Bundt Caza-Hombres

Bundt

 

Seguro que el título de este Bundt te ha llamado la atención. A mi también me la llamó cuando lo ví por primera vez. Según la autora de la receta (Bakemanía), este Bundt tiene este nombre porque no hay quien se resista a él, y además todo aquel que lo prueba acaba repitiendo. De esto puedo dar fe. Todos los que lo han probado han acabado repitiendo, porque sinceramente está muy muy bueno.

Aunque no deja de ser un bizcocho clásico, muy fácil de hacer, con ingredientes que solemos tener por casa; este tiene una textura y un sabor que lo hacen especial y diferente al “clásico bizcocho de yogurt”, con todos mis respetos hacia este que buenas alegrías me ha dado.

Como comentaba antes esta receta la he sacado del blog Bakemania una artista en el mundo de la repostería y tengo marcado su blog como uno de mis favoritos, de referencia, vamos.

Pues sin más paso a detallar la receta, que me he permitido el lujo de hacer pequeños cambios de la original:

Ingredientes:

  • 225 gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 400 gr de azúcar
  • 5 huevos grandes
  • 375 gr de harina
  • 1 cucharadita de bicarbonato
  • 1 cucharadita de sal
  • 250ml de Buttermilk
  • 2 cucharaditas de extracto de vainilla
  • 3 cucharadas de zumo de limón

– Empezamos precalentando el horno a 160º y engrasando nuestro molde Bundt.

– Tamizamos la harina, el bicarbonato y la sal. Reservamos.

– Batimos durante un minuto la mantequilla con el azúcar, hasta que nos quede una mezcla homogénea.

Bundt

Bundt

– Añadimos los cinco huevos. Uno a uno. No añadimos el segundo hasta que el primero no se ha mezclado por completo.

Bundt

Bundt

– Incorporamos la harina en tres veces, alternando con el buttermilk, terminando con la harina. Es decir, incorporamos un tercio de la harina, la mitad del buttermilk, el segundo tercio de harina, etc.

– Por último añadimos las cucharadas de zumo de limón y el extracto de vainilla.

– Volcamos la masa a nuestro molde Bundt, alisando la parte superior para que nos salga uniforme.

– Horneamos durante 70 minutos. Antes de retirarlo insertamos un palito en el centro para comprobar que está hecho, sino, lo dejamos cinco minutos más en el horno.

Bundt

– Dejamos enfriar dentro del molde durante 15 minutos. Después lo desmoldamos y dejamos enfriar sobre una rejilla durante 45 minutos aproximadamente antes de servir o hasta que se haya enfriado por completo.

Y listo!

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Bundt Caza-Hombres

Parte II: Muerte por bizcocho (sin huevos ni lactosa)


Hoy os traigo la parte II de la receta sin huevos ni lactosa. Esto es, mejorada. La primera receta era algo insípida, pero lo he solucionado fácilmente con mi super sirope de fresa, y digo super porque me ha sacado más de una vez de apuros. Como esta receta la he enfocado para niños, he querido darle un toque infantil y tras “jugar” un poco en la cocina me ha quedado un buen resultado, pero no descarto seguir mejorando la receta.

Empezamos:
He cogido la mitad de la masa que había congelado en mi anterior post. He sacado el taper del congelador y he dejado descongelar la masa durante casi dos horas.

Os recuerdo los ingredientes:
150 gr de azúcar
250 gr de harina de trigo
¼ l de leche (he utilizado sin lactosa)
½ taza de café pequeña de aceite de oliva
1 sobre de levadura (he utilizado medio sobre y en las fotos veis que me he quedado corta)
125 gr de margarina vegetal
La ralladura de un limón (para que le de saborcillo)
Una amasadora (se tarda muchísimo menos tiempo y para esta receta es difícil manualmente)

La receta de la masa está aquí: Muerte por bizcocho (sin huevos ni lactosa).

Como ya he dicho estaba algo insípida, así que he cogido el sirope de fresa que utilizo para decorar y lo he agregado a la masa y lo he mezclado bien. La masa ha pasado de un color amarillito a rosita. Pero el problema fundamental de esta masa sigo sin arreglarlo que es que pesa mucho y se desparrama. Pero tiempo al tiempo.
El siguiente paso ha sido poner en una bandeja del horno cucharadas de la masa separadas unas de otras encima de papel de cocina. Lo cierto es que la cucharada tiene que ser pequeña y hay que dejar bastante separación. Las he espolvoreado con confeti de azúcar de colores.

Durante 20 minutos a 220 grados con el horno precalentado el resultado ha sido este: pastas es imposible hacerlas porque se desparrama demasiado y es imposible, aunque alguna sí que se ha salvado.
Lo que he hecho ha sido darles la vuelta a las que habían salido bien y meterlas de nuevo en el horno para que se hiciesen por el otro lado, a 220 grados unos escasos diez minutos.

Pero aquí no me había quedado muy contenta con el resultado, evidentemente, y eso que en las fotos me tenéis que perdonar porque en realidad tenían mejor pinta. Así que seguí experimentando mientras comía lo que acababa de hacer.

El resto de la masa desparramada seguía caliente. Se me ocurrió coger los cortapastas. Puse uno y voilá, ¡funcionó!. Se hacían pastas de forma facilísima. Cortan muy bien. Y manos a la obra este ha sido el resultado:


Al igual que hice en la primera tanda, volvi a meter los bizcochitos ya cortados en la bandeja del horno del revés.

NOTA: estos mini bizcochitos son muy fáciles de hacer aunque algo más laboriosos. Como es bizcocho son blandos. Están muy bien para utilizar como decoración en otros postres. No son pastas.

Parte II: Muerte por bizcocho (sin huevos ni lactosa)

Muerte por bizcocho (sin huevos ni lactosa)

Imagen

Es la primera vez que pongo título original a una receta. Me ha parecido que el titulo le viene al pelo dado la fotografía que he escogido de cabecera y, aquí viene lo mejor, los ingredientes.

Esta es una receta doble, y digo doble porque va orientada a dos tipos de personas. Es una receta para aquellos que no pueden comer huevo, una receta de bizcocho sin huevo, y lo mejor, sin lactosa, le he puesto leche Kaiku sin lactosa. He hecho la prueba en casa y mis padres no han notado la diferencia. Mis padres me han dicho que estaban muy ricos los mini cupcakes, que le notaban algo raro (es lo que tiene la falta de huevo y la falta de leche, que les falta algo de sabor) pero que estaban ricas. Mi hermana que no puede tomar lactosa se las ha tomado y no le han sentado mal. Y mis amigos, buf, se las han comido a puñados con la escusa de que tenían hambre.

Lo que he hecho ha sido coger la receta del bizcocho original. Y quitar los huevos y sustituir el yogur por leche. Recordad que con leche entera sale mucho más rico.

Comenzamos!

Nota: con los ingredientes que os voy a poner salen mogollón de mini cupcakes, de hecho yo he congelado la mitad de la masa, por lo que para un cumpleaños probad a hacer esta cantidad, no hagáis más.

Ingredientes:

150 gr de azúcar

250 gr de harina de trigo

¼ l de leche (he utilizado sin lactosa)

½ taza de café pequeña de aceite de oliva

1 sobre de levadura (he utilizado medio sobre y en las fotos veis que me he quedado corta)

125 gr de margarina vegetal

La ralladura de un limón (para que le de saborcillo)

Una amasadora (se tarda muchísimo menos tiempo y para esta receta es difícil manualmente)

Blondas de mini cupcakes.

Imagen

Y manos a la masa!

Y qué os voy a contar!! Si es una receta de niños!!

Ponemos todos los ingredientes en el bol de la amasadora y a amasar!!

Precalentamos el horno a 175 grados (lo normal para bizcochos, el mio no tiene 175 así que le puse 170 y a la mitad lo subí a 180 grados).

Ponemos las blondas de mini cupcakes en una bandeja para mini cupcakes ( yo como no tengo, y la estoy buscando, así que si sabéis dónde las hay decídmelo, he puesto papel de cocina en la bandeja del horno lisa, algunas se han desparramado).

Cuando el horno veíais que va a llegar a su temperatura, 175 grados, empezáis a rellenar con una cucharilla de postre las mini blondas. Yo me he ayudado con un platito para que no me cayeran pegotes (la verdad es que es algo difícil para los que no tienen paciencia, pero os animo igualmente, jeje).

Se mete la bandeja al horno y cuando estén tostaditas se sacan (ojo, igual necesitáis dejarlas más de 35 minutos). Pinchadlas con un cuchillo y tiene que salir seco.

Las mini cupcakes ya están listas!!

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Podéis decorarlas con la crema que queráis, ya veis que no suben mucho.

Nota: las cupcakes si sobran no las tapéis con una servilleta de papel, ya que al día siguiente van a saber a papel mojado.

Os dejo una foto de una caja individual de cupcake rellena de mini cupcakes que he regalado, ha quedado muy original.

Imagen

La receta admite muchísimos cambios, ya se me ha ocurrido una variante de esta receta para un siguiente post, así que estad atentos.

Este post se lo dedico a mi amiga Pili, para que le haga mini cupcakes a su sobrinito por su cumple.

Muerte por bizcocho (sin huevos ni lactosa)

Loaf de plátano y chocolate

Creo que he perdido la cuenta de los bizcochos tipo loaf que llevo hechos. También creo que he perdido la cuenta de las receta del libro The Primrose Bakery Book que llevo hechas porque todo lo que sale de ese libro tiene un resultado espectacular. Y este desde luego no fue ninguna excepción.

La mezcla de sabores, del chocolate y del plátano, en mi opinión es perfecta y hacen que este bizcocho sea idóneo para comer tanto en un desayuno como en una merienda.

Sin entretenerme más paso a detallar los ingredientes:

– 125 gr de mantequilla a temperatura ambiente

– 250 gr de azúcar

– 2 huevos L

– 1 cucharadita de extracto de vainilla

– 250 gr de harina

– 2 cucharaditas de levadura

– 4 plátanos maduros hechos puré (si son muy grandes yo podría tres)

– 175 gr de chocolate

Precalentamos el horno a 170º. Y engrasamos nuestro molde con aceite y lo enharinamos un poco.

Empezamos troceando el chocolate (se pueden utilizar también gotas de chocolate). Yo usé chocolate  con leche porque el negro no me gusta mucho. Mezclamos el chocolate troceado con el puré de plátano y reservamos.

Tamizamos la harina con la levadura y reservamos.

Con una batidora eléctrica mezclamos la mantequilla con el azúcar durante unos tres minutos, hasta que quede una masa uniforme. Yo la mantequilla siempre la caliento durante unos 20 segundos en el microondas, porque ahora con el frio no se queda muy blanda.

Sin dejar de batir incorporamos los huevos, primero uno y luego el otro. A continuación añadimos el extracto de vainilla.

Mientras la mezcla se sigue batiendo vamos incorporando la mezcla de la harina y levadura poco a poco, pero sin que quede demasiado mezclado. Sin prisa, pero sin pausa.

Con una espátula incorporamos el plátano y el chocolate a nuestra mezcla y lo integramos a mano. Lo volcamos sobre nuestro molde y horneamos durante 45 minutos. Antes de retirarlo del horno comprobaremos que está listo insertando un palillo en el centro.

Dejamos enfriar en el molde durante 5 minutos y seguidamente desmoldamos y dejamos enfriar encima de una rejilla hasta que se enfrie por completo.

Creo que este bizcocho también puede estar muy bueno servido cuando todavía esté un poco caliente.

 

 

 

Espero que os guste!

Elena

Loaf de plátano y chocolate

Bundt de chocolate con leche

Hola a todos! Ya han pasado estas fechas estupendas, pero aquí seguimos en Comparte Postres dejando cositas ricas para no perder costumbre.

La idea para esta entrada era la de hacer un bizcocho de plátano de Primrose Bakery, pero a veces las cosas no salen como uno las planea y el bizcocho estaba bueno (si, estaba porque ya ha desaparecido) pero al desmoldarlo se me rompió por todos lados y no había manera de sacarle una foto en condiciones, así que me puse de nuevo manos a la obra. busqué por la web de El Rincón de Bea, que sabía que allí encontraría algo riquísimo para hacer, ya que mi primera idea no había salido como me esperaba. Y allí encontré esta receta.

Ingredientes:

– 200gr de chocolate con leche

– 120 ml de sirope de chocolate

– 250 gr de mantequilla a temperatura ambiente

– 200 gr de azúcar

– 4 huevos L

– 1 cucharadita de extracto de vainilla

– 360 gr de harina

– 1 cucharadita de levadura

– 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico

– 1/2 cucharadita de sal

– 250 ml de buttermilk

Empezamos:

– Precalentamos el horno a 160º

– Tamizamos la harina, el bicarbonato, la levadura y la sal. Reservamos.

– En un bol ponemos el chocolate con leche y el sirope de chocolate, lo derretimos en el microondas en tandas de 30 segundos, parando para remover entre tanda y tanda. Yo necesité tan sólo 1 minuto para derretirlo todo.

– Batimos la mantequilla con el azúcar hasta que consigamos una mezcla esponjosa, aproximadamente unos tres minutos.

– Incorporamos a la mezcla de la mantequilla los huevos. Uno a uno. No añadimos el siguiente hasta que el primero se haya integrado por completo en la mezcla.

– Mientras sigue batiendo incorporamos el chocolate derretido y el extracto de vainilla

– Incorporar un tercio de la harina y después la mitad del buttermilk. Repetimos hasta que hayamos terminado con la mezcla de la harina.

– Engrasamos con aceite y enharinamos el molde elegido. Vertemos la mezcla, procurando que la masa entre en todos los huecos que pueda tener el molde.

– Horneamos durante 55 minutos. Antes de retirarlo del horno comprobamos que esté listo insertando un palillo en el centro del bizcocho. Si este sale limpio ya podemos retirarlo, si sale húmedo lo dejamos 5 minutos más.

– Dejar enfriar durante unos 15 minutos en el molde. Pasar la punta de un cuchillo por los bordes del molde y desmoldar.

– Trasladar el bundt a una rejilla y dejar que se enfrie por completo allí.

 

Espero que os guste!

 

Elena

 

 

 

 

Bundt de chocolate con leche

Chocolate and coffee loaf – Bizcocho de chocolate y café

Hoy vienen los Reyes Magos. La blogosfera está que arde con los roscones de Reyes, muy típicos de estas fiestas, pero yo no me atrevo con un roscón… ¡si acabo de tirar una masa de galletas porque ha resultado impracticable! Y eso que se suponía que era para torpes. Sin embargo, hay bizcochos que salen siempre bien. Éste es uno de ellos. Y, aunque no sea para hoy mismo (o sí: ¿por qué no dejarles a los Reyes, con la copita de cava, un trocito de bizcocho?) sí que puede servir para una de las frías tardes de invierno que aún nos quedan. Disfrutadlo porque está buenísimo.

La receta de este bizcocho de chocolate y café está sacada del libro Cake Days. Recipes to make every day special, de The Hummingbird Bakery.

Ingredientes:

190 gramos de mantequilla sin sal, ablandada, más algo más para engrasar

130 gramos de harina normal, más algo más para espolvorear

190 gramos de azúcar (soft light brown sugar) o azúcar moreno integral

3 huevos L

60 gramos de cacao en polvo

1 cucharadita de polvo de hornear

20 mililitros de leche entera

1 cucharada de café fuerte, no soluble, hecho en casa y frío

En el libro pone que la receta sirve para un molde de 8,5 x 17 cm con 7,5 cm de lado. El único molde parecido que yo tengo es uno de Dr. Oetker que mide 20 cm.

Preparación:

Precalienta el horno a 170ºC. Si es de gas, en el 3. Engrasa el molde con mantequilla y espolvorea con harina. Elimina la harina sobrante, con golpecitos.

Utilizando una batidora de mano o eléctrica con el accesorio de pala, batir el azúcar con la mantequilla juntos hasta obtener una consistencia cremosa. La mezcla ha de ser pálida y suave.

Añade los huevos de uno en uno, batiendo bien después de cada adición y raspando las paredes del bol para integrarlo todo.

Tamiza juntos la harina, el cacao en polvo y el polvo de hornear en un bol.

Echa la leche en una jarrita, añade el café y mezcla bien con los ingredientes húmedos.

Añade los ingredientes húmedos al bol de la mezcla de harina, polvo de hornear y cacao, en dos tandas, batiendo bien a baja velocidad. Raspa las paredes del bol y bate bien.

Una vez que todos los ingredientes estén bien batidos, aumenta la velocidad a media-alta para obtener una masa espumosa.

Vierte la masa en el molde engrasado y enharinado.

Mete en el horno por una hora, aproximadamente, hasta que al insertar una aguja en el centro salga limpia. Deja enfriar por cinco minutos en el molde, una vez fuera del horno y luego pásalo a una rejilla para que se acabe de enfriar completamente.

Me resultó curioso, aunque no sé si se aprecia bien en las fotos, que la masa del bizcocho, una vez hecha, brillaba como si tuviera purpurina…

El resultado es un bizcocho jugosísimo, húmedo, con una miga compacta que huele a café pero sabe a chocolate. Y es un sabor ligeramente amargo, no demasiado dulce. Ideal para la merienda. Y para el desayuno.

He usado cacao con procesado holandés (del otro no tengo y no lo puedo comprar sin gastarme el sueldo). Para saber de qué estoy hablando, nada mejor que leer la explicación de la maravillosa Bea Roque, de El Rincón de Bea, sobre los diferentes tipos de cacao en polvo. Lo he hecho bien, por lo visto, porque la receta tiene polvo de hornear y no bicarbonato.

Además, es muy fácil de hacer: ¿os animáis?

Chocolate and coffee loaf – Bizcocho de chocolate y café

Victoria Sponge Cake

Pocas recetas de dulce hay tan tradicionalmente inglesas como el Victoria Sponge Cake. En Inglaterra es un básico. Todas las amas de casa lo saben hacer, es la base para infinidad de tartas y preparados, casi todas las pastelerías lo sirven…

El nombre, que originariamente era simplemente Sponge Cake y no contenía relleno, toma su nombre de la reina Victoria, que gustaba de acompañar su té de media tarde con una porción de este jugoso pastel, eso sí, relleno de mermelada de frambuesas y nata. En el artículo de la Wikipedia referido a este manjar está explicado de forma más detallada, advirtiendo de que, a diferencia de otras tartas, ésta no lleva nada de cobertura ni frosting salvo una leve capa de azúcar en polvo:

The Victoria sponge cake was named after Queen Victoria, who favoured a slice of the sponge cake with her afternoon tea. It is often referred to simply as sponge cake, though it contains additional fat. A typical Victoria sponge consists of raspberry jam and whipped double cream or vanilla cream. The jam and cream are sandwiched between two sponge cakes; the top of the cake is not iced or decorated apart from a dusting of icing sugar“.

Una vez explicado lo que es un Victoria Sponge Cake y, sobre todo, lo que representa para los ingleses, vamos allá con la receta!

Victoria Sponge Cake (receta extraída del libro The Primrose Bakery Book)

Ingredientes:

– 210 gr. de harina bizcochona (self-raising, con levadura incorporada). Yo uso de la marca Harimsa. Aquí en Barcelona se encuentra en cualquier súper o gran superficie.

– 25 gr. de harina de maíz.

– 225 gr. de azúcar.

– 225 gr. de mantequilla a temperatura ambiente, en textura pomada.

– 1 cucharadita (tsp) de polvo de hornear (Royal, Dr. Oetker,…).

– 1 cucharadita (tsp) de extracto de vainilla de buena calidad. Yo uso Nielsen&Massey

– 4 huevos tamaño L.

– 3 cucharadas (tbsp) de leche semidesnatada, a temperatura ambiente.

– Mermelada de fresas o frambuesas

– 200 ml. de nata para montar (35% materia grasa)

– Azúcar glas para decorar.

Preparación:

– Precalentamos el horno a 180º.

– Tamizamos las dos harinas y el polvo de hornear. Reservamos.

– Mezclamos la leche con la vainilla. Reservamos.

– Batimos la mantequilla con el azúcar hasta conseguir una crema suave y esponjosa (unos 5 minutos con batidora de mano). Incorporamos los huevos ligeramente batidos uno a uno. Es decir, incorporamos un huevo, y batimos un minuto hasta que está completamente integrado. Incorporamos el siguiente, y el mismo procedimiento.

– Una vez incorporados los huevos, añadimos las harinas en tres veces, y la mezcla de leche en dos veces, alternándolas. Es decir, añadimos un tercio de las harinas > batimos ligeramente, sólo para integrar, NUNCA hay que batir demasiado > la mitad de la leche con vainilla > batimos levemente > otro tercio de las harinas > batimos levemente > lo que queda de leche con vainilla > batimos unos segundos > el tercio que nos queda de harinas > acabamos de integrar.

– Una vez tenemos la masa finalizada, tenemos dos opciones para realizar el layer cake (el pastel del capas). Repartimos la masa en dos moldes de 20 cm. con exactamente la misma cantidad, o (como hice yo), la volcamos en un solo molde de 23 cm. En dos moldes separados, el tiempo de cocción es de unos 25 minutos. Toda la masa en el molde de 23 cm. a mí se me horneó en unos 35 minutos. Aún así, id controlando. En cuanto insertéis un palillo en el centro y salga limpio, el bizcocho estará horneado.

– Lo sacamos del horno, lo dejamos enfríar 10 minutos en el mismo molde y luego lo volcamos sobre una rejilla para que acabe de atemperarse.

– Una vez frío, hay que rellenarlo. Se corta por la mitad con mucho cuidado y un cuchillo de sierra y se separan las capas. Si la capa superior os ha quedado abombada, podéis darle la vuelta y que pase a ser la parte inferior del pastel. Así, la capa superior de la tarta será la inferior del bizcocho, que esa sí os habrá quedado bien plana. Se rellena con mermelada de fresas o frambuesas, y se añade encima una capa generosa de nata montada (o buttercream de vainilla). En temporada, se puede añadir, además, una capa de láminas finas de fresas recién cortadas. Fuera de temporada, uso mermelada de la marca La Vieja Fábrica, de Morón de la Frontera (Sevilla), porque contiene fresas enteras que le dan una textura y un sabor deliciosos. Se tapa con la otra mitad del bizcocho.

Sólo queda decorar con azúcar glas…

… y a comer!

Lo que quede de la tarta se puede conservar en un tupper a temperatura ambiente un par de días, si habéis usado mermelada y buttercream. Si, por contra, habéis utilizado nata y/o fruta fresca, lo debéis conservar en el frigorífico.

¡Buen provecho!

Victoria Sponge Cake