Taller de iniciación de galletas en Kinycookies

El domingo fui a un taller de iniciación de galletas que impartía Kinycookies, una pastelería que hay en Mérida. La lleva Virginia Domínguez Alfageme, que antes era museóloga… Bueno, sigue siéndolo, no creo que eso se olvide. Hará unos cinco años, se interesó por la pastelería creativa y, después de muchos cursos profesionales (porque hay que formarse: para todo es fundamental) y de mucha práctica con el fondant, la manga pastelera y los tipos de glasa y cortadores, decidió abrir una pastelería… justo en el momento en que dos personas más, con sus respectivos socios, tuvieron la misma idea. Están todas en el centro.

Una tarta de Kinycookies
Tarta japonesa de Kinycookies

Decoramos las galletas con fondant y con glasa. Yo tenía mucho miedo, porque soy un pato absoluto y, aunque mi fondant medía como diez centímetros de grosor (fijaos en la foto de mi Drácula, que parece más bien John Travolta), la verdad es que estoy muy satisfecha con el resultado. Más que nada porque llegué allí con miedo de rellenar una manga pastelera. Nunca he usado una manga pastelera. O quizá sí, pero no me acuerdo.

Galletas de Halloween

La temática del curso era Halloween, que es, con mucho, mi temática favorita… junto con la Navidad. Sí, me gustan las calabazas, los vampiros, los fantasmas… En Extremadura hay tradición también: la calavera el Conqui. Pero en vez de usar calabazas se usa una sandía.

Ah. Y probamos las chocobolas con red velvet y los cupcakes de zanahoria con frosting de queso.

Bizcobolas
Carrot cupcakes

Ahora pondré fotos de todo el proceso.

Estas son las galletas que íbamos a decorar. Son galletas de mantequilla, con un grosor de 10 milímetros, para que aquello sepa a galleta y no a glasa y fondant:

Galletas para pintar

Nos enseñó el proceso de la masa, que hay que estirar… preferiblemente con un rodillo de repostería para que no nos queden desiguales:

Estirando la masa con un rodillo de repostería

Así ha de quedar la glase de delineado:

Glasa de delineado

Y con mucho pulso y paciencia se delinean las galletas:

Delineando

Teñimos la glasa:

Glasa teñida

Teníamos que imitar estas galletas:

Galletas de Kinycookies

Las hicimos con glasa y con fondant. Así quedaron las mías:

Mis galletas

En Flickr tengo un álbum con todas las imágenes. Son demasiadas como para ponerlas aquí. En internet hay un sinfín de páginas sobre galletas decoradas.

Para los amantes de la cocina sana… ¡Una al año no hace daño!

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Taller de iniciación de galletas en Kinycookies

Galletas de Navidad

Pues como dijo Sara en su anterior entrada, ya hemos dado el pistoletazo de salida a las recetas navideñas. Y es que es una de las temporadas más bonitas del año y una no puede evitar intentar adelantarla un poco y empezar ya a cocinar postres relacionados.

He decidido empezar con una receta bastante sencilla. La cual no necesita muchos ingredientes y la elaboración es más simple de lo que pueda parecer. Además considero que es un dulce perfecto para regalar en estas fechas, suele gustar a todo el mundo y es perfecto para acompañar el café de las largas sobremesas de estas fechas.

Sin entretenerme más paso a desarrollar la receta:

– 500 gr de harina

– 250 gr de mantequilla tipo pomada

– 125 gr de azúcar glass

– 10 cucharadas de leche a temperatura ambiente

Es muy importante que la textura de la mantequilla sea de pomada, ya que si está más dura la receta no nos quedaría igual. Si hacemos estas galletas en verano, con dejar la mantequilla fuera de la nevera media hora antes de empezar sería suficiente, ahora como hace más frío quizás sea necesario meterla en el microondas durante unos 20 segundos aproximadamente.

Esta es la receta básica. Se pueden hacer modificaciones. En mi caso lo que hice fue hacer la mitad de los ingredientes por una parte, incorporando además una cucharadita de extracto de vainilla. Y a la otra mitad le quité 15 gr de harina (235 gr en total) y los cambié por 15 gr de chocolate en polvo sin azúcar (en este caso no incorporé extracto de vainilla). Con lo que me salieron la mitad de las galletas de vainilla y la otra mitad de chocolate.

Esta es la modificación que yo hice, pero se pueden hacer muchas diferentes (incorporar un poquito de canela en polvo, aromatizar con un chorrito de anís, con sirope de chocolate, etc). Sólo hay que tener en cuenta que si incorporamos ingredientes en polvo hay que quitar la misma cantidad de harina.

Estas galletas no llevan levadura, porque no nos interesa que crezcan, si fuera así se nos deformarían y no nos quedarían la forma que hemos elegido.

Para la elaboración a mano de esta receta se han de poner todos los ingredientes sobre una superficie limpia y lisa y se han de amasar hasta conseguir que todos los ingredientes se hayan incorporado por completo. Si lo hacemos con una batidora eléctrica, igual, todos los ingredientes a la vez en el mismo recipiente y batir hasta que nos quede una masa homogénea. No batir demasiado. Lo ideal es mezclarlos un poco con una batidora eléctrica y terminar de hacerlo a mano, porque si se bate demasiado quedarán duras.

Una vez tenemos la masa lista, la metemos de nuevo en un bol, la tapamos con un trapo seco y la dejamos en la nevera como mínimo durante un par de horas. Ya que esta masa está demasiado blanda y no se puede trabajar bien.

Pasadas esas horas, sacamos la masa de la nevera, la amasamos un poco con las manos para que entre en calor y colocamos sobre la mesa dos trozos de papel de hornear entre los cuales colocaremos la masa para estirarla con un rodillo, para que la masa no se nos quede pegada ni a la mesa ni al rodillo. En mi caso yo utilizo como base una especie de Silpat que compré en Ikea y que funciona genial para que la masa no se quede pegada en la mesa.

Como se puede observar en la fotografía en su día me fabriqué un par de palitos de madera para que así cuando estiro la masa todas la galletas me quedaran del mismo grosor (unos 0,5 cm), es como una especie de guía. Si no se dispone de ningún soporte intentar estirar la masa hasta que nos quede con un grosor de 0,5 cm aproximadamente.

Cuando ya tengamos la masa perfectamente estirada elegimos los cortadores de galletas que más nos gusten (en mi caso elegí el típico muñequito de Navidad, un bastón y el árbol de navidad). Y cortamos la masa intentando aprovechar al máximo la mayor cantidad de masa posible.

La masa que nos sobre la hacemos de nuevo una bola y la volvemos a estirar con el rodillo para seguir cortándola. Este proceso se puede hacer hasta un máximo de tres veces, si lo hacemos más veces la masa se nos calentarña demasiado.

Colocamos la masa cortada sobre una bandeja de horno. No es necesario poner papel de horno sobre la bandeja, ya que al llevar bastante mantequilla no se quedarán pegadas, pero a mi me gusta poner papel de todas formas, porque parece que así protejo un poco más la bandeja. No es necesario dejar mucha distancia entre las galletas, porque como he comentado antes estas no llevan levadura y no creceran.

Debemos tener el horno precalentado a 180º. Horneamos las galletas durante unos 15 minutos con el calor del horno programado arriba y abajo.

Cuando estén listas las dejamos enfriar sobre una rejilla para que no se humedezcan con el calor de la bandeja. Y volvemos a hacer otra hornada hasta que tengamos todas las galletas horneadas.

Mientras las galletas se enfrian vamos preparando la glasa para decorarlas. Estas galletas ya se podrían comer tal y como están pero decoradas le dan un toque más bonito y están más dulces.

Se pueden decorar con fondant o con glasa. Yo todavía no he probado de hacer nada con fondant, con el tiempo me animaré.

Los ingredientes para realizar la glasa son:

– 250 gr de azúcar glass

– 1 clara de huevo

– colorantes que necesitemos

Además de estos ingredientes se puede incorporar un chorrito de cualquier aroma.

Batir la clara hasta que haya espumado un poco y seguidamente incorporar el azúcar.

Lo más complicado que encuentro de esta receta es conseguir la textura adecuada de glasa. Las veces que la he hecho o me ha quedado muy dura o demasiado líquida, hasta que conseguí dar con la textura adecuada y que intentaré describir como pueda.

Hay dos tipos de texturas para decorar las galletas. La del bordeado, que es la que utilizaremos para los bordes y que hará de tope para que no se nos salga el relleno. Y la del relleno, que será un poco más líquida. Para modificar la textura deberemos ir añadiendo poco a poco agua a la mezcla y removiendo bien con una cuchara. Si nos pasamos de líquido se puede añadir más azúcar, pero lo ideal es ir incorporando el agua en poca cantidad para evitar eso.

No se si en la foto se puede apreciar bien la textura. Esta sería la del bordeado. Cuando dejemos caer un poco de glasa sobre el resto tenemos que ver que cae con cierta facilidad (aunque tiene que caer a un ritmo lento) pero que tarda en incorporarse al resto de glasa.

Ahora deberemos dividir la glasa en diferentes tarros según la cantidad de colores que queramos utilizar. En mi caso elegí los siguientes:

Utilizé color violeta, verde, amarillo y blanco (este lo que hace es blanquear todavía más el blanco de la glasa).

Rellené la manga pastelera con glasa de color blanco y dibujé los bordes de los bastones:

Por cierto, las boquillas que utilizo son de la marca Wilton. Para hacer los bordes utilizo las boquillas del número 2 y para el relleno las del número 3 y 4.

Después preparé el relleno de los bastones (y que utilizaría para decorar el resto de galletas) con los colorantes elegidos. Esta glasa, como he comentado antes ha de ser un poco más líquida, y se consigue añadiendo unas cuantas gotas más de agua. Sabremos que la textura es la correcta cuando al tirar con una cuchara parte la glasa al bol esta tarda en incorporarse del todo unos 10-15 segundos aproximadamente.

Con todas las mangas preparadas con los diferentes colores terminé de decorar el resto de galletas. Las decoré de varias formas distintas, para gusto los colores.

Estos son algunos de los ejemplos. Las galletas se han de dejar secar unas 8 horas aproximadamente, aunque depende de la temperatura de casa y si el relleno lo hemos hecho muy líquido o no.

Para que no se queden duras lo ideal es guardarlas en un tupper con tapa para que no les de el aire.

Espero que os animéis a hacerlas en casa y que nos comentéis que tal os han salido.

Saludos,

Elena

Galletas de Navidad