Mini Panettones de Cacao

Hola a todos!!

Antes de ponerles la receta que quiero compartir con ustedes, mi primera, los quería poner un poco en situación.

Les escribo desde Argentina, donde hoy tenemos unos 30 grados de temperatura (lo cual no soporto, a cualquiera le cambio el verano por el invierno, con el cual estoy feliz, jeje).

Corría el año 1880, y en ese momento, la inmigración en Argentina, y sobre todo en Buenos Aires, indicaba que era tan grande, que aproximadamente, la mitad de la población, constaba de italianos y españoles. Es por eso que, incluso celebrando navidad y año nuevo con temperaturas propias del verano, seguimos y continuaremos comiendo como lo hacemos en estas fechas: verduras y frutas frescas? no! Carnes frías y comidas livianas? no! (bueno….puede que algunos ya estemos haciendo el cambio, jeje) Comemos todo lo calórico (y rico) que comen en sitios de climas fríos, tan simple como que esa fue la tradición que trajeron los inmigrantes y mantuvieron…lo mismo que hacemos nosotros hoy. Así que en nuestras mesas también abundan los ibéricos, patés, turrones de todos los estilos y sabores (obvio los españoles son los más preciados), panettones, etc

Y para no ser menos, Mariano y yo, al momento de hacer un regalo a nuestras familias, hemos optado por unos mini-panettones de chocolate con crema de maní….muy poco calóricos, jeje….peor la verdad….deliciosos!! Y no nos hemos quedado ahí, ya que este año, tambien hemos hecho la caja en la que los presentaremos….pero eso deberá quedar para el futuro blog comparte manualidades ;o)

Aquí va la receta! OJalá les guste…y gracias por leernos

Ingredientes (para 6 unidades de 250grs)

150 gramos de mantequilla pomada

220 gramos de azúcar impalpable (glass sugar)

100 gramos de azúcar negro

2 huevos

260 gramos de harina

180 gramos de mantequilla de maní al chocolate

100 gramos de cacao en polvo (amargo)

10 gramos de polvo para hornear (royal)

1 cucharadita de canela en polvo

Preparación

Mezclar la mantequilla con los dos tipos de azúcar. Agregar los huevos de a poco y homogeneizar bien la preparación. Agregar a esta mezcla, la harina, el polvo royal, el cacao y la canela, previamente tamizados. Disponer la mezcla, en pequeños moldes de panettone de 250 gramos, previamente enmantecados y enharinados, para poder desmoldarlos con facilidad (o en moldes de silicona).

Es importante en este momento, llevarlos al freezer por aproximadamente 15 minutos. Al retirarlos, agregar en el centro, unas dos cucharadas de la pasta de mantequilla de maní al cacao (en caso de no conseguirla, reemplazar por un trozo de chocolate blanco, que queda genial) y al freezer otros 10 minutos. La textura quedará como la de un fondant

Pasado este tiempo, llevar a un horno de 170 grados, durante 15-20 minutos aproximadamente. Retirarlos del horno, y dejarlos reposar sobre una rejilla metálica

NOTA: es normal que al pasar este tiempo, nos dé la impresión de que aún están crudos, pero de lo contrario quedarán muy secos

Decorar con naranjas abrillantadas, glacé real o chocolate

Son riquísimos! ojalá los puedan poner en práctica, y la verdad es que se pueden usar para cualquier momento del año

Anuncios
Mini Panettones de Cacao

Galletas de Jengibre – Hombrecitos de Jengibre

Feliz víspera de nochevieja a todos!

Tenía muchas ganas de publicar esta receta, y por fin hoy ha visto la luz.

Creo que de todos los productos de repostería lo que más me gusta hacer son galletas, sobretodo cuando tienes mucho tiempo para ello, porque aunque es bastante fácil de hacer, requiere su tiempo. No para hacer la masa, pero si para cortarlas, hornearlas y sobretodo, decorarlas.

Aquí os traigo una galleta un poco diferente, aunque seguramente la mayoría de vosotros ya las conoce o las ha visto en algún sitio. Yo las conocí cuando vi la película de Shrek y la verdad es que el muñequito me hizo mucha gracia, y unos años más tarde, aquí estoy, haciendo yo misma las galletas.

Antes de entrar al detalle de las galletas me gustaría explicaros un poquito más sobre estas típicas galletas. Os dejo aquí la descripción que hace Wikipedia:

“Un hombre de jengibre u hombre de pan de jengibre es una galleta hecha de pan de jengibre que suele tener una forma humana estilizada, si bien son comunes variantes con formas diferentes, especialmente de temas estacionales.

Historia:

El pan de jengibre procede del siglo XV, y la elaboración de galletas con forma humana se practicaba ya en el siglo XVI. La primera ocurrencia documentada de galletas de pan de jengibre con forma humana se dio en la corte de Isabel I de Inglaterra. La reina obsequiaba a las visitas importantes con galletas de pan de jengibre parecidas a ella.

Características:

Mujer y hombre de pan de jengibre decorado.

La mayoría de los hombres de pan de jengibre comparte la misma forma aproximadamente humanoide, paticorta y sin dedos. Muchos hombres de jengibre tienen cara, aunque los rasgos pueden ser hendiduras en la propia galleta o caramelo pegado en ella con glaseado o chocolate, según la receta. También son comunes otras decoraciones: pelo, puños de camisa y zapatos están presente a veces, pero con mucho la decoración más popular son los botones de la camisa, que tradicionalmente se representan con gomitas, glaseado o pasas.”

Busqué muchas recetas a través de internet, pero sin duda la que me convenció fue la de la web de Bea. Todo lo que he hecho de ella me ha salido genial, así que considero cualquier receta de esta página una garantía de éxito.

Ingredientes, para unas 30 galletas aproximadamente:

–          250 gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente

–          105 gr de azúcar moreno

–          125 gr de azúcar blanquilla

–          345 gr de melaza clara (yo le puse melaza o miel de caña oscura, porque no encontré otra en el supermercado)

–          1 huevo grande

–          780 gr de harina de repostería

–          1 cucharadita de bicarbonato sódico

–          1 cucharada de jengibre en polvo

–          1 cucharadita de canela en polvo

–          ½ cucharadita de nuez moscada en polvo

–          ½ cucharadita de sal

Preparación:

–          Batir la mantequilla hasta que esté esponjosa y añadir el azúcar hasta que se haya integrado perfectamente.

–          Seguir batiendo e ir incorporando la melaza poco o poco.

–          Añadir el huevo y seguir batiendo hasta que todos los ingredientes estén completamente integrados.

–          Tamizar la harina, la sal, el bicarbonato, el jengibre, la canela y la nuez moscada. Incorporar esta mezcla a la de la mantequilla poco a poco mientras seguimos batiendo, hasta que toda la harina esté bien mezclada con la mantequilla.

–          Como esta masa estará muy blanda y no se podrá manejar bien, hay que dejarla enfriar en la nevera durante un par de horas. Se puede dejar hasta dos días.

–          Una vez pasado este tiempo, procedemos a estirar la masa con un rodillo entre dos papeles de horno (o silpat, lo que tengamos).

–          Estiraremos la masa (hay que hacerlo en tres o cuatro partes) hasta que nos quede con unos 6 milímetros de grosor aproximadamente.

–          Con los cortadores damos forma a los muñecos y los colocamos sobre una bandeja de horno preparada con papel de hornear para que no se nos peguen.

–          Con el horno precalentado a 200º, horneamos las galletas durante unos  6-7 minutos, o hasta que veamos que están doraditos.

–          Dejar enfriar en la bandeja durante unos 5 minutos y traspasarlos a una rejilla para que se enfríen completamente. Este paso hay que hacerlo con un poco de cuidado, ya que las galletas quizás están todavía un poco blandas y se pueden desmontar. Hasta que no se enfríen no se quedarán completamente duras.

–          Repetimos la operación con el resto de la masa.

–          Las sobras de la masa las podremos reutilizar, aunque es preferible no hacerlo más de tres veces. Si se calienta la masa y se vuelve pegajosa, la podemos dejar unos 10 minutos en la nevera y volver a utilizar.

Yo estas galletas las decoré con glasa, que es como a mi más me gustan. Pero se pueden decorar con caramelos, gominolas, etc. Para prepara la glasa yo utilicé:

–          ½ clara de huevo

–          150 gr de azúcar glasé

Estas cantidades son más o menos orientativas. Primero batimos un poco la clara de huevo hasta que empiece a espumar y después añadimos la cantidad de azúcar que creamos necesaria para la cantidad de galletas que tengamos. Esta mezcla no ha de quedar muy líquida, la textura debería ser que si al cogerla con una cuchara y dejarla caer, cayera pero con lentitud. Si vemos que ha quedado muy dura añadimos más clara de huevo (o agua) y si nos ha quedado muy líquida añadimos más azúcar.

Cuando tengamos la mezcla lista, podemos separa en diferentes tarros y darles color con colorantes, pero yo en este caso quise que la decoración fuera toda blanca.

Colocamos la mezcla en una manga pastelera con una boquilla del 2 o del 3 (dependiendo del grosor que queramos para las líneas) y galleta por galleta vamos decorando al gusto. Dejamos secar durante tres o cuatro horas aproximadamente (yo las dejé toda la noche) y ya están listas para comer.

En mi caso estas galletas han sido todo un éxito. El sabor es muy peculiar, no tiene nada que ver con cualquier otro tipo de galleta que hayáis probado, es muy especiada y está riquísima. Además la forma que tiene y la decoración es muy divertida; seguro que a vuestros invitados les gustará.

Y ya para despedirme, desearos que paséis una feliz Nochevieja y los mejores deseos para el 2012!

Galletas de Jengibre – Hombrecitos de Jengibre

Panettone

Hola amigos!!!

En primer lugar, aunque ya lo hemos hecho en el blog en nombre de todos los que formamos COMPARTE POSTRES, yo personalmente, quería desearos una MUY FELIZ NAVIDAD.

Espero de todo corazón que vuestra Nochebuena haya sido la más buena de todas, que paséis un fin de año inolvidable y como sé que habéis sido MUY buenos, estoy segura que los Reyes Magos se van a portar estupendamente con vosotros.

Y en segundo lugar, me pongo manos a la obra con lo que mejor sabemos hacer, compartir nuestras experiencias reposteriles con vosotros.

Hoy os traigo un dulce navideño típico de Italia, aunque podemos encontrarlo fácilmente en éstas fechas en cualquier supermercado de cualquier país.

El artículo de Wikipedia nos habla un poco de su origen, y nos cuenta lo siguiente:

“Hay muchas leyendas sobre el origen del panettone. Según la primera de éstas, la historia de este postre nació hace más de cinco siglos, alrededor de 1490, cuando un joven aristócrata, Ughetto Atellani de Futi, se enamoró de la hija de un pastelero de Milán. Para demostrarle su amor se hizo pasar por aprendiz de pastelero e inventó un pan azucarado con forma de cúpula a base de frutas confitadas y aroma de limón y naranja. Los milaneses empezaron a acudir en masa a la pastelería a pedir el «pan de Toni», quien así se llamaba el ayudante, y de ahí viene el nombre de panettone.

Según otra leyenda, probablemente más conocida, el panettone nació en la corte de Ludovico el Moro, señor de Milán desde 1494 a 1500, en la Nochebuena. Se cuenta que el Duque celebró la Navidad con una gran cena, llena de deliciosos platos dignos de la riqueza de la corte milanesa. El postre iba a ser la natural conclusión de tan lujoso banquete, sin embargo, al momento de sacarlo del horno, el cocinero se dio cuenta que se había quemado. Hubo un momento de terror en la cocina de Ludovico, pero afortunadamente un lavaplatos, llamado Antonio, había pensado utilizar las sobras de los ingredientes para amasar un pan dulce y llevárselo a su casa. Dada la situación, el joven Antonio propuso al cocinero servir su pan como postre. Era un pan dulce muy bien subido, lleno de fruta confitada y mantequilla que fue llevado inmediatamente al Duque. El inusual postre tuvo un enorme éxito y Ludovico preguntó al cocinero quién lo había preparado y cuál era su nombre. El cocinero le presentó al Duque al joven Antonio, quien confesó que ese postre todavía no tenía nombre. El señor entonces decidió llamarlo «Pan de toni Panettone», que con los siglos se convertiría en panettone.

El primer registro del panettone como dulce navideño tradicional milanés es un artículo del escritor iluminista Pietro Verri en el siglo XVIII, que lo llama pane di tono (‘pan grande’).

Su industrialización hizo que su consumo se hiciera tradicional en Italia, y luego a nivel mundial, durante la Navidad. En el año 1919 el empresario milanes Angelo Motta y luego en el 1933 Gino Alemagna, lanzaron en toda Italia y el mundo el panettone, dulce típico de Navidad.

De aquel primer pan se han derivado numerosas variaciones y se puede encontrar con uvas, pasas, piñones, almendras, chocolate y frutas confitadas. En Milán terminó por convertirse en un postre tradicional navideño, sobre todo desde que los empresarios empezaron a regalarlo a sus clientes como obsequio.”

En mi caso, descubrí el Panettone gracias a mi madre, que es una apasionada de las frutas confitadas y cuando encontró este postre lo convirtió en uno de sus favoritos.

He tenido la suerte de probar un auténtico panettone casero que realizó la matriarca de mi “familia” italiana, y desde entonces, tenía muchas ganas de hornear uno yo misma, ya que como bien sabéis todos los que nos seguís por aquí, las cosas que uno hace, y si las hace con ganas y cariño, saben muchísimo mejor.

Después de buscar recetas y ver muchos vídeos, finalmente me decidí por seguir las recomendaciones de Cristina Lorenzo del blog “Kanela y limón”. Me decidí por usar su receta porque después de haber hecho algunas cosas suyas, sé que todo lo que hace Cristina es un éxito asegurado.

Seguí sus recomendaciones, pero cambié un poco la forma de proceder.

Sin más, nos ponemos manos a la obra!!!

INGREDIENTES PANETTONE (2 buenos Panettones)

Para la masa madre:

    • 100gr harina. Yo usé harina de trigo todo uso.
    • 35gr levadura fresca
    • 1 cucharada de azúcar (medida con las cucharas medidoras).
    • 80 ml agua tibia

Para el resto de masa:

    • 5 huevos batidos a Tª ambiente
    • 150gr mantequilla sin sal a Tª ambiente cortada en trozos
    • 180gr azúcar
    • 2 cucharadas esencia de azahar.
    • 1 cucharadita esencia de vainilla.
    • Ralladura de 2 naranjas.
    • 1 pizca de sal
    • 15gr levadura fresca
    • 600gr harina.
    • Masa madre.

Para rellenar (a un panettone le puse fruta y a otro el chocolate y las galletas)

    • 150gr fruta confitada
    • 150gr chocolate negro Nestlé
    • 50 gr galletas.

PREPARACIÓN

En primer lugar tenemos que comenzar a elaborar la masa madre, que usaremos como fermento principal en el panettone.

Para empezar, disolvemos la levadura en el agua tibia. Es importante que el agua esté tibia, y no caliente, porque puede “matar” a la levadura.

En un bol, mezclamos todo, harina, azúcar, y levadura disuelta.

Mezclamos bien y tapamos el bol con papel film.

Dejamos reposar para que la levadura haga su efecto y doble el volumen. Yo dejé 3 horas.

Pasadas las tres horas, procedemos a formar el resto de la masa.

Batimos los huevos, azúcar, mantequilla, esencia de azahar, de vainilla, ralladura de naranja, levadura disuelta en 20-30 ml agua, sal, masa madre, y vamos añadiendo la harina poco a poco, para ir mezclando bien.

Amasamos todo bien durante 30 minutos. Es importante que quede todo muy bien integrado, que se haya mezclado bien la mantequilla y la masa madre.

Tengo que decir que esta masa me resultó muy difícil de manipular. Es muy pesada, y estaba muy pegajosa. No quise añadir más harina porque eso le quitaría esponjosidad, pero como siempre, todo es cuestión de paciencia y ganas de que salga bien el panettone!!!jejeje

Una vez que la masa está bien mezclada, la pasamos a un nuevo bol al que le puse aceite bien untado por las paredes. Tapamos con papel film y volvemos a dejar fermentar.

En esta ocasión, la dejé toda la noche, estaría fermentando casi 10 horas desde que la dejé hasta que volví a manipularla.

A la mañana siguiente, para empezar, fabriqué mis moldes para el panettone, que hice con cartulina, forré con papel de horno en el interior y con papel aluminio por fuera para que reforzara las juntas.

Dividí la masa en dos y pasé a rellenarla.

A una parte le puse fruta confitada, y a la otra chocolate partido a trocitos y galletas también troceadas.

Esto me costó trabajo porque la masa era realmente difícil de manipular. Si nos mojamos los dedos con agua, preferiblemente tibia, podemos manipular con los dedos sin que se nos pegue la masa.

Una vez bien mezclado, puse cada masa en su molde. Apreté bien para que no quedara aire dentro, volví a tapar con film y a dejar reposar en el molde para que aumentara de nuevo el tamaño.

Esta vez pasaron unas 5 horas. La fermentación esta vez tardó más, y subió menos, puesto que la levadura cada vez hace menos efecto.

La masa debe subir hasta el filo del molde, no debemos dejarla subir más.

Precalentamos el horno a 170º, pintamos con huevo nuestros panettones e introducimos en el horno.

A mi, en los primeros 5 minutos, se me tostó muy rápido la parte de arriba, así que para el resto del horneado los tapé con papel aluminio para que les quitara un poco de calor directo.

Estuvieron unos 30-35 minutos en el horno. Los saqué cuando introducí un palillo en varias direcciones y salía limpio.

Al sacarlos, los dejé enfriar sobre una rejilla 10 minutos en el molde. Quité los moldes y los dejé sobre la rejilla.

Cuando estaban fríos, los puse en un plato y cubrí con papel film para conservarlos bien tiernitos para la Nochebuena.

El resultado nos ha encantado. El sabor es delicioso, esta muy conseguido, y la textura idem de lo mismo.

Se pueden encontrar panettones en los supermercados muy bien de precios y hay quien pone en duda (esa es mi madre) si merece la pena hacerlos con el trabajo que requiere. Mi respuesta es SI, claro que merece la pena. A los que nos gusta la cocina no nos asustan unas horas de fermentación ni una masa pegajosa, y nada es comparable a la satisfación de ver a toda tu familia saboreando tu Panettone Navideño casero, en Nochebuena.

Hay cosas que no tienen precio!!!!

Espero que os haya gustado y que veáis que cualquiera puede hacer un delicioso Panettone para navidad, sin electrodomésticos, sin experiencia… solo con paciencia, y mucho amor!!

Feliz final de año a todos!!!

Un beso. sara

Panettone

Brownie Navideño

Hola amigos!!!

Cualquiera que me conozca sabe que me encantan éstas fechas. Me encanta ver mi casa decorada con el árbol, el Belén, poner villancicos mientras la adorno, la copita de “Castellana”, los días en familia y con amigos…. ¡Me encanta!

Por eso estoy encantada con este aumento de producción navideña del blog, bueno, de éste  y de todos los blogs gastronómicos que seguimos y que vamos descubriendo. Es como un ritual diario, en el que no hay día que no se me haga la boca agua y no añada una receta más a la lista de “pendientes” para esta navidad.

La receta que os traigo hoy, es una receta clásica donde las haya, es un Brownie, de los de toda la vida, y me diréis. Un brownie….¿¿¿ navideño????

Pues sí.

Hoy, más que una receta típica de éstas fechas, os voy a demostrar cómo podemos convertir en navideña una receta que apetecería tomar en cualquier estación del año.

Para empezar, vamos con la receta del Brownie, y después os cuento cómo fue la transformación.

La receta la tengo en mi libreta de recetas hace muchos años. Sinceramente, y sintiéndolo mucho, no recuerdo si la saqué de un libro de los de cocina de hace mil años que tengo en casa, si la saqué de alguna web… no recuerdo, lo que si sé es que he hecho alguna modificación con el tiempo. Espero que os guste.

 

BROWNIE DE TODA LA VIDA

  • 80gr harina
  • 80gr mantequilla sin sal
  • 140gr azúcar
  • 275gr chocolate para fundir
  • 2 huevos
  • 1 cucharadita polvo de hornear (Royal)
  • 1 pizca de sal
  • 2 cucharadas soperas de leche semidesnatada
  • 80gr nueces
  • 1 cucharadita esencia de vainilla

El brownie es un postre muy fácil y muy rápido de preparar, así que mi recomendación es preparar los ingredientes, poner el horno a precalentar, y después, ponernos manos a la obra con la masa.

Ponemos el horno a precalentar a 150º y forramos nuestra bandeja con papel de hornear.

Tamizamos la harina, el polvo de hornear (Royal) y la sal y apartamos.

En un bol, derretimos la mantequilla con 200gr chocolate. Después añadimos el azúcar.

Para hacer esto tenemos dos opciones. La primera es derretir en el microondas. Para hacerlo así vamos metiendo en tandas de 30-40 segundos, sacando del microondas cada vez y moviendo. Con 2 o 3 veces tendremos suficiente, ya que el calor que coje nos basta para que se acabe de fundir y así evitaremos que se nos queme el chocolate. Añadimos el azúcar después.

La otra manera es poner en un cazo a fuego medio-alto a derretir la mantequilla y el azúcar. Una vez que está bien caliente, retiramos del fuego y añadimos el chocolate para que se funda con el calor de la mantequilla.

Yo personalmente he probado de las dos formas, y me gusta más la primera. En mi caso, con la segunda, me cuesta más que se funda el chocolate, acabo poniendo el cazo en la placa y corro el riesgo de que se me estropee.

Pero esto, es mi experiencia, cada uno debe encontrar su forma.

Añadimos la vainilla

Una vez que tenemos la mezcla de chocolate, mantequilla, azúcar y vainilla, y ha templado, añadimos los huevos uno a uno, no poniendo el segundo hasta que no hemos integrado el primero.

Ahora vamos incorporando la mezcla de harina poco a poco, mezclando bien mientras se va incorporando.

Una vez que esté bien mezclado, añadimos finalmente las nueces picadas y el resto del chocolate tambien picado.

Mezclamos todo bien con movimientos envolventes para que quede todo bien repartido, ponemos en el molde y horneamos unos 40 minutos, hasta que al meter un palillo salga limpio.

El brownie debe quedar crujiente por fuera, y por dentro es un bizcocho compacto y muy sabroso.

Una vez que tenía mi brownie, me puse a pensar en cómo decorarlo para que quedara navideño.

Hacía unos días, había visto en el blog Objetivo cupcake perfecto cómo decorar cupcakes navideñas, y vi la idea de hacer árboles de navidad encima de los cupcakes.

Me pareció muy bonito y muy fácil, y al ser el brownie marrón pensé en hacer un campo de árboles de navidad.

Para ello, usé 100ml nata para montar, 1 cucharada de azúcar, colorante verde Wilton, y Sprinkles de bolitas de colores que compré en Lidl.

Monté la nata con una batidora de barillas, añadí el azúcar a la mitad del proceso, teñí con colorante y volví a batir unos 30 segundos más.

Una vez preparada la nata, la puse en la manga pastelera e hice los árboles de navidad.

Para eso, primero hice una base haciendo un espiral de dentro hacia fuera, y encima de ese espiral, otro espiral de fuera hacia dentro subiéndolo para acabar de darle forma al árbol

Puse las bolitas como si fueran las bolas del árbol y finalmente espolvoreé todo con azúcar glas como si estuviera nevado.

Como veis, es una decoración fácil, bonita a la vista, y que os sirve para darle un toque navideño a cualquier receta que, aunque no sea del tiempo, queráis usar como postre en una de las comidas que tienen lugar éstos días.

Espero que os haya gustado y por supuesto, que compartáis vuestro campo de árboles de navidad con nosotros en Facebook.

Un beso. Sara

Brownie Navideño

Mousse de turrón de Jijona con mascarpone y chocolate blanco

La receta que hoy quiero compartir con vosotros es de las que más me gusta hacer en Navidad. Por varios motivos.

– Es MUY facil.

– No quita nada de tiempo. En apenas media hora puede estar hecha.

– Se puede realizar con antelación y congelar. Perfecto para esas comidas y cenas de Navidad en las que la preparación de los platos principales absorben todo nuestro tiempo.

– Es muy ligera y de sabor suave, lo cual es un alivio después de una comida o cena típica de Navidad, tras las que puedes salir por la puerta rodando.

¿Os parece poco? Pues esperad a probarla. Ahí tendréis el principal motivo para hacerla.

Mousse de turrón de Jijona con mascarpone y chocolate blanco

Ingredientes (para seis copas)

– 150 gr. de turrón de Jijona.

– 150 gr. de chocolate blanco.

– 250 gr. de queso mascarpone.

– 200 ml. de nata para montar (35,1% m.g.).

– 100 ml. de leche entera.

– 2 hojas de gelatina.

Preparación:

– Se ralla o se pica muy fino el turrón.

– Se ponen a hidratar en agua fría las hojas de gelatina, unos cinco minutos.

– Se derrite en el microondas el chocolate blanco troceado, removiendo tras cada tanda de 30 segundos para que no se queme. Con tres tandas (1’30 min.) será suficiente.

– Se disuelve la gelatina hidratada en la leche muy caliente (¡que no hierva!). Se añade al chocolate derretido. Se integra bien con unas varillas.

– Se añade el turrón rallado y el mascarpone. Se integra bien a mano con unas varillas.

– Aparte, semimontar la nata muy fría. Integrar en la mezcla anterior con una espátula, con movimientos envolventes para que no se baje la nata.

-Repartir en copas y dejar enfríar, al menos, unas tres horas en la nevera. Sacar de la nevera unos 10 minutos antes de servir. Decorar con crocanti de almendra (como en este caso), con hilos de chocolate negro derretido, con finas lascas o virutas (sacadas con un pelador de verduras) de turrón y chocolate blanco,… ¡dejad volar vuestra imaginación!

CONSEJO PARA CONGELACIÓN: Como, probablemente, no podáis congelar las copas de cristal, os doy una sugerencia en caso de que queráis preparar este postre con unos días de antelación y conservar en el congelador: congelar en vasitos de plástico desechables. El día del banquete, desmoldaréis de la forma más facil, cortando el vaso con unas tijeras, y dejaréis descongelar las mousses unas horas en la nevera ya servidas sobre los platos de postre. (Recordad que esta mousse se sirve fresca, nunca congelada).

Buen provecho, y ¡MUY FELICES FIESTAS!

Mousse de turrón de Jijona con mascarpone y chocolate blanco

Galletas de Navidad

Pues como dijo Sara en su anterior entrada, ya hemos dado el pistoletazo de salida a las recetas navideñas. Y es que es una de las temporadas más bonitas del año y una no puede evitar intentar adelantarla un poco y empezar ya a cocinar postres relacionados.

He decidido empezar con una receta bastante sencilla. La cual no necesita muchos ingredientes y la elaboración es más simple de lo que pueda parecer. Además considero que es un dulce perfecto para regalar en estas fechas, suele gustar a todo el mundo y es perfecto para acompañar el café de las largas sobremesas de estas fechas.

Sin entretenerme más paso a desarrollar la receta:

– 500 gr de harina

– 250 gr de mantequilla tipo pomada

– 125 gr de azúcar glass

– 10 cucharadas de leche a temperatura ambiente

Es muy importante que la textura de la mantequilla sea de pomada, ya que si está más dura la receta no nos quedaría igual. Si hacemos estas galletas en verano, con dejar la mantequilla fuera de la nevera media hora antes de empezar sería suficiente, ahora como hace más frío quizás sea necesario meterla en el microondas durante unos 20 segundos aproximadamente.

Esta es la receta básica. Se pueden hacer modificaciones. En mi caso lo que hice fue hacer la mitad de los ingredientes por una parte, incorporando además una cucharadita de extracto de vainilla. Y a la otra mitad le quité 15 gr de harina (235 gr en total) y los cambié por 15 gr de chocolate en polvo sin azúcar (en este caso no incorporé extracto de vainilla). Con lo que me salieron la mitad de las galletas de vainilla y la otra mitad de chocolate.

Esta es la modificación que yo hice, pero se pueden hacer muchas diferentes (incorporar un poquito de canela en polvo, aromatizar con un chorrito de anís, con sirope de chocolate, etc). Sólo hay que tener en cuenta que si incorporamos ingredientes en polvo hay que quitar la misma cantidad de harina.

Estas galletas no llevan levadura, porque no nos interesa que crezcan, si fuera así se nos deformarían y no nos quedarían la forma que hemos elegido.

Para la elaboración a mano de esta receta se han de poner todos los ingredientes sobre una superficie limpia y lisa y se han de amasar hasta conseguir que todos los ingredientes se hayan incorporado por completo. Si lo hacemos con una batidora eléctrica, igual, todos los ingredientes a la vez en el mismo recipiente y batir hasta que nos quede una masa homogénea. No batir demasiado. Lo ideal es mezclarlos un poco con una batidora eléctrica y terminar de hacerlo a mano, porque si se bate demasiado quedarán duras.

Una vez tenemos la masa lista, la metemos de nuevo en un bol, la tapamos con un trapo seco y la dejamos en la nevera como mínimo durante un par de horas. Ya que esta masa está demasiado blanda y no se puede trabajar bien.

Pasadas esas horas, sacamos la masa de la nevera, la amasamos un poco con las manos para que entre en calor y colocamos sobre la mesa dos trozos de papel de hornear entre los cuales colocaremos la masa para estirarla con un rodillo, para que la masa no se nos quede pegada ni a la mesa ni al rodillo. En mi caso yo utilizo como base una especie de Silpat que compré en Ikea y que funciona genial para que la masa no se quede pegada en la mesa.

Como se puede observar en la fotografía en su día me fabriqué un par de palitos de madera para que así cuando estiro la masa todas la galletas me quedaran del mismo grosor (unos 0,5 cm), es como una especie de guía. Si no se dispone de ningún soporte intentar estirar la masa hasta que nos quede con un grosor de 0,5 cm aproximadamente.

Cuando ya tengamos la masa perfectamente estirada elegimos los cortadores de galletas que más nos gusten (en mi caso elegí el típico muñequito de Navidad, un bastón y el árbol de navidad). Y cortamos la masa intentando aprovechar al máximo la mayor cantidad de masa posible.

La masa que nos sobre la hacemos de nuevo una bola y la volvemos a estirar con el rodillo para seguir cortándola. Este proceso se puede hacer hasta un máximo de tres veces, si lo hacemos más veces la masa se nos calentarña demasiado.

Colocamos la masa cortada sobre una bandeja de horno. No es necesario poner papel de horno sobre la bandeja, ya que al llevar bastante mantequilla no se quedarán pegadas, pero a mi me gusta poner papel de todas formas, porque parece que así protejo un poco más la bandeja. No es necesario dejar mucha distancia entre las galletas, porque como he comentado antes estas no llevan levadura y no creceran.

Debemos tener el horno precalentado a 180º. Horneamos las galletas durante unos 15 minutos con el calor del horno programado arriba y abajo.

Cuando estén listas las dejamos enfriar sobre una rejilla para que no se humedezcan con el calor de la bandeja. Y volvemos a hacer otra hornada hasta que tengamos todas las galletas horneadas.

Mientras las galletas se enfrian vamos preparando la glasa para decorarlas. Estas galletas ya se podrían comer tal y como están pero decoradas le dan un toque más bonito y están más dulces.

Se pueden decorar con fondant o con glasa. Yo todavía no he probado de hacer nada con fondant, con el tiempo me animaré.

Los ingredientes para realizar la glasa son:

– 250 gr de azúcar glass

– 1 clara de huevo

– colorantes que necesitemos

Además de estos ingredientes se puede incorporar un chorrito de cualquier aroma.

Batir la clara hasta que haya espumado un poco y seguidamente incorporar el azúcar.

Lo más complicado que encuentro de esta receta es conseguir la textura adecuada de glasa. Las veces que la he hecho o me ha quedado muy dura o demasiado líquida, hasta que conseguí dar con la textura adecuada y que intentaré describir como pueda.

Hay dos tipos de texturas para decorar las galletas. La del bordeado, que es la que utilizaremos para los bordes y que hará de tope para que no se nos salga el relleno. Y la del relleno, que será un poco más líquida. Para modificar la textura deberemos ir añadiendo poco a poco agua a la mezcla y removiendo bien con una cuchara. Si nos pasamos de líquido se puede añadir más azúcar, pero lo ideal es ir incorporando el agua en poca cantidad para evitar eso.

No se si en la foto se puede apreciar bien la textura. Esta sería la del bordeado. Cuando dejemos caer un poco de glasa sobre el resto tenemos que ver que cae con cierta facilidad (aunque tiene que caer a un ritmo lento) pero que tarda en incorporarse al resto de glasa.

Ahora deberemos dividir la glasa en diferentes tarros según la cantidad de colores que queramos utilizar. En mi caso elegí los siguientes:

Utilizé color violeta, verde, amarillo y blanco (este lo que hace es blanquear todavía más el blanco de la glasa).

Rellené la manga pastelera con glasa de color blanco y dibujé los bordes de los bastones:

Por cierto, las boquillas que utilizo son de la marca Wilton. Para hacer los bordes utilizo las boquillas del número 2 y para el relleno las del número 3 y 4.

Después preparé el relleno de los bastones (y que utilizaría para decorar el resto de galletas) con los colorantes elegidos. Esta glasa, como he comentado antes ha de ser un poco más líquida, y se consigue añadiendo unas cuantas gotas más de agua. Sabremos que la textura es la correcta cuando al tirar con una cuchara parte la glasa al bol esta tarda en incorporarse del todo unos 10-15 segundos aproximadamente.

Con todas las mangas preparadas con los diferentes colores terminé de decorar el resto de galletas. Las decoré de varias formas distintas, para gusto los colores.

Estos son algunos de los ejemplos. Las galletas se han de dejar secar unas 8 horas aproximadamente, aunque depende de la temperatura de casa y si el relleno lo hemos hecho muy líquido o no.

Para que no se queden duras lo ideal es guardarlas en un tupper con tapa para que no les de el aire.

Espero que os animéis a hacerlas en casa y que nos comentéis que tal os han salido.

Saludos,

Elena

Galletas de Navidad

Cupcakes de Turrón de Jijona

Este fin de semana hemos dado en casa el pistoletazo de salida a la temporada navideña.

Probablemente no hayamos sido la única familia que lo haya hecho, pero en mi caso, en nuestro caso, éstos días tienen más motivos de celebración. Tanto el 2 como el 3 de diciembre tengo varios cumpleaños, 5 en total, y son cumpleaños además de gente muy especial para mí, por eso, hay que lucirse reposterilmente hablando.

Como véis, tengo motivos para celebrar éstos dos días, así que, como cada año, y éste año más que caía en fin de semana, dimos comienzo a la temporada navideña con la clebración de los cumples.

A mi me tocó el postre, y, aunque preparé un par de cosas, hoy, de momento, y para celebrar el inicio de la navidad, os traigo unas Cupcakes de turrón de Jijona.

Es mi turrón favorito, y vi la idea en el blog de Alma, Objetivo Cupcake Perfecto. Me basé en su receta pero le hice algunas modificaciones que hicieron que el resultado fuera como meterte un trozo de turrón en la boca… buenísimas!!!

Yo dupliqué las cantidades que os voy a dar y me salieron 38 cupcakes, así que con éstas cantidades os saldrán 18-20 cupcakes.

CUPCAKES DE TURRÓN DE JIJONA

  • 2 huevos
  • 175gr harina
  • 1 y 1/2 cucharadita de polvo de hornear (Royal)
  • 120 gr mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 150gr azúcar
  • 100 ml leche
  • 30ml leche para derretir el turrón
  • 100gr turrón de jijona (1/2 tableta)

Precalentamos el horno a 160º.

En primer lugar, convertimos el turrón en pasta de turrón. Para ello, yo puse el turrón con 30 ml de leche en el microondas, en tandas de 40 segundos. Después de cada tanda, iba moviendo para que no se queme el turrón. Es lo mismo que hacemos con el chocolate.

Una vez derretido, apartamos y movemos de vez en cuando, para que vaya templando en turrón.

Tamizamos la harina con el polvo de hornear y apartamos.

Después,batimos la mantequilla con el azúcar, hasta obtener una mezcla clara y espumosa, aproximadamente 3 minutos con la batidora eléctrica.

Una vez obtenida la mezcla, añadimos los huevos uno a uno, y no incorporamos el segundo hasta que no esté integrado el primero.

Una vez integrados los huevos, añadimos la pasta de turrón a la mezcla, e incorporamos bien, pero sin batir demasiado.

Por último, añadimos la harina y la leche alternando de la siguiente forma: 1/3 harina, 1/2 leche, 1/3 harina, 1/2 leche y último tercio de harina. Integramos cada vez que añadimos una cosa, pero sin batir demasiado que se nos puede cortar la masa.

Una vez integrado, damos un par de vueltas a mano a la masa, para acabar de integrar la harina que haya podido quedar en las paredes del bol, y colocamos en los moldes de cupcakes. Llenamos 2/3 e introducimos en el horno.

Aproximadamente estarán 15-20 minutos, pero la verdad es que para mí lo del tiempo es orientativo. Yo cuando introduzco un palillo y sale limpio, entonces las saco. Ese truco nunca falla!!!

Al sacarlas las dejamos 5 minutos dentro del molde de cupcakes y después las sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla. Cuando están frías, podemos ponerle el frosting.

En mi caso, las hice por la noche, y el cumpleaños era al día siguiente. Como el frosting era de nata, pues las dejé reposar tapadas con un trapo de cocina seco y las decoré al día siguiente. Lo ideal sería guardarlas en un recipiente hermético, pero no tenía para tantos cupcakes, así que simplemente las tapé, total, sólo serían unas horas.

A la mañana siguiente, preparé el frosting:

NATA MONTADA CON TURRÓN DE JIJONA

  • 250ml nata para montar
  • 30gr azúcar glas
  • 100gr  turrón de jijona (1/2 tableta, picada)

Para preparar el frosting, en primer lugar cogemos la media tableta de turrón y la picamos en trocitos muy pequeñitos.

Apartamos un poquito para decorar y el resto lo apartamos para la nata.

Montamos la nata con la batidora , y un poco antes de acabar, cuando ya va cogiendo cuerpo, añadimos el azúcar. (Puse azúcar glas porque se me había acabado el azúcar normal)

No le puse mucho azúcar porque el turrón le añadiría más dulce, y además quería que tuviera mucho sabor a turrón.

Una vez montada, añadimos el turrón y movemos con una pala para repartir el turrón por toda la nata.

La metí en el frigorífico 2 horas, y después puse la mezcla en una bolsa de plástico de las de congelar, le corté una punta y la usé como si fuera una manga pastelera para cubrir las cupcakes.

Una vez cubiertas, les puse un par de trocitos del turrón que habíamos apartado y unas bolitas plateadas y doradas para decorar que compré en Lidl la semana pasada.

El resultado la verdad es que a mi me ha encantado. Ya he dicho que es mi turrón favorito, y tienen un intenso sabor a éste turrón. Están esponjosas, húmedas, la nata le da un toque fresco y repito, parece que te metes un trozo de turrón en la boca. Eso si, te comes una, y no puedes con nada más!!!!!jejejeje.

En casa gustaron mucho, y las recomiendo sin dudarlo un segundo para una tarde navideña que tengáis ganas de fusionar!!!!jejee

Como siempre, espero que nos contéis vuestros resultados en Facebook!!!

Un beso. Sara

Cupcakes de Turrón de Jijona