Chocolate and coffee loaf – Bizcocho de chocolate y café

Hoy vienen los Reyes Magos. La blogosfera está que arde con los roscones de Reyes, muy típicos de estas fiestas, pero yo no me atrevo con un roscón… ¡si acabo de tirar una masa de galletas porque ha resultado impracticable! Y eso que se suponía que era para torpes. Sin embargo, hay bizcochos que salen siempre bien. Éste es uno de ellos. Y, aunque no sea para hoy mismo (o sí: ¿por qué no dejarles a los Reyes, con la copita de cava, un trocito de bizcocho?) sí que puede servir para una de las frías tardes de invierno que aún nos quedan. Disfrutadlo porque está buenísimo.

La receta de este bizcocho de chocolate y café está sacada del libro Cake Days. Recipes to make every day special, de The Hummingbird Bakery.

Ingredientes:

190 gramos de mantequilla sin sal, ablandada, más algo más para engrasar

130 gramos de harina normal, más algo más para espolvorear

190 gramos de azúcar (soft light brown sugar) o azúcar moreno integral

3 huevos L

60 gramos de cacao en polvo

1 cucharadita de polvo de hornear

20 mililitros de leche entera

1 cucharada de café fuerte, no soluble, hecho en casa y frío

En el libro pone que la receta sirve para un molde de 8,5 x 17 cm con 7,5 cm de lado. El único molde parecido que yo tengo es uno de Dr. Oetker que mide 20 cm.

Preparación:

Precalienta el horno a 170ºC. Si es de gas, en el 3. Engrasa el molde con mantequilla y espolvorea con harina. Elimina la harina sobrante, con golpecitos.

Utilizando una batidora de mano o eléctrica con el accesorio de pala, batir el azúcar con la mantequilla juntos hasta obtener una consistencia cremosa. La mezcla ha de ser pálida y suave.

Añade los huevos de uno en uno, batiendo bien después de cada adición y raspando las paredes del bol para integrarlo todo.

Tamiza juntos la harina, el cacao en polvo y el polvo de hornear en un bol.

Echa la leche en una jarrita, añade el café y mezcla bien con los ingredientes húmedos.

Añade los ingredientes húmedos al bol de la mezcla de harina, polvo de hornear y cacao, en dos tandas, batiendo bien a baja velocidad. Raspa las paredes del bol y bate bien.

Una vez que todos los ingredientes estén bien batidos, aumenta la velocidad a media-alta para obtener una masa espumosa.

Vierte la masa en el molde engrasado y enharinado.

Mete en el horno por una hora, aproximadamente, hasta que al insertar una aguja en el centro salga limpia. Deja enfriar por cinco minutos en el molde, una vez fuera del horno y luego pásalo a una rejilla para que se acabe de enfriar completamente.

Me resultó curioso, aunque no sé si se aprecia bien en las fotos, que la masa del bizcocho, una vez hecha, brillaba como si tuviera purpurina…

El resultado es un bizcocho jugosísimo, húmedo, con una miga compacta que huele a café pero sabe a chocolate. Y es un sabor ligeramente amargo, no demasiado dulce. Ideal para la merienda. Y para el desayuno.

He usado cacao con procesado holandés (del otro no tengo y no lo puedo comprar sin gastarme el sueldo). Para saber de qué estoy hablando, nada mejor que leer la explicación de la maravillosa Bea Roque, de El Rincón de Bea, sobre los diferentes tipos de cacao en polvo. Lo he hecho bien, por lo visto, porque la receta tiene polvo de hornear y no bicarbonato.

Además, es muy fácil de hacer: ¿os animáis?

Chocolate and coffee loaf – Bizcocho de chocolate y café

Super Lemon Loaf

La receta que hoy quiero compartir con vosotros es de mis favoritas. No sé si mi favorita, pero sí una de ellas. Es de esas imprescindibles que hay en cada casa, que siempre está ahí, que gusta a todos y que, por el motivo que sea, nos logra enamorar.

No sabía qué título poner al post. Al final he optado por lo de “super” no por el tamaño, sino por el sabor. El bizcocho, el sirope y la glasa le aportan un intensísimo sabor a límon. Ideal para los que, como yo, son amantes de este cítrico. La textura es insuperable: miga compacta y extremadamente húmedo y jugoso. Son varias de las características por las que estoy enamorado de este loaf.

En casa los hago de dos en dos, porque congelan perfectamente y siempre va bien tener uno en el congelador para esos días en que no hay tiempo ni para respirar y la despensa del desayuno se queda vacía. Lo sacamos a temperatura ambiente unas horas, lo napamos con la glasa y queda como recién hecho. Si os gusta el limón, os emocionaréis con este loaf.

¿Comenzamos?

Super Lemon Loaf

Ingredientes (para dos moldes de loaf/plum cake de aprox. 23×12 cm.)

* Para el bizcocho

– 175 gr. de harina de todo uso.

– 175 gr. de harina de repostería.

– 2 cucharaditas (tsp) de polvo de hornear.

– 1/4 de cucharadita (tsp) de bicarbonato de soda.

– 1 cucharadita (tsp) de sal.

– 500 gr. de azúcar.

– 8 huevos tamaño L, a temperatura ambiente.

– 450 gr. de mantequilla.

– 150 gr. de sour cream o yogur griego sin azúcar.

– El zumo y la ralladura de tres limones hermosos.

– 2 cucharaditas (tsp) de extracto de vainilla de buena calidad.

* Para el sirope de limón.

– 75 gr. de azúcar.

– 80 ml. de zumo de limón (un limón aprox.)

* Para la glasa de limón

– 225 gr. de azúcar glas.

– Unos 60 ml. de zumo de limón

Preparación

* Bizcocho de limón:

– Derretimos la mantequilla en el microondas y dejamos atemperar.

– Precalentamos el horno a 180º. Si no tenemos cápsulas de papel siliconado para los moldes, los engrasamos con mantequilla y esparcimos harina para evitar que se peguen los bizcochos.

– Tamizamos juntos en un bol las dos harinas, el polvo del hornear, el bicarbonato de soda y la sal. Mezclamos todo ligeramente.

– En un bol, mezclamos con la batidora eléctrica o varillas de mano el azúcar, los huevos, el zumo y la ralladura de los limones hasta que esté todo bien mezclado. Sin dejar de batir, incorporamos muy lentamente la mantequilla derretida hasta que esté integrada. Añadimos la sour cream o yogur griego y el extracto de vainilla y mezclamos hasta integrar.

– Con una espátula de goma para evitar sobremezclar, añadimos la mezcla líquida al bol de la harina en tres veces. Después de cada vertido de líquidos, mezclamos ligeramente sólo para integrar, nunca hay que batir más de la cuenta.

– Vertemos la mezcla a partes iguales en los dos moldes. Metemos en el horno 20 minutos. Pasado este tiempo, damos la vuelta a los moldes, bajamos la temperatura a unos 165º y horneamos otros 30-35 minutos aproximadamente, o hasta que insertemos un palillo en el centro del bizcocho y salga limpio. Dejamos enfriar en el mismo molde 15 minutos, antes de pasar los bizcochos a una rejilla.

– Mientras se atemperan, preparamos el sirope.

* Sirope de limón:

– En un cazo pequeño a fuego medio, calentamos el zumo de limón con el azúcar hasta que esté disuelto. Una vez rompa a hervir, cocinamos durante tres minutos removiendo de vez en cuando. Retiramos del fuego y dejamos atemperar.

– Tras 15-20 minutos, los bizcochos ya deben estar tibios. Los pasamos a una rejilla y agujereamos la superficie y laterales con un palillo. Con una brocha, los empapamos bien con la mitad del sirope. Dejamos que absorban durante unos cinco minutos y volvemos a empapar con el sirope restante. Dejamos enfriar, bien empapados, al menos, media hora.

– Pasado este tiempo, preparamos la glasa. Si vamos a congelar uno de los dos bizcochos, ahora es el momento. Frío y empapado, pero sin la glasa. Se envuelve doblemente en papel film para aislarlo bien y se congela. Aguanta perfectamente hasta seis semanas. Si no queréis hacer dos sino uno, sólo teneis que hacer la receta con la mitad de los ingredientes.

* Glasa de limón:

– En un bol, mezclamos el azúcar glas con 60 ml. de zumo de limón (la mitad de ambos ingredientes si glaseamos sólo un bizcocho) hasta conseguir una crema espesa pero que se pueda extender con facilidad. Si es demasiado espesa, vamos añadiendo poco a poco más gotas de zumo hasta conseguir la consistencia que deseamos. Repartimos la glasa por la superficie de los bizcochos…

… y dejamos que forme una costra deliciosa y crujiente, al menos veinte minutos.

¡Ya lo tenemos listo para el desayuno o para la merienda! Lo imagino también como el acompañante perfecto de un té verde a media tarde. Es un pecado a cualquier hora del día.

¡Buen provecho!

Super Lemon Loaf