Galletas de avena, chocolate y café (veganas)

¿Cómo es una galleta sin ningún ingrediente de origen animal? Yo no las tenía todas conmigo. Pensaba: estarán más pastosas. No ligará la masa. Tendré que tirarla, seguro. Pero, como me encanta el sabor del café en los postres y el toque de chocolate y, como he comprado todos los libros de Isa Chandra Moskowitz y Terry Hope Romero, tanto cuando escriben juntas como cuando han escrito separadas, me dije: Vamos a hacer esta receta de Espresso Chip Oatmeal Cookies, que tiene muy buena pinta, con sus semillas de lino molidas y su azúcar moreno…

El resultado es espectacular. Al principio, la masa queda líquida y uno piensa: esto va a ser horrible. Pero después, salen unas galletas crujientísimas por fuera y blanditas por dentro, con un sabor exquisito (y, lo aseguro, soy muy exigente con los dulces). Ahora no veo el momento de hacer todas las recetas de este libro…

Receta extraída de Vegan cookies invade your cookie jar.

Para dos docenas de galletas (lo de las docenas, en repostería, es relativo: a mí me salieron algo menos)

Ingredientes:

  • ½ taza de leche de soja, arroz, avena… Yo usé leche de avena
  • ½ taza de aceite de canola o girasol. Yo usé aceite de girasol.
  • 2 cucharadas de semillas de lino molidas. Se muelen perfectamente en un molinillo de café.
  • 1/3 taza de azúcar moreno. Yo usé azúcar de panela de comercio justo.
  • ½ taza de azúcar blanca
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 2/3 taza de harina todo uso. Yo usé harina de trigo ecológica.
  • 1/8 cucharadita de canela molida
  • 2 cucharadas de café espresso instantáneo
  • 1 cucharada de cacao en polvo. Yo usé cacao en polvo con procesado holandés, que es el que hay en España, marca Valor.
  • ¾ cucharadita de polvo de hornear (se le conoce también como levadura Royal, aunque no es una levadura; lo podéis encontrar también en algunas recetas como “impulsor” o “impulsor químico”)
  • ¼ cucharadita de sal
  • 1 y ¾ tazas de avena de cocción rápida. Yo usé avena integral ecológica.
  • ¾ taza de chips de chocolate (sin ingredientes de origen animal, claro, que nuestras galletas son veganas).

Preparación:

Precalienta el horno a 180ºC y forra dos bandejas de horno con papel de hornear.

En un bol grande, mezcla juntos la leche, el aceite, las semillas de lino, los dos azúcares y la vainilla hasta que estén hechos una crema. Tamiza en otro bol la harina, la canela, el café y el cacao en polvo, el polvo de hornear y la sal. Mezcla los ingredientes secos y los húmedos hasta formar una masa. Con la cuchara vas que te matas, no hace falta usar una batidora, porque la masa es líquida. De hecho, cuando la ves, piensas: esto no hay dios que lo hornee. Pero luego añades la avena y los chips de chocolate y aquello se compacta un poco más. Remueve hasta que se integren. Nunca te creas que te va a quedar una masa como la de bizcocho. Es una masa… Imagínate un barreño de caramelo líquido espesito lleno de copos de avena: así será tu masa.

Coge cucharadas generosas de masa y ponlas en la bandeja de hornear con 5 cm de separación entre ellas. Yo tengo una cucharada especial para estos menesteres, que es la que uso. Tiene un sistema de muelle por el cual expulsa la masa:

Hornea 14 minutos, hasta que las galletas estén ligeramente hinchadas y los bordes parezcan secos. Yo las tuve 20 porque mis galletas fueron más grandes. A los 14 minutos, sacas la bandeja del horno y echas un vistazo: ¿que parecen muy blandurrias todavía? Las metes tres o cuatro minutos más. Y ya está. Cada horno es un mundo.

Deja las galletas enfriándose en la misma bandeja de horno durante 5 minutos (no te saltes este paso o se desharán) y luego pásalas a una rejilla. Guárdalas en una lata de galletas.

Galletas de avena, chocolate y café (veganas)

Chocolate and coffee loaf – Bizcocho de chocolate y café

Hoy vienen los Reyes Magos. La blogosfera está que arde con los roscones de Reyes, muy típicos de estas fiestas, pero yo no me atrevo con un roscón… ¡si acabo de tirar una masa de galletas porque ha resultado impracticable! Y eso que se suponía que era para torpes. Sin embargo, hay bizcochos que salen siempre bien. Éste es uno de ellos. Y, aunque no sea para hoy mismo (o sí: ¿por qué no dejarles a los Reyes, con la copita de cava, un trocito de bizcocho?) sí que puede servir para una de las frías tardes de invierno que aún nos quedan. Disfrutadlo porque está buenísimo.

La receta de este bizcocho de chocolate y café está sacada del libro Cake Days. Recipes to make every day special, de The Hummingbird Bakery.

Ingredientes:

190 gramos de mantequilla sin sal, ablandada, más algo más para engrasar

130 gramos de harina normal, más algo más para espolvorear

190 gramos de azúcar (soft light brown sugar) o azúcar moreno integral

3 huevos L

60 gramos de cacao en polvo

1 cucharadita de polvo de hornear

20 mililitros de leche entera

1 cucharada de café fuerte, no soluble, hecho en casa y frío

En el libro pone que la receta sirve para un molde de 8,5 x 17 cm con 7,5 cm de lado. El único molde parecido que yo tengo es uno de Dr. Oetker que mide 20 cm.

Preparación:

Precalienta el horno a 170ºC. Si es de gas, en el 3. Engrasa el molde con mantequilla y espolvorea con harina. Elimina la harina sobrante, con golpecitos.

Utilizando una batidora de mano o eléctrica con el accesorio de pala, batir el azúcar con la mantequilla juntos hasta obtener una consistencia cremosa. La mezcla ha de ser pálida y suave.

Añade los huevos de uno en uno, batiendo bien después de cada adición y raspando las paredes del bol para integrarlo todo.

Tamiza juntos la harina, el cacao en polvo y el polvo de hornear en un bol.

Echa la leche en una jarrita, añade el café y mezcla bien con los ingredientes húmedos.

Añade los ingredientes húmedos al bol de la mezcla de harina, polvo de hornear y cacao, en dos tandas, batiendo bien a baja velocidad. Raspa las paredes del bol y bate bien.

Una vez que todos los ingredientes estén bien batidos, aumenta la velocidad a media-alta para obtener una masa espumosa.

Vierte la masa en el molde engrasado y enharinado.

Mete en el horno por una hora, aproximadamente, hasta que al insertar una aguja en el centro salga limpia. Deja enfriar por cinco minutos en el molde, una vez fuera del horno y luego pásalo a una rejilla para que se acabe de enfriar completamente.

Me resultó curioso, aunque no sé si se aprecia bien en las fotos, que la masa del bizcocho, una vez hecha, brillaba como si tuviera purpurina…

El resultado es un bizcocho jugosísimo, húmedo, con una miga compacta que huele a café pero sabe a chocolate. Y es un sabor ligeramente amargo, no demasiado dulce. Ideal para la merienda. Y para el desayuno.

He usado cacao con procesado holandés (del otro no tengo y no lo puedo comprar sin gastarme el sueldo). Para saber de qué estoy hablando, nada mejor que leer la explicación de la maravillosa Bea Roque, de El Rincón de Bea, sobre los diferentes tipos de cacao en polvo. Lo he hecho bien, por lo visto, porque la receta tiene polvo de hornear y no bicarbonato.

Además, es muy fácil de hacer: ¿os animáis?

Chocolate and coffee loaf – Bizcocho de chocolate y café