CHOCOLATE LAYER CAKE from “THE PRIMROSE BAKERY” con CHEESECREAM DE NUTELLA

Hola queridos míos.

Hace mucho tiempo que no paso por aquí. Han sido muchas cosas, estamos todos un poco perdidos, pero mientras aparezcamos de vez en cuando, “Comparte Postres” seguirá vivo, esperando a que organicemos nuestras vidas y recuperemos nuestra frecuencia de publicaciones.

Como ya me he ausentado bastante, no me voy a andar por las ramas y ya que vuelvo, ¡¡vuelvo por la puerta grande!!

Ya os he confesado en alguna ocasión que de toda la repostería, lo que más me gusta hacer son cupcakes, pero últimamente, me he aficionado y mucho, a hacer en cada ocasión especial una de esas tartas de pisos cubiertas de crema llamadas Layer Cakes. ¡¡Me encantan!! Dan tanto juego de sabores y combinaciones que cuando encuentras una que te encanta, hasta te da coraje cuando la repites por no seguir experimentando.

También os he confesado en alguna ocasión mi profundo amor a The Primrose Bakery, esa pastelería londinense que tuve la suerte de visitar el año pasado y que cada receta nueva que pruebo de su libro se convierte en un orgasmo reposteril.

Por eso hoy os traigo una de las recetas sacadas de ese libro que más juego me ha dado, su básico Chocolate Layer Cake. Esta tan húmedo, tan esponjoso, nada empalagoso, con verdadero sabor a chocolate…. una delicia!!! De todos los bizcochos de chocolate para tartas que he probado hasta ahora, es sin dudarlo un segundo mi favorito, y no sólo el mío, sino también el de mis “catadores”. Ellos van haciendo un ranking con mis pasteles, y este siempre lo piden.

Y bueno, no os hago esperar mucho más, vamos encendiendo los hornos que llevan  un tiempo apagados!!!!

CHOCOLATE LAYER CAKE FROM THE PRIMROSE BAKERY (Del libro “Cupcakes from The Primrose Bakery”)

  • 230gr chocolate para fundir de buena calidad (alrededor de 70%cacao)
  • 170gr mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 350gr azúcar moreno
  • 3 huevos L (separaremos claras y yemas)
  • 370gr harina de trigo, tamizada
  • 1 y 1/2 cucharadita de polvo de hornear (baking powder, levadura royal)
  • 1 y 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 500ml leche semi-desnatada a temperatura ambiente
  • 2 cucharaditas de esencia de vainilla
  • (Opcional) 1 cucharadita de canela (yo se la puse en una ocasión y le daba un toque muy rico. Esto es cosecha de la casa jeje)

Antes de empezar a preparar los bizcochos, pesamos y preparamos todos los ingredientes, y encendemos el horno a 170-175º si es calor arriba y abajo, o a 160º si encendemos el ventilador del horno. Hay que recordar que si le ponemos una temperatura excesiva, tanto los bizcochos como las cupcakes se nos abombaran y romperan por el centro, por eso debemos poner la temperatura más baja si encendemos el ventilador de nuestro horno, ya que coge más temperatura al repartir el calor por el aparato.

Una vez todo preparado, engrasamos los moldes y empezamos a procesar.

En primer lugar, partimos el chocolate en trocitos y derretimos. Esto, como siempre, lo podemos hacer de dos formas. Una es al baño maría y la otra y más cómoda es derretir en el microondas, teniendo en cuenta que debemos ponerlo en tandas de 40-50 segundos, ya que si lo dejamos más tiempo el chocolate se nos quemará y habrá que tirarlo. Tras cada tanda sacamos, movemos un poco y volvemos a meter. La verdad es que a mi me suele llevar 2 tandas, en invierno alguna vez 3, pero la 3ª es de unos 20-30 segundos. Una vez que hemos fundido el chocolate lo dejamos templar al aire libre. Es importante que haya enfriado porque si no fundiremos la mantequilla y no nos saldrá igual el bizcocho.

Mientras enfría el chocolate, seguimos con nuestra preparación.

Con nuestra batidora eléctrica, ponemos la mantequilla con el azúcar, y batimos hasta que nos quede una crema, que en esta ocasión no será pálida al tratarse de azúcar moreno, pero tendrá una textura cremosa y espumosa. Añadimos las yemas de los huevos ligeramente batidas .

Por otro lado, mezclamos la leche con el extracto de vainilla y por otro tamizamos juntas la harina, levadura, bicarbonato y sal.

Cuando el chocolate haya enfriado, lo añadimos a la mezcla de mantequilla-azúcar-yemas, e integramos bien.

A esta mezcla le añadimos tanto la mezcla de leche como la mezcla de harina de la siguiente forma: 1/3 harina, 1/2 leche, 1/3 harina, 1/2 leche y el último 1/3 harina.

Una vez que tenemos esto, cogemos las claras de huevo y las montamos. Estaran listas cuando al sacar las varillas se nos formen picos.
Cuando esten montadas, las añadimos cuidadosamente con una paleta a la mezcla anterior, con cuidado de no batir más, ya que perderíamos el aire de las claras.

Una vez que todo esta integrado, repartimos en los dos moldes a partes iguales y horneamos unos 35-40 minutos, o hasta que al introducir un palillo salga limpio. Ya sabeis que yo esto de los tiempos de horneado lo controlo regular, pero el palillo nunca falla!!!

Sacamos del horno y dejamos unos 10 minutos dentro del molde. Después desmoldamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.

Si lo hacemos de un día para otro tendrá un sabor mucho más intenso, pero si hacemos esto, cuando se han templado a temperatura ambiente, los envolveremos en papel film y, o bien lo metemos en el frigo, o si es invierno, los dejamos en un lugar fresco, pero siempre envueltos!!

Y así hemos hecho nuestros deliciosos bizcochos de chocolate para una tarta de pisos. Podemos ponerle los pisos que queramos, pero intentar siempre que sean iguales, para poder hornear juntos el mismo tiempo y porque estéticamente quedan mucho más monos!!

El siguiente paso es cubrirlo. Yo no soy amiga del fondant. No me gusta, ya lo he dicho. Yo prefiero mil veces que un bizcocho este rico, que tenga sabor, y una buena crema que le de jugosidad antes que un bizcocho preciosísimo pero con fondant empalagoso y un bizcocho sequillo. Seguramente no he dado con la tarta de fondant adecuada, pero mientras tanto me quedo con mis cremas para cubrir las tartas.
Eso si, el fondant me parece genial para hacer adornitos y colocarlos en las tartas, pero nada de cubrirlas!!!

Para cubrir la tarta, me decanté por un antojo que tenía hace tiempo, un pecado capital…..

CHEESECREAM DE NUTELLA

Con estas cantidades pude cubrir la tarta, hacerle adornos con la manga y aún así me sobró para que mi madre la rebañara y se la untara a todo lo que pillaba, así que si adaptais cantidades os irá más justo.

  • 500gr queso tipo Philadelphia
  • 250gr mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 250-300gr azúcar glass
  • 3 o 4 cucharadas grandes bien colmadas de nutella, eso a gusto del consumidor.

En primer lugar batimos la mantequilla con el queso hasta que no nos queden grumos y se nos forme una crema.

Vamos añadiendo el azúcar glass poco a poco. Es absolutamente imprescindible tamizarla, sino nos saldrá un desastre de crema!!

Finalmente añadimos la nutella, al gusto, y si fuera necesario un poco más de azúcar glass. esto como siempre, según lo golosos que sean los comensales.

Yo tuve que refrigerar la crema un par de horas, porque esto lo hice en verano y ya se sabe lo que pasa en Sevilla en verano. Se me derretía en dos segundos!!! Cuando monté la tarta, mientras la recogían, la tuve que meter en el congelador para que aguantara el camino en coche.

No os voy a decir que esta riquísima, que es una bomba chocolatil pero es una delicia, y que por favor, vamos a darle caña a esos hornos que estan cogiendo polvo!!! Ya llegó el otoño y no me valen las excusas del calor!!!

Con esto me despido por hoy, no sin antes prometeros volver pronto, ya sea en mi nombre o en el de alguno de mis compis repartidos por España, que estan muy liados ahora, pero no han perdido su alma golosa y zampona, y estoy segurísima de que en breve empezarán a asomar la patita y a COMPARTIR POSTRES como locos!!

Un beso gigante. Sara

Anuncios
CHOCOLATE LAYER CAKE from “THE PRIMROSE BAKERY” con CHEESECREAM DE NUTELLA

Victoria Sponge Cake

Pocas recetas de dulce hay tan tradicionalmente inglesas como el Victoria Sponge Cake. En Inglaterra es un básico. Todas las amas de casa lo saben hacer, es la base para infinidad de tartas y preparados, casi todas las pastelerías lo sirven…

El nombre, que originariamente era simplemente Sponge Cake y no contenía relleno, toma su nombre de la reina Victoria, que gustaba de acompañar su té de media tarde con una porción de este jugoso pastel, eso sí, relleno de mermelada de frambuesas y nata. En el artículo de la Wikipedia referido a este manjar está explicado de forma más detallada, advirtiendo de que, a diferencia de otras tartas, ésta no lleva nada de cobertura ni frosting salvo una leve capa de azúcar en polvo:

The Victoria sponge cake was named after Queen Victoria, who favoured a slice of the sponge cake with her afternoon tea. It is often referred to simply as sponge cake, though it contains additional fat. A typical Victoria sponge consists of raspberry jam and whipped double cream or vanilla cream. The jam and cream are sandwiched between two sponge cakes; the top of the cake is not iced or decorated apart from a dusting of icing sugar“.

Una vez explicado lo que es un Victoria Sponge Cake y, sobre todo, lo que representa para los ingleses, vamos allá con la receta!

Victoria Sponge Cake (receta extraída del libro The Primrose Bakery Book)

Ingredientes:

– 210 gr. de harina bizcochona (self-raising, con levadura incorporada). Yo uso de la marca Harimsa. Aquí en Barcelona se encuentra en cualquier súper o gran superficie.

– 25 gr. de harina de maíz.

– 225 gr. de azúcar.

– 225 gr. de mantequilla a temperatura ambiente, en textura pomada.

– 1 cucharadita (tsp) de polvo de hornear (Royal, Dr. Oetker,…).

– 1 cucharadita (tsp) de extracto de vainilla de buena calidad. Yo uso Nielsen&Massey

– 4 huevos tamaño L.

– 3 cucharadas (tbsp) de leche semidesnatada, a temperatura ambiente.

– Mermelada de fresas o frambuesas

– 200 ml. de nata para montar (35% materia grasa)

– Azúcar glas para decorar.

Preparación:

– Precalentamos el horno a 180º.

– Tamizamos las dos harinas y el polvo de hornear. Reservamos.

– Mezclamos la leche con la vainilla. Reservamos.

– Batimos la mantequilla con el azúcar hasta conseguir una crema suave y esponjosa (unos 5 minutos con batidora de mano). Incorporamos los huevos ligeramente batidos uno a uno. Es decir, incorporamos un huevo, y batimos un minuto hasta que está completamente integrado. Incorporamos el siguiente, y el mismo procedimiento.

– Una vez incorporados los huevos, añadimos las harinas en tres veces, y la mezcla de leche en dos veces, alternándolas. Es decir, añadimos un tercio de las harinas > batimos ligeramente, sólo para integrar, NUNCA hay que batir demasiado > la mitad de la leche con vainilla > batimos levemente > otro tercio de las harinas > batimos levemente > lo que queda de leche con vainilla > batimos unos segundos > el tercio que nos queda de harinas > acabamos de integrar.

– Una vez tenemos la masa finalizada, tenemos dos opciones para realizar el layer cake (el pastel del capas). Repartimos la masa en dos moldes de 20 cm. con exactamente la misma cantidad, o (como hice yo), la volcamos en un solo molde de 23 cm. En dos moldes separados, el tiempo de cocción es de unos 25 minutos. Toda la masa en el molde de 23 cm. a mí se me horneó en unos 35 minutos. Aún así, id controlando. En cuanto insertéis un palillo en el centro y salga limpio, el bizcocho estará horneado.

– Lo sacamos del horno, lo dejamos enfríar 10 minutos en el mismo molde y luego lo volcamos sobre una rejilla para que acabe de atemperarse.

– Una vez frío, hay que rellenarlo. Se corta por la mitad con mucho cuidado y un cuchillo de sierra y se separan las capas. Si la capa superior os ha quedado abombada, podéis darle la vuelta y que pase a ser la parte inferior del pastel. Así, la capa superior de la tarta será la inferior del bizcocho, que esa sí os habrá quedado bien plana. Se rellena con mermelada de fresas o frambuesas, y se añade encima una capa generosa de nata montada (o buttercream de vainilla). En temporada, se puede añadir, además, una capa de láminas finas de fresas recién cortadas. Fuera de temporada, uso mermelada de la marca La Vieja Fábrica, de Morón de la Frontera (Sevilla), porque contiene fresas enteras que le dan una textura y un sabor deliciosos. Se tapa con la otra mitad del bizcocho.

Sólo queda decorar con azúcar glas…

… y a comer!

Lo que quede de la tarta se puede conservar en un tupper a temperatura ambiente un par de días, si habéis usado mermelada y buttercream. Si, por contra, habéis utilizado nata y/o fruta fresca, lo debéis conservar en el frigorífico.

¡Buen provecho!

Victoria Sponge Cake