 25 gr. de harina de maíz.

– 225 gr. de azúcar.

– 225 gr. de mantequilla a temperatura ambiente, en textura pomada.

– 1 cucharadita (tsp) de polvo de hornear (Royal, Dr. Oetker,…).

– 1 cucharadita (tsp) de extracto de vainilla de buena calidad. Yo uso Nielsen&Massey

– 4 huevos tamaño L.

– 3 cucharadas (tbsp) de leche semidesnatada, a temperatura ambiente.

– Mermelada de fresas o frambuesas

– 200 ml. de nata para montar (35% materia grasa)

– Azúcar glas para decorar.

Preparación:

– Precalentamos el horno a 180º.

– Tamizamos las dos harinas y el polvo de hornear. Reservamos.

– Mezclamos la leche con la vainilla. Reservamos.

– Batimos la mantequilla con el azúcar hasta conseguir una crema suave y esponjosa (unos 5 minutos con batidora de mano). Incorporamos los huevos ligeramente batidos uno a uno. Es decir, incorporamos un huevo, y batimos un minuto hasta que está completamente integrado. Incorporamos el siguiente, y el mismo procedimiento.

– Una vez incorporados los huevos, añadimos las harinas en tres veces, y la mezcla de leche en dos veces, alternándolas. Es decir, añadimos un tercio de las harinas > batimos ligeramente, sólo para integrar, NUNCA hay que batir demasiado > la mitad de la leche con vainilla > batimos levemente > otro tercio de las harinas > batimos levemente > lo que queda de leche con vainilla > batimos unos segundos > el tercio que nos queda de harinas > acabamos de integrar.

– Una vez tenemos la masa finalizada, tenemos dos opciones para realizar el layer cake (el pastel del capas). Repartimos la masa en dos moldes de 20 cm. con exactamente la misma cantidad, o (como hice yo), la volcamos en un solo molde de 23 cm. En dos moldes separados, el tiempo de cocción es de unos 25 minutos. Toda la masa en el molde de 23 cm. a mí se me horneó en unos 35 minutos. Aún así, id controlando. En cuanto insertéis un palillo en el centro y salga limpio, el bizcocho estará horneado.

– Lo sacamos del horno, lo dejamos enfríar 10 minutos en el mismo molde y luego lo volcamos sobre una rejilla para que acabe de atemperarse.

– Una vez frío, hay que rellenarlo. Se corta por la mitad con mucho cuidado y un cuchillo de sierra y se separan las capas. Si la capa superior os ha quedado abombada, podéis darle la vuelta y que pase a ser la parte inferior del pastel. Así, la capa superior de la tarta será la inferior del bizcocho, que esa sí os habrá quedado bien plana. Se rellena con mermelada de fresas o frambuesas, y se añade encima una capa generosa de nata montada (o buttercream de vainilla). En temporada, se puede añadir, además, una capa de láminas finas de fresas recién cortadas. Fuera de temporada, uso mermelada de la marca La Vieja Fábrica, de Morón de la Frontera (Sevilla), porque contiene fresas enteras que le dan una textura y un sabor deliciosos. Se tapa con la otra mitad del bizcocho.

Sólo queda decorar con azúcar glas…

… y a comer!

Lo que quede de la tarta se puede conservar en un tupper a temperatura ambiente un par de días, si habéis usado mermelada y buttercream. Si, por contra, habéis utilizado nata y/o fruta fresca, lo debéis conservar en el frigorífico.

¡Buen provecho!

Victoria Sponge Cake