Victoria Sponge Cake

Pocas recetas de dulce hay tan tradicionalmente inglesas como el Victoria Sponge Cake. En Inglaterra es un básico. Todas las amas de casa lo saben hacer, es la base para infinidad de tartas y preparados, casi todas las pastelerías lo sirven…

El nombre, que originariamente era simplemente Sponge Cake y no contenía relleno, toma su nombre de la reina Victoria, que gustaba de acompañar su té de media tarde con una porción de este jugoso pastel, eso sí, relleno de mermelada de frambuesas y nata. En el artículo de la Wikipedia referido a este manjar está explicado de forma más detallada, advirtiendo de que, a diferencia de otras tartas, ésta no lleva nada de cobertura ni frosting salvo una leve capa de azúcar en polvo:

The Victoria sponge cake was named after Queen Victoria, who favoured a slice of the sponge cake with her afternoon tea. It is often referred to simply as sponge cake, though it contains additional fat. A typical Victoria sponge consists of raspberry jam and whipped double cream or vanilla cream. The jam and cream are sandwiched between two sponge cakes; the top of the cake is not iced or decorated apart from a dusting of icing sugar“.

Una vez explicado lo que es un Victoria Sponge Cake y, sobre todo, lo que representa para los ingleses, vamos allá con la receta!

Victoria Sponge Cake (receta extraída del libro The Primrose Bakery Book)

Ingredientes:

– 210 gr. de harina bizcochona (self-raising, con levadura incorporada). Yo uso de la marca Harimsa. Aquí en Barcelona se encuentra en cualquier súper o gran superficie.

– 25 gr. de harina de maíz.

– 225 gr. de azúcar.

– 225 gr. de mantequilla a temperatura ambiente, en textura pomada.

– 1 cucharadita (tsp) de polvo de hornear (Royal, Dr. Oetker,…).

– 1 cucharadita (tsp) de extracto de vainilla de buena calidad. Yo uso Nielsen&Massey

– 4 huevos tamaño L.

– 3 cucharadas (tbsp) de leche semidesnatada, a temperatura ambiente.

– Mermelada de fresas o frambuesas

– 200 ml. de nata para montar (35% materia grasa)

– Azúcar glas para decorar.

Preparación:

– Precalentamos el horno a 180º.

– Tamizamos las dos harinas y el polvo de hornear. Reservamos.

– Mezclamos la leche con la vainilla. Reservamos.

– Batimos la mantequilla con el azúcar hasta conseguir una crema suave y esponjosa (unos 5 minutos con batidora de mano). Incorporamos los huevos ligeramente batidos uno a uno. Es decir, incorporamos un huevo, y batimos un minuto hasta que está completamente integrado. Incorporamos el siguiente, y el mismo procedimiento.

– Una vez incorporados los huevos, añadimos las harinas en tres veces, y la mezcla de leche en dos veces, alternándolas. Es decir, añadimos un tercio de las harinas > batimos ligeramente, sólo para integrar, NUNCA hay que batir demasiado > la mitad de la leche con vainilla > batimos levemente > otro tercio de las harinas > batimos levemente > lo que queda de leche con vainilla > batimos unos segundos > el tercio que nos queda de harinas > acabamos de integrar.

– Una vez tenemos la masa finalizada, tenemos dos opciones para realizar el layer cake (el pastel del capas). Repartimos la masa en dos moldes de 20 cm. con exactamente la misma cantidad, o (como hice yo), la volcamos en un solo molde de 23 cm. En dos moldes separados, el tiempo de cocción es de unos 25 minutos. Toda la masa en el molde de 23 cm. a mí se me horneó en unos 35 minutos. Aún así, id controlando. En cuanto insertéis un palillo en el centro y salga limpio, el bizcocho estará horneado.

– Lo sacamos del horno, lo dejamos enfríar 10 minutos en el mismo molde y luego lo volcamos sobre una rejilla para que acabe de atemperarse.

– Una vez frío, hay que rellenarlo. Se corta por la mitad con mucho cuidado y un cuchillo de sierra y se separan las capas. Si la capa superior os ha quedado abombada, podéis darle la vuelta y que pase a ser la parte inferior del pastel. Así, la capa superior de la tarta será la inferior del bizcocho, que esa sí os habrá quedado bien plana. Se rellena con mermelada de fresas o frambuesas, y se añade encima una capa generosa de nata montada (o buttercream de vainilla). En temporada, se puede añadir, además, una capa de láminas finas de fresas recién cortadas. Fuera de temporada, uso mermelada de la marca La Vieja Fábrica, de Morón de la Frontera (Sevilla), porque contiene fresas enteras que le dan una textura y un sabor deliciosos. Se tapa con la otra mitad del bizcocho.

Sólo queda decorar con azúcar glas…

… y a comer!

Lo que quede de la tarta se puede conservar en un tupper a temperatura ambiente un par de días, si habéis usado mermelada y buttercream. Si, por contra, habéis utilizado nata y/o fruta fresca, lo debéis conservar en el frigorífico.

¡Buen provecho!

Victoria Sponge Cake