Mousse sedosa de frambuesas

¿Quién dijo que a dieta no se podían comer postres? Pues sí que se pueden. O, al menos, yo puedo. El tofu sedoso (silken tofu) ha sido un descubrimiento, la verdad. La receta original es ésta, que contempla 1/2 taza de azúcar. El azúcar sirve para disimular un poco el sabor del tofu (que sí que tiene algo de sabor). Yo no le puse nada porque me gusta así de ácido, pero podéis usar azúcar, panela o el endulzante que uséis.

Para 3 raciones, aunque podría servir perfectamente para 4 personas.

Ingredientes:

  • 340 gramos de tofu sedoso (un paquete)
  • 1 y 1/2 tazas (185 gramos) de frambuesas
  • 1/2 cucharadita de extracto de vainilla

Preparación:

Mezcla todos los ingredientes en la batidora y bate hasta que sea una crema. Divide en servicios individuales y enfría al menos dos horas antes de servir. Dura varios días en el frigorífico. Lo puedes decorar con frambuesas enteras, cosa que yo no hice (y que debería haber hecho, al menos para la foto).

Anuncios
Mousse sedosa de frambuesas

Brownie de frambuesa y chocolate

Hace mucho, mucho tiempo, una amiga y yo quedamos en irnos de cena. Mucho tiempo son dos años. Todos los veranos, un grupo de periodistas nos reunimos para cubrir el Festival de Mérida en un bar en el que ponen un “menú de Festival” francamente penoso. Mi amiga es de La Serena, conocida por sus famosos quesos. Llevamos dos años “haciendo una cenita” en su casa, con productos de La Serena. Yo quedé en llevar un brownie. E hice dos, por aquello de no llevar algo que no hubieras hecho anteriormente. La receta es de Isa Chandra Moskowitz.

El problema con los brownies (o el problema que yo tengo con los brownies, que en lo de la repostería no estoy nada ducha) es que no sé cuándo están hechos. Si metes un palillo, ha de salir masa. Pero claro… ¿ha de salir “un poquito” de masa, unas miguitas pegadas al palillo, o ha de salir el palillo chorreando chocolate? El primero se me horneó de más. Pero, en contra de lo que dicen todos (que no se puede comer un brownie sobrehorneado), lo cierto es que está muy bueno… o es que yo no tengo un paladar excesivamente gourmet, que también puede ser. El siguiente lo dejé menos tiempo… y puse un termómetro de horno. Está más jugoso. Debería hacer tres o cuatro más, pero al final siempre acabo probándolo y teniendo en cuenta que estoy intentando adelgazar, cena y brownie ya son demasiadas transgresiones como para practicar brownie tras brownie a ver si le cojo el punto…

Estas son las dudas de la principiante… Dudas que se me solucionaron cuando leí el libro de la pastelería Fat Witch de Nueva York, de la que tengo su libro de brownies. Pero lo leí un día después de haber horneado los brownies… Sí, soy así.

Ingredientes:

  • 115 gramos de chocolate negro, picado
  • 1/2 taza (167 gramos) de mermelada de frambuesa. La escogí Diet, de La Vieja Fábrica. Porque era la que había, oye.
  • 1/2 taza (103 gramos) de azúcar. Mi azúcar no es blanquilla, es ecológica y tiene granos más gordos, así que posiblemente la media taza de azúcar blanquilla pese bastante más. Con esta medida no queda muy dulce. Si os gustan las cosas muy dulces, añadid más.
  • 1/2 taza (123 gramos) de puré de manzana (el puré de manzana se hace poniendo manzana a cocer con un chorrito de zumo de limón y poca agua. Se tapa, se deja cocer hasta que las manzanas estén blandas y se pasa por la batidora. Se puede congelar).
  • 2 cucharaditas de extracto de vainilla
  • 1/2 cucharadita de extracto de almendra
  • 1 taza (136 gramos) de harina de repostería
  • 1/2 taza (66 gramos) de harina integral de trigo
  • 1/4 taza (30 gramos) de cacao en polvo (no Cola-Cao, cacao puro)
  • 1/4 cucharadita de polvo de hornear (levadura Royal)
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1/4 cucharadita de sal
  • 1 taza (100 gramos) de frambuesas congeladas, sin descongelar


Preparación:

Precalienta el horno a 180º C. Engrasa un molde cuadrado de 20 cm de lado con margarina. Ponle papel de hornear (lo de la margarina impide que el papel se mueva: yo no lo hice y aquello bailaba que daba gusto) y engrásalo ligeramente con margarina derretida. Espolvorea harina en la superficie (sin pasarse: estamos enharinando el molde, no creando una capa de harina: tira la que sobre si te pasas).

Derrite el chocolate troceado al baño María y reserva.

En un bol grande, mezcla juntos la mermelada, el azúcar y el puré de manzana. Yo lo batí con una batidora de varillas hasta que todo se integró bien.

Tamiza la harina, el cacao en polvo, el polvo de hornear, el bicarbonato y la sal en un bol. Mezcla bien con una espátula de silicona o una cuchara de madera.

Agrega la mezcla de harina y cacao al bol de la mermelada y el puré y mezcla. Yo usé una espátula de silicona fuertecita. La masa queda dura como una piedra, ojo. Pero hay que darle a los brazos hasta que se integre bien y no se vea la harina. Agrega ahora las frambuesas congeladas y dale unas vueltas.

Ahora tenemos que echar la masa en el molde. Como buenamente se pueda. Yo la eché toda en el centro, raspando las paredes del bol con la espátula de silicona. Luego, con una espátula de repostería bien mojada en agua cada vez, la fui extendiendo por el molde, también como pude. Si sois muy duchos, lo mismo os queda todo lisito y mono: a mí no me quedó así.

Hornea de 16 a 18 minutos. Un palillo debe salir húmedo de masa aún, porque se terminará de hacer fuera del horno. Sacas el molde, lo dejas encima de una rejilla diez minutos, desmoldas y cuando se enfríe, se guarda en la nevera. Hay quien lo congela y luego lo calienta 20 o 30 segundos en el microondas, supongo que una vez descongelado. Esto yo no lo he hecho, pero sí lo metí en la nevera.

¿Cómo saber si un brownie está hecho?

Este punto es muy importante. Si uno introduce un palillo y sale el palillo chorreando masa, al brownie le falta horno. Si uno introduce un palillo y el palillo sale seco, te has pasado horneando. Si uno introduce un palillo y en el palillo aparecen miguitas de masa, saca el brownie del horno ya. Así te quedará jugoso por dentro.

Si te has pasado de horno, no lo vayas a tirar. Está bueno igual, te lo garantizo. Bueno, tampoco es que yo tenga un paladar muy delicado…

Brownie de frambuesa y chocolate

Cupcakes de frambuesa con frosting de fresa

Hoy es el Día Mundial de la Lucha contra el SIDA.

Desde Comparte postres queremos sumarnos a esta lucha de la manera más dulce. Además, os animamos a hacer esta receta y regalar cupcakes, con su lazo rojo, para extender esta lucha entre vuestros amigos y familiares. Aunque se han hecho muchos avances en los últimos años, aún  queda mucho trabajo que realizar hasta conseguir erradicar de forma definitiva esta lacra.

Como os decíamos, desde este blog nos sumamos a la campaña contra el SIDA de la forma más dulce, la que mejor se nos da. Y pensando en el color rojo, el color que identifica a la lucha contra esta enfermedad, se nos vino a la cabeza esta receta. Sencilla y absolutamente deliciosa. Ahora que entramos en diciembre, con el invierno a la vuelta de la esquina, creo que es la excusa perfecta para encender el horno y darnos una tregua ante el frío que acecha fuera.

Cupcakes de frambuesa (receta extraída del libro Cupcakes from the Primrose Bakery)

Ingredientes (para 12 cupcakes):

– 110 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.

– 180 gr. de azúcar.

– 2 huevos tamaño L.

– 125 gr. harina bizcochona (self-raising, con levadura incorporada). Yo uso de la marca Harimsa.

– 120 gr. harina normal, de todo uso.

– 125 ml. de leche semidesnatada, a temperatura ambiente.

– 1 cucharadita (tsp) de extracto de vainilla de buena calidad.

– 3 cucharadas soperas de mermelada de frambuesas (para la masa), más 12 cucharaditas de café de mermelada de frambuesas para el relleno.

– Una lengua de gominola (para los lazos)

Preparación:

– Precalentamos el horno a 180º.

– Preparamos una bandeja para cupcakes con sus cápsulas de papel. Reservamos.

– Tamizamos las dos harinas en el mismo bol. Reservamos.

– Mezclamos la leche con la vainilla. Reservamos.

– Batimos la mantequilla con el azúcar hasta conseguir una crema suave y esponjosa (unos 5 minutos con batidora de mano). Incorporamos los huevos ligeramente batidos uno a uno. Es decir, incorporamos un huevo, y batimos un minuto hasta que está completamente integrado. Incorporamos el siguiente, y el mismo procedimiento.

– Una vez incorporados los huevos, añadimos las harinas en tres veces, y la mezcla de leche en dos veces, alternándolas. Es decir, añadimos un tercio de las harinas > batimos ligeramente, sólo para integrar, NUNCA hay que batir demasiado > la mitad de la leche con vainilla > batimos levemente > otro tercio de las harinas > batimos levemente > lo que queda de leche con vainilla > batimos unos segundos > el tercio que nos queda de harinas > acabamos de integrar.

– Una vez todo mezclado, añadimos las tres cucharadas de mermelada, y removemos de forma delicada con una cuchara. El objetivo no es mezclarla con la masa, sino que queden restos, como un efecto marmolado dentro del preparado.

– Servimos la mezcla en las cápsulas, hasta alcanzar dos tercios de su capacidad,  y horneamos durante unos 25 minutos. Cada horno es diferente, por lo que yo aconsejo controlar la preparación desde los 22 minutos de horneado. Si al insertar un palillo éste sale limpio, ya se pueden retirar. Dejamos enfriar 10 minutos en el mismo molde, y las trasladamos seguidamente a una rejilla para que acaben de atemperarse.

– Una vez frías, realizamos un agujero con una puntilla bien afilada en la corona de cada cupcake. Rellenamos el hueco con mermelada de frambuesas.

Ya están preparadas para naparlas con el frosting.

Buttercream de fresa (receta de Megasilvita)

A la hora de preparar el frosting adecuado, nos debemos plantear el grado de sabor que queremos aportar al cupcake. En este caso, dado que el sabor de la esponja es muy potente, con los restos de mermelada en la masa más la que incorpora en el centro, el sabor que quería para mi buttercream era suave, para complementar más que para tapar. Por este motivo no he usado mermelada de fresas (o fresas naturales en temporada), sino que me he decantado por aportarle sabores artificiales más suaves. En este caso:

– 175 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.

– 175 gr. de azúcar glas, tamizado.

– 1’5 cucharadas de sirope de fresa (o a vuestro gusto)

– 1’5 cucharadas de Nesquick de fresa (o a vuestro gusto)

– Colorante alimentario rojo o rosa (opcional)

Se bate la mantequilla y el azúcar hasta que obtengamos una mezcla suave y cremosa.

Se añade el sirope y el Nesquick y batimos hasta que se integren. Al final, se añade el colorante y se bate un minuto hasta que el color sea homogéneo. Se cubren los cupcakes con el buttercream, con espátula o manga pastelera, se decoran al gusto…

… y ya están listos para comer!!!

¡Buen provecho!

Ya sabéis que si probáis las recetas y quereis compartir las fotografías con el resto de visitantes de Comparte postres, sólo tenéis que pasaros por nuestra página en Facebook. Allí, además, podréis solucionar vuestras dudas, dejar vuestras opiniones y proponer ideas. ¡Os esperamos!

Cupcakes de frambuesa con frosting de fresa